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Trasfondo

Ley de seguridad, vuelta al autoritarismo

 

Carlos Murillo Gonz醠ez

Culpable o no, ahora tu libertad está en juego
Eduardo Cisneros
 

El fascismo trata afanosamente por establecerse de manera legal en México de mano de la clase política, esa amenaza permanente de hombres y mujeres sin escrúpulos capaces de escupir a su madre o vender la patria si es necesario con tal de seguir mamando del poder. La criminalización de la sociedad no sólo lleva en marcha lo que tiene Calderón de presidente espurio, ahora también será una excusa para reprimir cualquier manifestación legítima u antigubernamental.


Más Trasfondo

Juego de Ojos

Ve y dilo en la monta帽a


Miguel Angel S谩nchez de Armas


Leo en Tiempo de morir, el estrujante testimonio sobre el motín de la cárcel de Attica de 1971, el pasaje del huracanado encuentro de Tom Wicker con James Baldwin. Wicker, rubio y waspiano, confiesa casi llorando a Baldwin, negro y revolucionario, que gustoso daría su piel blanca a cambio del talento literario de su amigo.

Wicker era el reconocido jefe de la corresponsalía en Washington del New York Times. Se movía en los círculos intelectuales, políticos y económicos de la capital del imperio. Sus columnas eran lectura obligada de la clase dominante. Nadie olvidaba que durante cuatro horas del viernes 22 de noviembre de 1963, sus despachos fueron las únicas noticias del atentado a Kennedy en Dallas.


Más Juego de Ojos

 

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LA NECESIDAD DE ORGANIZARNOS PARA EL PLEBISCITO: EN FAVOR O EN CONTRA, DEL PROYECTO JU脕REZ ILUMINADO


Leobardo Alvarado


SOBRE EL PLEBISCITO aprobado por el Instituto Estatal Electoral para que sean las y los ciudadanos quienes decidan si desean el proyecto Juárez Iluminado, vale recordar la historia local reciente.

El año 2005 se buscó el referéndum para impedir que se llevara a cabo lo que coloquialmente se conoció como "Ciudad Vallina"; o la propuesta del desarrollo del Plan San Jerónimo. Entonces el Congreso Local negó esa posibilidad, pese que de las alrededor de 44 mil firmas que se necesitaban para avanzar el proceso, las y los ciudadanos que participamos de aquel momento logramos recabar más de 55 mil firmas.[1] En este sentido es importante reconocer el papel preponderante que tuvo el Consejo Ciudadano por el Desarrollo Social donde confluíamos diversas organizaciones de la sociedad civil.
 


Más MarcaPasos

 

desde
España


驴Por qu茅 han fracasado las democracias formales?

Germ谩n Gorraiz L贸pez

Como explica el escritor Samuel Huntington en su libro “The Third Wave,” (Tercera Ola, 1.991), el mundo ha pasado por tres olas de desestabilización y democratización. Según Huntington, una ola de democratización sería “un conjunto de transiciones de un régimen no democrático a otro democrático que ocurren en determinado período de tiempo y superan a las transiciones en dirección opuesta durante ese período y que también implica la liberalización o la democratización parcial de sistemas políticos”. Así, en el mundo moderno se habrían producido tres olas de democratización y cada una de ellas habría afectado a un número escaso de países y durante su transcurso algunos regímenes de transición fueron en una dirección no democrática; pero no todas las transiciones hacia la democracia ocurren durante las olas democráticas.


Más desde España


Por los caminos de Sancho

Belicosos


Renward Garc铆a Medrano


Es difícil entender la lógica de los políticos; a veces ni ellos la entienden y se limitan a repetir patrones de conducta que funcionaron hace cincuenta años.  Algunos tienen un espíritu camorrista y suelen estallar con facilidad –“son de mecha corta”, dicen sus amigos– pero por motivos del todo incomprensibles, no dan la cara; agravian, calumnian, descalifican, desprestigian a sus adversarios, pero jamás mencionan sus nombres, como si quisieran evadir la responsabilidad de sus palabras.

Este lenguaje zahiriente pero indirecto, pudo ser útil a mediados del siglo XX, cuando había un partido hegemónico y un sistema piramidal de ejercicio del poder político, en el que un exceso verbal podría ser muy costoso. Pero en el siglo XXI y en un país que tuvo una transición democrática profunda y pacífica, el doble lenguaje de otros tiempos suena tan artificial como sonaría Shakira si quisiera adoptar el estilo de Libertad Lamarque. 

Los políticos de otros países tampoco suelen ser confiables, pero son menos barrocos. Lula, por ejemplo, tiene un talante optimista y llama a las cosas por su nombre; la actitud de Obama es abierta; destila eficacia y claridad. Pero el panismo en el poder sigue estancado en el rencor social soterrado que sale a la luz en el discurso ambiguo pero de una violencia emocional intimidante.


Más por los caminos

 

 

 

 
DesdeJuarez
 

 

Por la participaci贸n, mi dedo en la nariz

¿Se puede cambiar el gobierno desde adentro? No sólo es una pregunta, es una tentación y una que debe ser analizada con cautela.

Me llaman activista. No me gusta. Pero tal vez por eso es común que mucha gente se acerque y me diga lo que piensa que debe hacerse, antes escuchaba y sentía la responsabilidad de llevar su punto de vista a cualquier espacio de debate. Desde reuniones en redes de Organizaciones de la Sociedad Civil, hasta en reuniones con funcionarios o líderes de otros sectores como el académico o empresarial. Después empecé sólo a sentirme incómodo, pues la opinión de quién ve la situación desde fuera, siempre es fácil, pero nunca considera la mediación entre distintas ideologías, la necesidad de recursos para elaborar un proyecto, el confrontar el desvío de los mismos para atender otras prioridades, el incontenible y muchas veces incompatible correr de los tiempos políticos, electorales, sociales, culturales y coyunturales. Hoy, mejor les sugiero que si tienen una buena idea la realicen, gestionen o impulsen por su cuenta. Hago lo que considero correcto, recibo comentarios y aprendo de la sabiduría ajena, pero reconozco que no soy representante de nadie. Claro, a menos que haya una línea jerárquica.

Juan Hern谩n III Ort铆z Quintana

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Por la participación,

 

mi dedo en la nariz

 

 

 

Por Hernán Ortiz

 

 

 

¿Se puede cambiar el gobierno desde adentro? No sólo es una pregunta, es una tentación y una que debe ser analizada con cautela.

 

Me llaman activista. No me gusta. Pero tal vez por eso es común que mucha gente se acerque y me diga lo que piensa que debe hacerse, antes escuchaba y sentía la responsabilidad de llevar su punto de vista a cualquier espacio de debate. Desde reuniones en redes de Organizaciones de la Sociedad Civil, hasta en reuniones con funcionarios o líderes de otros sectores como el académico o empresarial. Después empecé sólo a sentirme incómodo, pues la opinión de quién ve la situación desde fuera, siempre es fácil, pero nunca considera la mediación entre distintas ideologías, la necesidad de recursos para elaborar un proyecto, el confrontar el desvío de los mismos para atender otras prioridades, el incontenible y muchas veces incompatible correr de los tiempos políticos, electorales, sociales, culturales y coyunturales. Hoy, mejor les sugiero que si tienen una buena idea la realicen, gestionen o impulsen por su cuenta. Hago lo que considero correcto, recibo comentarios y aprendo de la sabiduría ajena, pero reconozco que no soy representante de nadie. Claro, a menos que haya una línea jerárquica.

 

¿Será posible que queriendo ser tan libre acepte jerarquías? Claro, por ejemplo, si acordamos algo desde la Asamblea de Organizaciones de la Sociedad Civil, lo acato, fue un acuerdo, si en un grupo de trabajo se toma una decisión distinta a lo que yo considero correcto, también lo acato. Si la decisión va en contra de lo que considero moral… bueno mi moral, también lo acato, tal vez yo soy el que está en el error. Lo que considero no negociable son los Derechos Humanos, si la decisión va en contra de estos Derechos, entonces sí desobedezco, conscientemente, es más tal vez dejaría el grupo o red que lo promueve. No recuerdo haber estado en una situación así.

 

Entre los muchos comentarios que he recibido, uno de ellos es, entrar a trabajar en el gobierno. Es muy fácil quejarse y oponerse, dicen. No, no es fácil. Se requieren mucha resistencia y esperanza para aguantar la gran frustración de ver que las cosas no funcionan y simplemente darse por vencido. No es fácil.

 

¿Entrar a ser parte del gobierno? Hay dos cosas que se deben valorar.

 

La primera es que las dinámicas institucionales, condicionan a las personas. Esto es normal, pues para eso existen protocolos y procedimientos, para que la ciudadanía tenga certeza de que esté quién esté en el poder su interacción con el gobierno será más o menos igual. Claro, la corrupción, hábitos, negligencia, habilidad, sabiduría o ignorancia de quién atiende a la ciudadanía siempre será un factor para que la certeza de que las demandas ciudadanas serán atendidas se vea obstaculizada o favorecida.

 

Pedirle a alguien que esté en el gobierno que actúe al margen de la ley, aunque sea por una buena causa, es un acto de corrupción… y con buenas causas se puede promover la impunidad.

 

Entonces, si entrara al gobierno no podría hacer lo que quisiera, como legislador o regidor, sólo sería un voto más. Seguiría en la medida de lo posible, planes y programas. Una de las razones por las que el ayuntamiento local no ha funcionado es que quienes lo integran no hacen lo que tienen que hacer. Si fuera un director, seguramente tendría que hacer caso a mi jefe o jefa, de lo contrario terminaría renunciando por motivos personales.

 

Siempre se puede dar un toque personal, pero parece que la mayoría de la burocracia sólo tiene un toque institucional.

 

Sí, creo en las instituciones como una herramienta. Una institución es una serie de elementos relacionados, no son entes conscientes, ni aman, ni reciben el amor que se les envía.

 

El segundo elemento a valorar es, ¿qué tanto nos cambia el poder? Por lo pronto, presento el poder como la capacidad de tomar decisiones sobre alguien o algo. Si estoy en un puesto de poder, en qué momento me corrompo. ¿Siempre se corrompe? Quiero pensar que no, pero pensando en el peor de los escenarios. ¿En qué momento dejo de trabajar por la causa que me llevó al puesto? ¿En qué momento la democracia y la justicia se dejan de lado para promover un proyecto personal, cuidar mi sueldo o cumplir compromisos? ¿Se podrá hacer todo junto? ¿Es humanamente posible?

 

Muchas entrañables amistades han entrado a trabajar en el gobierno, incluso en puestos de elección popular, no estoy seguro de que en conjunto con ellas se hayan impulsado tantas cosas como hubiéramos querido, a veces, hasta nos hemos distanciado. Seguramente ha sido por falta de mi capacidad para institucionalizar una relación personal… tal vez incluso por temor a caer en un acto de corrupción o tráfico de influencias.

 

Existe la posibilidad de que la institución termine por domar a la persona.

 

Pero existen alternativas para no estar adentro y seguir jugando el papel de ciudadano que evalúa, critica, propone y vigila. Más allá de la voluntad de diálogo para llegar a acuerdos que puedan mejorar la relación con personas dentro del gobierno, existen espacios que ya son parte de la estructura gubernamental y permiten este diálogo sin el objetivo de cumplir con un trámite, y donde la ciudadanía y la representación del gobierno, pueden dialogar no como iguales, pero sí al mismo nivel.

 

Son los espacios deliberativos. De hecho, estos espacios empiezan a ser parte del Sistema Nacional de Planeación Democrática desde el 2014 cuando se modifica en este sentido el artículo 26 de la Constitución Federal.

 

En un espacio deliberativo, funcionarios y ciudadanía establecen diálogos en las mismas condiciones y con el mismo carácter, pero evidentemente por un lado se presenta la perspectiva gubernamental y por el otro a comunitaria, ciudadana o popular.

 

¿Cómo deberían funcionar estos espacios deliberativos?

 

La verdad, sólo son una pequeña parte en todo el mecanismo de la democracia y con alcances muy limitados. No tienen la capacidad de tomar decisiones sobre los asuntos públicos, es decir no sustituyen al ejecutivo, tampoco deciden sobre reglamentos ni leyes, pues eso lo hace el legislativo, y bueno ni forma de acercarse al judicial.

 

Sus principales funciones, son evaluar, dar seguimiento, proponer y coadyuvar en la materia por la cual se haya formado el espacio casi siempre en la figura de consejo.

 

La dependencia o instituto que quiere formar el consejo (espacio deliberativo) hace una convocatoria para que la ciudadanía interesada aplique a ocupar un lugar, por lo general los funcionarios son designados desde la redacción de su reglamento.

 

El consejo se reúne y discuten temas relacionados con su razón de ser. Actualmente, en Juárez, está el Consejo Deliberativo del IMIP, el de Desarrollo Social y Participación Ciudadana, el de la Sindicatura, el del Sistema Nacional de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes… son algunos que se me vienen a la mente.

 

Resultado de la discusión en estos consejos, deben surgir, opiniones, recomendaciones, propuestas e incluso, la ciudadanía que es parte de estos consejos puede opinar pública y libremente sobre los temas que ahí se abordan, menos, claro está, en casos donde la información deba ser reservada.

 

Cualquier persona puede llevar los temas de su interés a los consejos para que sean discutidos y se resuelva sobre ellos. El resultado no será más que una recomendación, comentario, postura o algo realmente muy simple, pero con el respaldo de haber surgido de un espacio de diálogo donde la ciudadanía y el gobierno están en las mismas condiciones.

 

¿Sirven de algo estos consejos si sus alcances son tan limitados?

 

Bueno, son un puente de diálogo, tal vez, un extra necesario porque los cambios desde adentro no han sido suficientes.

 

Tal vez son pura fantasía y distracción.

 

Pero estoy convencido que peor es no tratar, la pasividad nos hace cómplices de la transa y la corrupción.

 

Mostrando mi interés, pero no mi esperanza absoluta, apliqué para ser parte del Consejo Consultivo de Participación Ciudadana. En la sesión de instalación del mismo, no fue el gobernador, sino su representante, a quién aproveché para decirle que en Juárez sí asesinan personas y queman camiones.

 

He participado en distintos consejos y siempre es difícil entender que el diálogo y productos de un alcance limitado es su razón de ser. Muchas veces es más lo que se invierte en tratar de entender lo que se hace y que no es como dice mi madre, un puesto de levantadedo. ¿Cómo le explico que no es así? ¿Qué pasará si tiene razón? No lo sé, no es fácil. Me queda claro que las falsas expectativas pueden nublar las buenas intenciones. Muchas veces es más lo que se sueña que lo que se puede lograr, es un espacio necesario, pero no es la panacea, por eso, en la foto formal con todos los consejeros, no pude evitar meter mi dedo en la nariz.

 

Se supone que son cosas que no se deben hacer, pero no lo dice en ningún lado. De hecho, es el sentido común el que nos dice que la solemnidad no permite dedos en la nariz, el mismo sentido común que nos dice que no debemos cuestionar a la autoridad, o que debemos ser silentes ante la impunidad y corrupción. Es ese sentido común que debemos cambiar si queremos promover la participación ciudadana con la idea de que efectivamente un puente nos puede ayudar a construir los diálogos que generen los acuerdos que irán abonando a una mayor y mejor participación ciudadana.

 

 

 

 

Hernán Ortiz
[email protected]

[email protected]

 

 

No al despojo de la tierra.
PARTICIPA:
http://noalcercoenlomas.wordpress.com

 


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Gotera


    Escrito en agua.

    La mar paraliza de nuevo la comarca, pero como se trataba sólo de jugar con la credulidad de los electores juarenses, la promesa de drenaje pluvial, una vez ganada la elección, se ha hecho 'de agua'.

    Ya enfilada al ocaso, por supuesto que la administración estatal ni parcial ni de fondo erradicará las inundaciones.

    Tal 'compromiso' fue sólo otro de los filones propagandísticos del ahora gobernador cuando de estafar el voto de se trató.

    Es así que los ilusos siguen enfrentando el flagelo estacional que inutiliza las vías de comunicación y derrumba de viviendas.

    Aguas que incluso han causado muertes por arrastre, por accidentes en diques y en la red de drenaje público, eso sí, 'afortunadamente' sólo entre...'los que menos saben, menos tienen y menos pueden'.


Más Gotera

Leviatán

Linda Eastman Kodak


Ram贸n Quintana Woodstock

 

Ahora me toca contar estas historias a mi hija. Viajamos 23 kilómetros para llevar un perro rescatado al veterinario, el tema de conversación es The Beatles, nunca me imaginé hablar estos temas con ella, el año pasado lejos estaba de pensarlo, los temas poco a poco se han ido diversificando, mientras manejo y hablo como tarabilla viene a mi mente la imagen de mi cuate Rodolfo quien fungía como el principal influencer de secundaria, apenas tenía 13 años, pero para entonces ya mis libros tenían -casi todos- motivos de los Beatles.



Más Leviatán

La Nota Nostra

驴Pedir ayuda?

 

Ram贸n Quintana Woodstock

 

Para todos aquellos vendepatrias está prohibido pedir ayuda, está prohibido solicitar un soporte extra, está prohibido desconocer a la fuerza pública nacional, atención vendepatrias, está prohibido quejarse, está prohibido decir algo, atención vendepatrias: está prohibido decir que se niegan a aceptar la versión de que fue una confusión, atención, ustedes esos que dicen ser mexicanos sólo por que viven en México, o porque crecieron en México y hacen negocios en México, tienen hijos nacidos en México, atención si ustedes no se crean que son mexicanos, eso dice un librito llamado Constitución, pero ese librito dice muchas cosas romanticonas, como aquello de la educación laica, gratuita y obligatoria y como eso de que el salario mínimo debe de alcanzar para lo básico. Es un libro de poesía muy lindo, pero no se vayan creyendo que ustedes hombres blancos, diferentes a los nuestros, son también mexicanos, ¿quién se los dijo? ¿de qué privilegios gozan?

 

Mediometro

驴Por qu茅 no hay obra p煤blica importante de Gobierno del Estado en Ciudad Ju谩rez?
No hay dinero, como afirma el gobernador
Represalia por no haber votado por el PAN
Como dice Corral: es "lo que Ju谩rez merece"
Se guarda el dinero para la campa帽a del '21
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DesdeJuárez

Por la participaci贸n, mi dedo en la nariz

 

Juan Hern谩n III Ort铆z Quintana

¿Se puede cambiar el gobierno desde adentro? No sólo es una pregunta, es una tentación y una que debe ser analizada con cautela.

Me llaman activista. No me gusta. Pero tal vez por eso es común que mucha gente se acerque y me diga lo que piensa que debe hacerse, antes escuchaba y sentía la responsabilidad de llevar su punto de vista a cualquier espacio de debate. Desde reuniones en redes de Organizaciones de la Sociedad Civil, hasta en reuniones con funcionarios o líderes de otros sectores como el académico o empresarial. Después empecé sólo a sentirme incómodo, pues la opinión de quién ve la situación desde fuera, siempre es fácil, pero nunca considera la mediación entre distintas ideologías, la necesidad de recursos para elaborar un proyecto, el confrontar el desvío de los mismos para atender otras prioridades, el incontenible y muchas veces incompatible correr de los tiempos políticos, electorales, sociales, culturales y coyunturales. Hoy, mejor les sugiero que si tienen una buena idea la realicen, gestionen o impulsen por su cuenta. Hago lo que considero correcto, recibo comentarios y aprendo de la sabiduría ajena, pero reconozco que no soy representante de nadie. Claro, a menos que haya una línea jerárquica.


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Sind茅resis

Falta de Br煤julas

 

Francisco Flores Legarda


Ganar dinero sin gastarlo es tan triste
como gastar dinero sin ganarlo.

Jodorowsky


La discusión pública puede prescindir del brebaje de frivolidad y ludibrio que cotidianamente se sirve en las redes sociales. Es un deseo. También, por afán esclarecedor, sería bienvenido abstraerse de referentes que se han vaciado: derecha, centro, izquierda, siempre entonados en un perfil que se quiere progresista. Enfocarnos en un punto desde el cual extender la madeja -deshacerla- y darnos cuenta de su longitud y determinar qué se puede hacer con el hilo. Puntos para considerar.

1 La economía no es una ciencia exacta, es sí, un conjunto de convenciones sobre la distribución de la riqueza. Si las convenciones son o se hacen inoperantes, la disputa desleal por la riqueza entra en escena, como sucede con los fraudes. Incluso se puede expresar como guerra por los bienes de la Tierra, es el caso del gas y el petróleo en tiempos recientes.


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