Flash Informativo... Desde que tomó las riendas del Ejecutivo en Chihuahua, el corralismo operó para tomar el control de los demás poderes en el estado, empezando por el Judicial. (...) / Francisco Flores Legarda (Cartas al director)
cabezal
Ciudad Juárez | Dólar: COMPRA -VENTA -Suscribase Suscribase

Trasfondo

Los signos del fin del mundo/Los sismos de otoño

 

Carlos Murillo González

“…Todo poder emana del pueblo…el pueblo tiene en todo momento, el inalienable derecho de alterar o modificar su forma de gobierno.”
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos


Los signos del fin del mundo

Tantas cosas pasando en tan corto tiempo: huracanes, terremotos, tsunamis, el retorno de la Guerra Fría, crisis económicas, escasez de agua, todo pareciera indicar la próxima destrucción del mundo como lo conocemos. ¿Estos fenómenos son cíclicos o naturales?, ¿los ha provocado la misma especie humana?, ¿estamos viviendo el fin de los tiempos, la extinción del homo sapiens y otras especies?


Más Trasfondo

Juego de Ojos

Ve y dilo en la montaña


Miguel Ángel Sánchez de Armas


James Arthur Baldwin nació en el barrio negro neoyorquino de Harlem en 1924, en plena depresión. Hijo de un predicador fanático y autoritario y de una mujer cuya principal actividad fue echar hijos al mundo, Baldwin se convirtió en la voz literaria de los negros estadounidenses durante las luchas civiles de la década de los sesenta. Su amor por los libros era tan grande como el odio a su padre. En Apuntes de un hijo de la tierra, uno de sus más conocidos ensayos, nos presenta una brutal introducción a su vida:

“El 29 de julio de 1943 mi padre murió. El mismo día, unas horas después, nació el último de sus hijos. Durante el mes anterior, mientras esperábamos el desenlace de estos acontecimientos, había tenido lugar en Detroit una de las más sangrientas revueltas raciales del siglo. Unas cuantas horas después de la ceremonia fúnebre de mi padre, cuando su cuerpo aguardaba en la capilla, un motín racial se desató en Harlem [...]


Más Juego de Ojos

 

MarcaPasos

LA SUCESIÓN EN LA UACJ PARA EL PERIODO 2018-2024


Leobardo Alvarado


La sucesión en la rectoría de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) esta próxima. Hasta hoy en día la situación es de polarización. Contrario a lo que algunas voces sugieren en cuanto a que pesará la división de grupos en la elección, tal vez lo que hay es un alto potencial para caminar en el sentido de la construcción de un proyecto universitario académico. La pregunta que debe hacerse es si por encima de nombres y posturas personales y de grupo, por primera vez las y los académicos, estudiantes y administrativos de la UACJ en conjunto pueden ponerse por encima de las discusiones que actualmente están en los extremos, para de manera abierta buscar construir un consenso de un proyecto académico para la comunidad universitaria y que beneficie a la ciudad.


Más MarcaPasos

 

desde
España


¿Anticipan Venezuela y Argentina una ciclogénesis económica en América Latina?

Germán Gorraiz Lopez

La conjunción de una nueva crisis del petróleo que podría elevar los precios hasta los 100 $ el barril para finales del 2018 con la excesiva fortaleza del Dólar podría provocar una ciclogénesis económica en América Latina y el Caribe.

La tormenta perfecta: Petróleo y Dólar

Los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses, inventarios que habrían sufrido una caída por debajo de la media de los últimos cinco años. Ello, aunado con un aumento de la demanda energética mundial cercana a 1,5 millones de barriles al año, el recorte de producción pactado entre Rusia y la OPEP y una peligrosa caída de la producción en países como Venezuela (600 mil barriles menos al día), Angola (300 mil barriles menos al día), posibles disrupciones en el bombeo de países inestables como Nigeria y Libia y el incremento de sanciones de EEUU a Irán podría desembocar en un recorte de 1,5 millones barriles, lo que conllevará un peligroso incremento de los precios del crudo hasta niveles de los 100 $ barril para finales del 2018.


Más desde España


Por los caminos de Sancho

México, Sancho y yo


Renward García Medrano


Yo tuve un amigo y maestro, viejo periodista, que no sólo me indujo al oficio, sino que iluminaba con su inteligencia aguda y heterodoxa, los laberintos de la vida del país y del mundo en los dos decenios que nos frecuentamos. Cada semana me reunía a desayunar con don Horacio Quiñones y a veces, con algún invitado. Coincidíamos en mucho, pero teníamos diferencias. Para él era claro que todos los títeres, incluyendo al grueso de los políticos, estudiantes y soldados, eran movidos por las pugnas precoces de la sucesión presidencial, y no por el choque de generaciones y mucho menos de ideologías.

En la huelga estudiantil de 1968, como profesor de la Escuela Nacional de Economía pasaba las noches que podía en la UNAM, al igual que otros y más meritorios amigos, como Lalo y Pablo Pascual, Eliezer Morales o Rolando y Fallo Cordera (Yo no conocía a Woldenberg). Don Horacio no cedía en sus opiniones sobre la marcha de los acontecimientos. La sociedad estaba dividida. Los mayores criticaban a los jóvenes y éstos llegábamos a veces al extremo de la ruptura. La incomunicación inició la debacle de la institución familiar.


Más por los caminos

 

 

 

 
Juego de Ojos
 

 

Memoria de Manuel Buendía

El 30 de mayo de 1984 fue miércoles. Por la tarde, el autor de “Red Privada” —la columna que sigue siendo referente de lo mejor de nuestro periodismo— abandonó la oficina que rentaba en un viejo edificio de Insurgentes, a la altura de la Zona Rosa en la ciudad de México y se dirigió al estacionamiento público en donde guardaba su auto. Ahí, en la puerta, fue emboscado y asesinado por la espalda.

Desde entonces, cada año publico la misma columna. Sólo actualizo el tiempo transcurrido: 34 años en este 2018. Es la machacona esperanza de que algún día sabremos la verdad: quién tomó la decisión, quién organizó el operativo, quiénes consiguieron el arma, planearon la emboscada y jalaron el gatillo; quiénes protegieron –o eliminaron- a los pistoleros.

Miguel Ángel Sánchez de Armas

 

 

 

 

 

 

Memoria de Manuel Buendía

 

 

 

 

Miguel Ángel Sánchez de Armas

 

 

 

          El 30 de mayo de 1984 fue miércoles. Por la tarde, el autor de “Red Privada” —la columna que sigue siendo referente de lo mejor de nuestro periodismo— abandonó la oficina que rentaba en un viejo edificio de Insurgentes, a la altura de la Zona Rosa en la ciudad de México y se dirigió al estacionamiento público en donde guardaba su auto. Ahí, en la puerta, fue emboscado y asesinado por la espalda.

 

          Desde entonces, cada año publico la misma columna. Sólo actualizo el tiempo transcurrido: 34 años en este 2018. Es la machacona esperanza de que algún día sabremos la verdad: quién tomó la decisión, quién organizó el operativo, quiénes consiguieron el arma, planearon la emboscada y jalaron el gatillo; quiénes protegieron –o eliminaron- a los pistoleros.

 

          ¿Los que purgaron condenas por el homicidio son realmente los responsables? Un juez así lo consideró y al parecer habría otros motivos para mantenerlos en prisión. El supuesto autor material negó su participación y el sentido común dice que el o los autores intelectuales escaparon a la justicia y que la muerte del periodista fue parte de un complot que nadie está en condiciones de probar.

 

         Es asombrosa la estupidez de quienes creen que mediante la eliminación de periodistas pueden protegerse a sí mismos o poner remedio al enojo, al desasosiego o a la inquietud social. Una y otra vez el resultado es, para ellos, contraproducente. Porque la memoria y la palabra, no pueden ser asesinadas. Manuel Buendía se transformó en un símbolo cuando aún no exhalaba el último aliento.

 

Mucha agua ha pasado bajo nuestros puentes. Hoy reconfirmamos que la muerte de Buendía fue ejemplar, pero no en el sentido en que quisieron sus asesinos. Un instante después de la primera oleada de dolor y miedo, en el periodismo mexicano se refrendó el compromiso con la libertad. Y conforme pasan los años, nuevas generaciones de periodistas encuentran en Manuel Buendía un ejemplo de ética, valentía y rigor profesional y personal. Don Manuel sigue entre nosotros por la sencilla razón de que la esencia del periodismo en el que él creía sigue siendo la misma.

 

Lo recordamos de muchas formas. Su cálida amistad y el sentido de humor con que engalanaba su trato. La solidaridad y el culto a la amistad. Su profunda convicción de estar transitando por el mejor de los caminos profesionales. Una vez escribió: ‘Ni siquiera el último día de su vida, un verdadero periodista puede considerar que llegó a la cumbre de la sabiduría y la destreza. Imagino a uno de estos auténticos reporteros en pleno tránsito de esta vida a la otra y lamentándose así para sus adentros: “Hoy he descubierto algo importante, pero... ¡lástima que ya no tenga tiempo para contarlo!’

 

Un hombre comprometido y eficaz. Un periodista preocupado por definir el oficio: “El periodismo no nos permite vivir de ‘lo que fue’, de ‘lo que el viento se llevó’. Al contrario: nos obliga a vivir para lo que es. Un periodista no puede permitir que sus amigos le organicen, como a un pintor, exposiciones retrospectivas.

 

“Tampoco podemos arrullarnos, como las viejas actrices, en la nostalgia del álbum fotográfico o en el recuerdo de aquellas marquesinas que bordaban nuestro nombre con foquitos de colores. Ni andamos por ahí como los veteranos de una guerra ya olvidada, luciendo antiguas condecoraciones y un atuendo pasado de moda’.

 

“Los periodistas, como el combatiente sin relevo, vivimos y morimos con el uniforme de campaña puesto y el fusil humeante entre las manos’.

 

“Dicho de otro modo menos melodramático: los militantes del periodismo -por vocación y por destino- tenemos que ser, aquí y ahora, y para nosotros ser significa publicar, hacernos oír, ya sea desde una gran cadena de periódicos, o en una modestísima revista provinciana y hasta en una simple hoja volandera’.

 

Buendía, a mediados de 1982, escribía que “el periodismo es una de las profesiones más exigentes de la sociedad moderna. Nadie debería permitirse ‘jugar al periodista’ porque hace un daño en diversas escalas a la comunidad. [...] Esta no es una tarea que admita inconstancias ni actitudes caprichosas. Se trata en verdad de una forja que pone a prueba a veces la clase de reservas espirituales que tiene el individuo”.

 

El lado personal y humano de su vida es menos conocido. José Manuel Buendía Téllez Girón nació en Zitácuaro, Michoacán, hijo de un mecánico instalador de molinos de nixtamal, segundo de cuatro hermanos. Su primer destino fue el seminario, de donde salió cuando su padre fue asesinado por unos malvivientes a pocas cuadras de su casa y después de la muerte de su hermano mayor en un accidente de motocicleta. Para ayudar a la manutención de la familia dio clases de primaria en un instituto particular y muy joven emigró a la ciudad de México con una beca para una escuela particular en donde quedó marcado por la diferencia que se le imponía dado su origen humilde.

 

Su personalidad creció con su vida. En el ejercicio profesional casi nadie estaba a la altura de su teutónica meticulosidad. Se aplicaba al periodismo con devoción talmúdica. Detestaba el “ahí se va” y la mediocridad. Cuando se enojaba casi nadie podía sostenerle la mirada.

 

Pero al mismo tiempo era un hombre tierno, un caballero decimonónico que no toleraba palabras altisonantes en presencia de una dama, que secretamente costeaba los estudios de jóvenes y cuyo corazón sangraba fácilmente ante la tragedia de otros. En la pared de su oficina colgaba la instantánea de un bebé. Al reverso, en letra femenina, una leyenda sin firma asentaba: “Se llama Manuel, porque gracias a usted vive”. Era el hijo de una refugiada argentina a quien la policía mexicana estuvo a punto de deportar. La oportuna intervención de Buendía ante Gobernación logró que la mujer embarazada fuera sacada del avión que ya tomaba pista rumbo a Buenos Aires, en donde la mujer hubiese desaparecido. Pero don Manuel no platicaba esa historia, una de muchas.

 

La tentación del juego intelectual -y emocional- de imaginar quién sería hoy el autor de Red Privada y quiénes sus lectores, asalta fácilmente. ¿Habría sido tolerado en los sexenios siguientes –puesto que el sexenio sigue siendo la medida inevitable de nuestra vida pública-? No hablo sólo del poder: ¿tendría alguien como él un espacio en nuestros actuales medios?

 

La idea de un Buendía investigando periodísticamente los asesinatos de Colosio y Ruiz Massieu; los pormenores de los procesos de parientes incómodos; la insurrección chiapaneca o las nuevas complejidades en la relación con Estados Unidos, adquiere un tono doloroso al ver el que el vacío de “Red Privada” sigue ahí, enorme, apenas eventualmente tocado por los columnistas contemporáneos. Pues con las excepciones que todos conocemos, resulta inevitable preguntarse -por lo menos me resulta inevitable a mí-: ¿por qué la generación de Buendía, de Martínez de la Vega, de Gómez Arias, dejó tan escasa descendencia profesional?

 

¿Buendía fue víctima de su propio éxito? No lo sabemos. Pero murió como hubiese querido, con los zapatos puestos, sin soltar los remos, con un legado que es ya ejemplo imborrable para las nuevas generaciones de periodistas, en cuyas filas algunos tenemos la esperanza de que se estén incubando otros profesionales de la talla del autor de “Red Privada”.

 

El 20 de agosto de 1982 Manuel Buendía viajó a Guadalajara, a la ceremonia de graduación de alumnos de periodismo de la Universidad del Valle de Atemajac. Ahí dijo a los jóvenes que lo escuchaban con el aliento en suspenso: “De vez en cuando, las balas no respetan la credencial de un periodista, y éste queda ahí, muerto [...] Y creo que ésa es una forma apropiada de morir. Los periodistas no debiéramos morir de viejos, o así nomás [...] ”

 

Y entonces compartió con ellos una poesía que había escrito semanas atrás en un especial estado de ánimo:

 

“No me dejes morir / con los pies desnudos / descansando en la suave hierba / que nace en la otra orilla. / No quiero morir contemplando con mansedumbre el río. / Prefiero ahogarme en el intento / de remar hacia el principio secreto / de las aguas. / Sólo por saber / cuánto soportan mis brazos / y en qué momento ya no soy capaz / de sostener los remos / que han de parecer fusiles. / Quisiera derrumbarme al doblar la esquina / rumbo a la máquina de escribir / después de haber hollado / el pavimento cálido / con mis zapatos de reportero. / No me dejes morir ahíto / de goces y de lágrimas. / Prefiero la lívida / sensación del pánico / que sube del estómago y genera las palabras. / No dejes que me sorprenda el fin / meciéndome en la telaraña / de una insulsez. / Quiero más bien / escuchar el último fragor de la batalla.


30 de mayo de 2018

 

 

@juegodeojos  facebook.com/JuegoDeOjos sanchezdearmas.mx

 

 

Miguel Ángel Sánchez de Armas

[email protected]

[email protected]

[email protected]

Tuit: @sanchezdearmas

Blog: www.sanchezdearmas.mx

 

 

 -------------------------

Miguel Ángel Sánchez de Armas. : Profesor del postgrado en comunicación de la Universidad Iberoamericana, campus Ciudad de México. Doctor en comunicación por la Universidad de Sevilla. Autor de diversos libros, entre ellos Apuntes para una historia de la televisión mexicana; El enjambre y las abejas: reflexiones sobre comunicación y democracia, y En estado de gracia. Conversaciones con Edmundo Valadés. Fundador de la Revista Mexicana de Comunicación y de la Fundación Manuel Buendía, A.C. Ha sido conferencista en universidades del país y del extranjero y tiene numerosas participaciones en congresos nacionales e internacionales. Ejerce el periodismo desde 1968. Su columna semanal “Juego de ojos” se publica en México, Estados Unidos, Sudamérica y España.

 

 


  Imprime este texto


Más Información de Juego de Ojos

Ve y dilo en la montaña
Perdido en el Paraíso
Medio pan y un libro
Una cineasta nazi llamada Leni Riefenstahl
Memoria de Manuel Buendía
El síndrome Genovese
Elogio del periodismo
El político y el creador
Memoria de Los heraldos negros
El Mago de Xalapa
Tan lejos de Dios y tan cerca de Trump…
Amo y señor de la palabra
El gran Satán
''Píntame angelitos negros…''
18 de marzo: un retrato del General
¿Dios no existe?
El judío errante
Masacre
El embajador
Donald who?

 
PUBLICIDAD
MÁS INFORMACIÓN

Arrestan a ministerial y a otro,
falso policía, por amenazas con pistola
| Portada
Detienen a dentista por abuso
sexual de una empleada adolescente
| Portada
Se reúne Iván Pérez con
gremio de la Central de Abastos;
buscará beneficios fiscales
| Portada
Se alza ''Micky'' Román con
en el Campeonato del la WBC en pelea realizada en la Feria
| Portada
Fallece deportista chihuahuense al
acudir a los Juegos Deportivos Nacionales para Personas con Discapacidad
| Portada
Ex empleado de Coppel cobraba
abonos y se quedaba con el dinero
| Portada
Conquista Virlán García a miles de
fronterizos con su estilo 'sierreño
| Portada
Ve y dilo en la montaña
| Juego de Ojos
Asesinan a golpes a un hombre
en un domicilio de la México 68
| Portada
Matan pistoleros a propietario
de carnicería en Municipio Libre
| Portada
Muere hombre atropellado
por un auto en buluvar Zaragoza
| Portada
Vivir al Este del Edén
| DesdeJuarez
Masacran a cinco hombres en
una peluquería de Zona Centro
| Portada
Celebran juarenses en la
Megabandera el triunfo de México
| Portada
Matanza de seis hombres
en Torres del PRI; festejaban triunfo de
la Selección Mexicana
| Portada
2-1 gana México segundo
partido, frente a Corea
| Portada
Anuncia Iván Pérez cierre de campaña
con concierto de 'El Tigre Solitario'
| Portada
| Gotera
123
| La Nota Nostra
Sacan de su casa y ejecutan a
tres hombres en Riberas del Bravo
| Portada

Gotera

    Candil de la calle...
    Porque para su causa electoral tiene sentido, el gobernador hace campaña con cualquier otra cosa menos con las dos principales banderas, las que lo llevaron a encerrarse en Palacio: Duarte a la cárcel y erradicar la violencia.
    Ni una ni otra promesas han resultado en hechos y, todo lo contrario: si bien lo de su entecesor queda en standby, y si hizo ya no puede hacer más daño, lo de la carnicería se ha disparado como flecha hasta las nubes.
    Bajo la tempestad de plomo, cual moscas en verano, por racimos caen los juarenses en matanzas de cinco y de seis.
    Casi a una por hora, las ejecuciones se cuentan en veinte de un día para otro al iniciar el fin de semana, y ya se acumulan 123 en lo que va del mes.
    Viene, si viene Javier Corral a Juárez, pero lo hace a hurtadillas; le entra al proselitismo entre grupos enfocados a causas chicas, y lo hace principalmente donde su partido quizá puede conservar una y disputar otra de las diputaciones, de las que ahora tiene en mayoría, porque ni modo que la alcaldía.
    O habla, y mucho, de asuntos foráneos de los que no le conciernen ni poquito. Casi al estilo del 'verde' que promete hasta impedir la guerra interestelar; el caso es oírse y dejarse oir, ganar adeptos entre 'los que menos saben, menos tienen y menos pueden'.
    Y la sangre...y las masacres apá?


Más Gotera

Contexto


México:
año nuevo,
gobierno viejo

flecha

Leviatán

Don Boletón y el Guasón tumba-eventos


Ramón Quintana Woodstock

 

A tres años de haberse inaugurado el festival Juárez Music Fest se presenta como uno de los más grandes de México solo comparado con Machaca Fest o Corona Capital. El año pasado sorprendió el número de periodistas que cubrieron la develación del Line Up, (de los participantes), no había visto tantos ni siquiera con la visita de un presidente. Locutores, directores, columnistas, cumbieros, gruperos, chayoteros, y todo tipo de gente que trabaja en los medios estuvo presente.



Más Leviatán

La Nota Nostra

123

 

Ramón Quintana Woodstock

 

He dormido poco pero requería levantarme temprano para conseguir algunas refacciones, dejé que pasara el partido de México VS Corea, pues la ciudad y los negocios estaban detenidos, así que ahora debo de moverme rápido antes de que otra cosa suceda, pero sobre todo, el sol es un enemigo que se pelea con la ciudad y su marcador siempre es de puntos a su favor.

A las trece horas del este sábado 23 de junio sigo navegando entre las calles de la ciudad, ahora si saturadas de vehículos. El aire acondicionado no enfría o no se lo permite el clima que para entonces marca 39 grados pero la sensación térmica es de 43 fácilmente y sin negociarla.

 

Mediometro

La desatada cacería de agentes ministeriales a manos de sicarios ¿se debe a?
Represalia al buen desempeño policiaco
Disputa entre grupos internos
Ataques casuales, inconexos
'Acalambramiento' al gobernador
Por favorecer a uno de los cárteles
Al 'cobro' de pérdidas por acciones policiacas
Respuesta a las advertencias oficiales
Acción de predominio narco en la entidad
Generar desgobierno con objetivo electoral
     Resultados

DesdeJuárez

Vivir al Este del Edén

 

Juan Hernán III Ortíz Quintana

Me gusta el término “outlaw”, ¿se puede traducir como forajido? Así lo haré. Batman es un justiciero pero fuera de la ley; por eso J.J. Jamson escribe tantas editoriales en contra de Spiderman. Tienen grandes poderes o grandes recursos y son personajes de historieta eso les permite aplicar un esquema de justicia al margen de la ley. He tratado de hacer cositas parecidas, dentro del límite de lo real. No puedo ser un forajido siempre. ¿O sí?

Volteé pendones para que la ciudad estuviera menos sucia, pues la Dirección de Limpia no hace su trabajo. Esto hizo que me cazaran. Intervino la policía para evitar que me lincharan los verdaderos delincuentes. Es decir, voltear pendones no es ningún delito, colgarlos sí. En esta ciudad la delincuencia parece siempre tener más facilidades que la legalidad.


Mas Juárez

A la Cabeza

Campañas de odio

 

Francisco Flores Legarda


No pierdas tu tiempo tratando de ser lo que no eres.
Jodorowsky


Hay mundial de futbol en la Federación Rusa o sólo en Rusia. Dicen que a las campañas políticas el balompié les ha mermado atención. Aún así, las campañas siguen con distintos registros. La campaña por tierra de Andrés Manuel López Obrador es incomparable con las otras campañas en cuanto a desgaste físico. Este esfuerzo le alcanzará, probablemente. La gente quiere ver y oír a su candidato, sin mediaciones. Para después decir yo lo vi y oí, a mi no me lo contaron. La originaria comunicación cara a cara.


Mas información

 

 

© Copyright 2018, Arrobajuarez.com.
[email protected]