La Nota Nostra

Lomas de Poleo existe

Habiendo nacido en esta ciudad, no me resta más que pelear en ella y por ella. Me quedé aquí por mandato divino, para colmo nací en la casa donde escribo esto y  se ubica en la zona poniente, en donde las calles se adornan de polvo y donde el panorama entre una y otra frontera se ve yuxtapuesto en la inmediatez. La fragmentación de dos mundos, tan cercanos y tan distantes. Algo me retiene aquí, algo que no se qué es, tal vez el aroma, o la vista que me regala la loma: hacia allá, se ve UTEP –donde algún día me verán en sus pupitres-, siempre imponente, enorme hermosa, al pie de la montaña.  Hacia acá se ve el cerro, aunque me queda más lejos, lo percibo enojado, caprichoso y apuntando muchas veces al cielo, como  implorando piedad, en su pecho se lee “La Biblia es la verdad léela”.

Ramón Quintana Woodstock

 

 

 

 

 

 

 

Lomas de Poleo existe

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock

 

 

Habiendo nacido en esta ciudad, no me resta más que pelear en ella y por ella. Me quedé aquí por mandato divino, para colmo nací en la casa donde escribo esto y  se ubica en la zona poniente, en donde las calles se adornan de polvo y donde el panorama entre una y otra frontera se ve yuxtapuesto en la inmediatez. La fragmentación de dos mundos, tan cercanos y tan distantes. Algo me retiene aquí, algo que no se qué es, tal vez el aroma, o la vista que me regala la loma: hacia allá, se ve UTEP –donde algún día me verán en sus pupitres-, siempre imponente, enorme hermosa, al pie de la montaña.  Hacia acá se ve el cerro, aunque me queda más lejos, lo percibo enojado, caprichoso y apuntando muchas veces al cielo, como  implorando piedad, en su pecho se lee “La Biblia es la verdad léela”.

 

Aunque la universidad me dio muchas opciones para alejarme del terruño, esto me sigue apasionando; levantarme, oír a los pájaros y el lenguaje tempranero de los perros ¡es de Dios!. He ido a las escuelas publicas y he tomado agua de la llave toda mi vida. He sido un afortunado porque crecí aledaño al Centro de la Ciudad. Con hambre de caminar, mis pasos se han  tragado las banquetas de las calles ennegrecidas de mugre, pero también se han nutrido del polvo, los zapatos lustrados me han durado minutos limpios luego se disfrazan de fantasmagóricos entre la tierra. Difícilmente me veo lejos de mi Juárez, todavía tengo algunos muertos a quienes llorarles. Seguramente el panteón me espera en el transcurso del año, y sé que mi andar es música ´pa mi mamá, la ágüela y mi hermano. Lo sé… y lo sé bien.

 

He tomado alguna cerveza en las cantinas mas viejas de mi Juárez y he visto a sus héroes hechos monumento. Aunque son pocos valen la pena: quitarse el sombrero y rendirles pleitesía. No hay forma de negar mi origen porque mi piel es del color de la tierra que me envolvió cuando nací. La aridez de mi dermis me invita a que la riegue, así como el suelo de ésta enorme ciudad que nació en medio de la nada y todavía así, da frutos… muchos frutos.

 

Siempre me acompaña el recuerdo de mis mejores titanes: Chole y Gabino. La primera hizo las veces de papá y mamá, el segundo se disfrazó de militar y corrigió muchas veces el camino. A fuerza de pagar transporte y dormir poco fui un rato a la escuela, me llevó algunos años adoctrinarme, pero tal cosa ha servido mucho, ¡hasta aprendí a escribir! He sido un gran afortunado; en los dos cuartos donde crecí, también crecieron mis hermanos y ahí se fraguaron los mejores valores, por un tiempo dormí con mamá hasta que me corrió de su cama, ya muy grande. Los mejores campamentos los hicimos alguna noche con las cobijas encima de la cama de los hermanos. A la hora de tenderla, doblábamos las cobijas haciendo un ejercicio de calistenia, en donde coincidíamos en cada doblez, algo divertido que ahora extraño.

 

En un solo territorio, como este, se ciernen los que son absolutamente ricos y los que simple y absolutamente “son”. Acá de repente la otredad no existe, aquellos, los pudientes son los que son y los demás somos el resto. En un pequeño sector llamado Lomas de Poleo la urgencia es TODO, pero en este país educar a la gente lleva siendo urgente desde que terminó la revolución. Tal vez si los niños y jóvenes de la zona aprendieran a escribir, y fueran a la escuela podrían escribir sobre hacer campamentos en la cama o visitar el panteón, quizas escribirían una carta dulce describiendo la magia de los cerros o la candidez del desierto que los rodea. Es por eso que el mejor comienzo es levantar una biblioteca, donde chicos y grandes puedan absorber letras, perfumarse con ellas y esparcirlas al mundo, para que los que no saben que  Lomas de Poleo existe, lo sepan.

 

Desde hace años está claro que esta columna no merece una columna de plata ni un premio Pulitzer, no es digna de ser publicada en ningun periódico escandaloso o popular, así que estamos constreñidos a los tres lectores que la leen y que deseen cooperar con la Biblioteca Lúdica. Cualquier aportación, favor de escribirle a su servidor. Se solicitan además de libros, muebles para su colocación y todo lo que envuelve una sala de estudio.  PD.  Lomas de Poleo, existe.

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At’n Grupo Carso

Cd, Juárez, Chih., 1 agosto 2011

 

Señor Carlos Slim, sería bueno que visitara mi ciudad y nos diera una esperanza, una posibilidad de ser parte sus actos de filantropía que diariamente desarrolla a través de sus obras humanas y de cultura. Ciudad Juárez necesita muchas cosas, pero los espacios culturales, son imprescindibles como medio educativo, los  hay, pero son muy pocos; es el caso mencionar que en el Centro Histórico sólo existe un museo, en esta zona se concentran las clases más populosas, es decir, la clase baja y lo que le sigue.

 

 Usted podría ayudar al centro de nuestra ciudad, así como lo hizo en el D.F. Hoy en día los espacios solos o abandonados, son incontables, un ejemplo viable es el antiguo Cine Victoria, es una obra de principios de siglo que lleva cinco lustros abandonada y se ubica en el corazón de la ciudad. Ésta construcción es idónea para que sea un hermoso teatro, direccionado para los habitantes de las zonas periféricas.

 

 Es un hecho que la raíz de la gran problemática que está matando a nuestro Juárez es netamente educativa y cultural, usted puede contribuir con algo para que la ciudad más violenta de México se reconstruya más rápido. Son conocidas sus aportaciones culturales como el gran museo de Polanco. Señor Slim, espero que la magia del Internet haga un milagro y que usted se anime a dejar una huella histórica en Ciudad Juárez. Sería un sueño hecho realidad.

 

Atte: Lic. Ramón Quintana Woodstock

Ciudadano Juarense.

 

 

FB: Ramón Quintana W.

Ramón Quintana Woodstock
refrigerador97@hotmail.com

 

 

 

 

Ramón Quintana Woodstock
refrigerador97@hotmail.com


Ramón Quintana Woodstock, es Licenciado en Ciencias de la Comunicación, Licenciado en Derecho y Licenciado en Psicología. Nació en Ciudad Juárez. Es comunicador en la radio de ésta ciudad. Escribe en varios sitios. Tres radio escuchas y dos lectores, es todo su público. Vive donde nació con un gato paseño de nombre Tino. Sugerencia: pase a ver las fotos en su face book, si gusta no opine.

Face Book: Ramón Quintana W

 

 


Lunes, 27 de Abril de 2015

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