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Trasfondo

50 años de La democracia en México

 

Carlos Murillo González

Frente al México organizado del gobierno (con su sistema presidencialista, su partido, sus uniones de trabajadores) y frente a los sectores de poder, también organizados (como el ejército, la iglesia, los empresarios nacionales y extranjeros) hay un México que no está organizado políticamente.
Pablo González Casanova

 

En 1965 aparece la primera edición del libro de Pablo González Casanova La democracia en México*, el primer estudio sociológico donde se somete a prueba las condiciones de vida de las y los mexicanos en un régimen de apariencia democrática. ¿Ha cambiado algo desde entonces?


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Juego de Ojos

En defensa de la palabra


Miguel Ángel Sánchez de Armas


Hace 36 años, el entonces gobernador-cacique de Guerrero, Rubén Figueroa, lanzó amenazas contra Manuel Buendía nada menos que en la sede del Poder Ejecutivo después de una audiencia con el presidente José López Portillo. En respuesta, una impresionante movilización ciudadana y profesional se congregó alrededor del periodista en un desayuno en el antiguo hotel Del Prado el 17 de julio de 1979.

Ahí, ante sus pares y frente a una multitud de lectores que desbordaba el salón, con serena emoción don Manuel dijo:

“Allá, en los pueblos del interior, es donde el periodismo requiere auténtica valentía personal, porque las banquetas son demasiado estrechas para que no se topen de frente -por ejemplo- el periodista y el comandante de policía de quien aquél hizo crítica en la edición de esa misma mañana. Aquí la incomodidad más seria que sufrimos es la de no encontrar mesa en nuestro restaurante favorito de la Zona Rosa.


Más Juego de Ojos

 

MarcaPasos

CARNE, BRONCE Y PLOMO


Leobardo Alvarado


Una niña y dos niños nos enseñan no el cobre de esta sociedad, sino el bronce, el hierro y el plomo como símbolos del camino por el que Ciudad Juárez se está conduciendo.

La niña NoemiÁlvarez fue encontrada en una regadera de un albergue en esta ciudad el 11 de marzo del año pasado. Entonces, la información que se dio a conocer es que se suicidó ahorcándose. Noemi es-era-fue una niña de origen ecuatoriano y de raíces indígenas que buscaba llegar con sus padres que estaban trabajando en Estados Unido


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desde
España


Irak, el nuevo Vietnam de EEUU

Germán Gorraiz Lopez

Al cabo de una década de la caída de Hussein, el actual Irak sería un estado fallido y carcomido por la metástasis de la corrupción y la inseguridad e incapaz de aumentar su producción de petróleo estimado en los 3 millones de barriles por día, lo que evidencia el fracaso de los más de 61.000 millones de dólares dedicados desde 2003 por EEUU para erigir un nuevo Estado iraquí basado en la revitalización y modernización del sector petrolero, la formación de un Gobierno central de Coalición y unas Fuerzas Armadas modernas y multiconfesionales.


La teoría del “caos constructivo”

La Doctrina Carter inspirada por Brzezinski (1980), tenía como objetivo la implementación en Oriente Próximo y Medio del llamado “caos constructivo”, concepto que se basaría en la máxima atribuida al emperador romano Julio César “divide et impera”, para lograr la instauración de un campo de inestabilidad y violencia en la zona (balcanización) y originar un caos que se extendería desde Líbano, Palestina y Siria a Iraq y desde Irán y Afganistán hasta Pakistán y Anatolia (Asia Menor).


Más desde España


Por los caminos de Sancho

México, Sancho y yo


Renward García Medrano


Yo tuve un amigo y maestro, viejo periodista, que no sólo me indujo al oficio, sino que iluminaba con su inteligencia aguda y heterodoxa, los laberintos de la vida del país y del mundo en los dos decenios que nos frecuentamos. Cada semana me reunía a desayunar con don Horacio Quiñones y a veces, con algún invitado. Coincidíamos en mucho, pero teníamos diferencias. Para él era claro que todos los títeres, incluyendo al grueso de los políticos, estudiantes y soldados, eran movidos por las pugnas precoces de la sucesión presidencial, y no por el choque de generaciones y mucho menos de ideologías.

En la huelga estudiantil de 1968, como profesor de la Escuela Nacional de Economía pasaba las noches que podía en la UNAM, al igual que otros y más meritorios amigos, como Lalo y Pablo Pascual, Eliezer Morales o Rolando y Fallo Cordera (Yo no conocía a Woldenberg). Don Horacio no cedía en sus opiniones sobre la marcha de los acontecimientos. La sociedad estaba dividida. Los mayores criticaban a los jóvenes y éstos llegábamos a veces al extremo de la ruptura. La incomunicación inició la debacle de la institución familiar.


Más por los caminos

 

 

 

 

 

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Para entender a Córdova

De Nuestros lectores

Ernesto Villanueva
 
 
Las expresiones de Lorenzo Córdova sobre las comunidades indígenas y los padres de los desaparecidos de Ayotzinapa pueden ser analizadas desde varias perspectivas. Ya he escrito respecto a algunas de ellas. Aquí abordo el tema con nuevos elementos que me parecen esenciales.
 
Primero. Las manifestaciones del presidente del Instituto Nacional Electoral (INE) e integrante del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM constituyen lo que en psicología se conoce como acto fallido; es decir, la irrupción de un pensamiento sobre alguien o algo firmemente arraigado en el inconsciente sin pasar por el filtro de la conciencia. Así pues, dijo lo que piensa en realidad de los indígenas y de los padres de los jóvenes desaparecidos de Ayotzinapa, hecho que sigue vivo en el tejido social. No vale una disculpa, porque nadie puede disculparse de lo que piensa y de cómo concibe su entorno. Peor: No vale una disculpa al lastimar la dignidad de una persona o un grupo de personas por su origen.
 
Segundo. Es muy lamentable escuchar en voz de Lorenzo Córdova exclamaciones de discriminación, mofa y bullying contra las capas más desprotegidas de la sociedad mexicana. Lo es más por las funciones del INE, que implican albergar un sentido interno y externo de pluralidad y de altura cívica, así como el compromiso de contagiar las prácticas democráticas bajo el principio de inclusión, no de la exclusión de que hace gala Córdova con  palabras que dicen verdades verdaderas para él.
 
Tercero. Existe el presupuesto de que a mayor acceso a la educación, a la cultura y a la visión cosmogónica del mundo debe corresponder un mayor conocimiento y respeto sobre las asimetrías sociales y la diversidad de culturas que hacen del país una nación multiétnica y pluricultural. Córdova ha demostrado con sus palabras ser una excepción a la regla.
 
Cuarto. La intervención telefónica es, por definición, un delito si no está acompañada de la anuencia de los intervenidos. El contenido, no obstante, puede o no ser de interés público. Si es de trascendencia pública, como ocurre con el racismo de Córdova, tiene preeminencia sobre su derecho a la vida privada. Esto por tres razones: a) Porque el contenido de sus frases implica a su quehacer público; b) Porque la comunidad tiene el derecho a saber lo que se piensa de un tema que atañe a todos como país, y c) Porque tanto los interlocutores como el medio a través del cual se comunican son pagados con cargo a usted y a mí.
 
Quinto. La doble moral no puede ser característica de quien preside una institución que debiera promover la democracia. ¿Se imagina alguien al secretario ejecutivo de la CIDH, Álvarez Icaza, pensando y diciendo a un tercero las mismas expresiones de Córdova? Sería una aberración porque su tarea es precisamente la defensa de los derechos humanos. Además, la calidad de una democracia se mide por el respeto y reconocimiento de las minorías, teniendo el INE esa labor fundamental.
 
 
Articulo publicado en revista Proceso
 
 

 


TRISTE ESPECTÁCULO

De Nuestros lectores

 


 

Luis Villegas Montes

 

 

Yo estuve a un tris de quedarme tarado. Sé de buena fuente que habrá muchas personas que piensen que no, que sí me quedé, pero no es cierto. Son especulaciones y hasta ahorita no ha podido ser demostrado de modo irrefutable. Por lo menos, en abono mío (considérese el nuevo modelo en materia de derechos humanos) puede decirse que existe una “duda razonable”. El porqué de ese temor es este: Cuando a mi casa llegó la primera televisión me quedé prácticamente turulato. Recuerdo que había un espacio que no era sala, ni estancia, ni comedor, pero ahí la pusieron. Tenía mi mamá un espejo enorme y yo podía pasar, como “caballo de picador”, horas de pie recargado en él, hipnotizado, mirando la pantalla. No sé cómo me medio liberé de su embrujo, imagino que los libros tuvieron algo que ver.

 

El caso es, amable lectora, gentil lector, que la televisión todo lo distorsiona. Y debe de ser así, por supuesto, pues al margen de la capacidad de análisis de cada cual, la influencia de los periodistas, reporteros e informadores en general, no es poca cosa. Y si usted no tiene un criterio formado… las consecuencias pueden ser catastróficas. En un país cuya población no lee, la “información” le entra por los ojos y los oídos (no por el cerebro) y buena parte de su vida reciente, pongamos por caso los últimos cincuenta años, ha sido alimentada de inmundicia, la programación del duopolio televisivo por ejemplo, difícilmente se habrán desarrollado condiciones para la reflexión o la crítica inteligente (pertinente, objetiva, informada, etc.). Emisiones como la de Laura Bozzo no son casualidad ni la estupidez y vulgaridad rampantes causales, son consecuencia, son síntoma. Ese tipo de programas existen porque hay gente que los ve. Es una nueva modalidad de “pan y circo” desde el cómodo hogar.

 

Lo anterior, porque esta semana, marcada por hechos terribles, me quedo con dos que hicieron temblar a México, luego de la sacudida que nos brindaron Jalisco y sus alrededores a principios de mes: El asesinato de Christopher y el asunto Lorenzo Córdova.

 

Del primero, creo que las autoridades ya han hecho todo lo que se debía de hacer… en esta etapa. Se identificó a los responsables, se les detuvo, se les privó de su libertad y de acuerdo a la legislación aplicable se han adoptado las medidas correspondientes de acuerdo a su edad. Lo que no puede soslayarse, para bien o para mal, es que son niños. Así de simple. Puede matizarse y, en un afán de especificidad inútil, decir que no, que se trata de púberes, de jóvenes o de adolescentes; lo cierto es que son niños, así, en general. Y quizá el principal rasgo distintivo aparejado a tal condición es que son incapaces de comprender a cabalidad, el sentido y el alcance de sus actos. No es gratuito que la Ley imponga un régimen especial para los menores de edad relativo no solo a conductas criminales, sino también a la disposición de sus bienes o de su persona; e incluso, al ejercicio de sus derechos políticos. De ahí que, con independencia de la gravedad de sus actos, sea preciso atenernos a esa realidad. Tampoco es dable, por terrible que pueda parecernos, intentar medidas legislativas a partir de un hecho aislado. Reducir la edad penal a lo único que puede llevarnos es a atiborrar más las cárceles y seguirá sin resolverse el problema de raíz. Pues el asunto no es quién hizo qué; el tema de fondo, el único, es el que gira en torno al cómo y al porqué. ¿Cómo es que llegamos a este punto? ¿Por qué?

 

Podemos elaborar una larga lista de responsables, que incluya desde los padres de los menores, víctima y victimarios, hasta los vecinos y la comunidad toda, pasando por los tres órdenes de gobierno y la cuestión seguirá sin enfocarse como es debido (pues el enfoque es uno solo, puntual e ineludible): ¿Qué estamos haciendo para que esto no vuelva a ocurrir jamás? Y le aseguro, querida lectora, apreciado lector, que más allá de las miles de palabras (quizá millones) dichas o escritas hasta este momento en torno al homicidio de este niño, como sociedad no hemos cambiado un ápice para garantizar que no vuelva a ocurrir. Somos exactamente la misma sociedad de ayer, de la semana pasada, de hace un mes. Más hastiados y horrorizados tal vez, pero igual de crédulos e ingenuos, de apáticos e indiferentes, de bobos y egoístas.

 

¿No me cree? Mire Usted a dónde fue a parar el asunto de Christopher, al Canal de las Estrellas, a las garras de la “Señorita Laura”.

 

Sin espacio para abordar el “affaire Córdova”, lo dejo con la “Meditación XVII” del poeta John Donne:

 

Nadie es una isla, completo en sí mismo; cada hombre es un pedazo de continente, una parte de la tierra; si el mar se lleva una porción de tierra, toda Europa queda disminuida, como si fuera un promontorio, o la casa de uno de tus amigos, o la tuya propia. La muerte de cualquier hombre me disminuye porque estoy ligado a la humanidad; por consiguiente nunca preguntes por quién doblan las campanas: Doblan por ti”.

 

 

Contácteme a través de mi correo electrónico o síganme en los medios que gentilmente me publican cada semana, en mi blog: http://unareflexionpersonal.wordpress.com/ o también en Facebook (Luis Villegas Montes).

 

 

Luis Villegas Montes.

luvimo6608@gmail.com, luvimo6614@hotmail.com

 

 


CHRISTOPHER: LA SOCIEDAD HEREDADA

De Nuestros lectores


 

PUNTUALIZANDO

 

 

Abelardo Valenzuela Holguín

 

 

La sociedad chihuahuense se cimbro nuevamente con un acto de violencia indescriptible ocurrido en la colonia laderas de San Guillermo de la ciudad de Chihuahua, en esta ocasión la víctima es un menor de nombre Christopher Raymundo Márquez. En un aparente juego de niños, cinco adolescentes ataron de manos y pies, golpearon, asesinaron y enterraron a un pequeño de seis años mientras presuntamente “jugaban al secuestro”.

 

El crimen del menor de edad dio la vuelta al mundo entero por la forma tan cruel y terrorífica que fue cometido el asesinato por otros niños adolescentes: dos mujeres de 13 años, dos varones de 15 y un menor de 11; quienes invitaron al ahora occiso a jugar y juntar leña en la ladera del arroyo, lugar en el que le indicaron que simularían un secuestro.

 

Posteriormente y en un acto deliberado ataron a Christopher de pies y manos, comenzaron a golpearle con un palo espinoso y lanzarle piedras en el rostro. Después, colocándole un palo en el cuello, lo sofocarían. Una vez que los adolescentes creyeron muerto al pequeño, cavaron un hoyo para enterrarlo boca abajo y posteriormente, una de las jóvenes le apuñaló por la espalda.

 

El nivel de maldad con la que actuaron refleja claramente una mente torcida, ya que para ocultar el cuerpo sin vida de Christopher, lo sepultaron completamente, taparon el lugar con maleza y colocaron un animal muerto sobre la superficie, supuestamente para no llamar la atención, es decir, actuaron con todo el dolo del mundo.

 

Según versiones de los mismo vecinos, comentan que mucho antes de asesinar a Christopher, los menores se reunían para realizar actividades violentas en dicha colonia popular, como la mutilación de animales, la quema de casas abandonadas e intimidar a los vecinos dejando diferentes partes de animales muertos en sus puertas, principalmente perros y gatos.

 

Es evidente que este acto criminal constituye más que un problema de índole policiaco, un factor contundente para evidenciar el nivel de descomposición social que atraviesa nuestra sociedad, es impostergable la participación de toda la comunidad junto con todos los sectores de la sociedad para la reconstrucción del tejido social tan resquebrajado.

 

Está claro que los niños son el futuro del país, pero también, tanto los niños como los jóvenes son la imagen de los padres y resultado de la sociedad en la que se desenvuelven, y es obvio que la narco cultura ya pasó la factura en la sociedad chihuahuense con este y otros crímenes más.

 

Este asesinato representa un verdadero problema de descomposición social, así que más allá del linchamiento de los menores, -que por supuesto se les debe castigar de manera severa-también, debería ser más importante atacar los factores por los cuales un niño puede llegar a cometer un delitode esa magnitud y con ese nivel de maldad.

 

Hay que puntualizar que el derecho se debe ajustar a la realidad social que se vive actualmente, estoy convencido que debe existir un nuevo mecanismo legal para los menores que delinquen y que a su vez, permita sancionar conforme a la gravedad del delito que se cometió y establezca procedimientos claros de rehabilitación a todos los menores.

 

Sin embargo, considero más importante que los gobernantes asuman su responsabilidad de una vez por todas, en la omisión y otros en la acción, por permitir el aumento de una cultura de narcoviolencia, así como también, en la falta de proyectos culturales y familiares por privilegiar el gasto superfluo.

 

Por último hay que puntualizar, que sociedad le estamos  heredando a nuestros hijos? Estoy convencido que no se puede ni se debe seguir promoviendo y permitiendo leyes que atentan contra la familia y alientan el libertinaje, esto es lo que tiene totalmente resquebrajado el tejido social de nuestra sociedad, esto hay que puntualizarlo...

 

 

ABELARDO VAENZUELA HOLGUIN

abelardovalenzuelah@gmail.com

 

 


APOYEMOS A CARMEN ARISTEGUI

De Nuestros lectores

 

 


Tomás Oropeza Berumen

 

 

En toda sociedad fundada en la explotación de la mayoría por una minoría dueña de los medios de producción, la información y el conocimiento son poderosas armas en manos de quienes las controlan.

 

En México casi todos los medios de comunicación e información son propiedad privada de la oligarquía que dirige el país valiéndose del aparato estatal y el gobierno. La información de lo que ocurre en el país y el mundo es controlada y distorsionada por las agencias informativas (casi todas norteamericanas) que emiten por  televisión, radio,  prensa impresa e Internet mentiras para llevar a cabo la manipulación de masas que mejor convenga a sus intereses.

 

Por ejemplo en los noticiarios de MVS,  XEW, Radio Red, Formato 21, TV Azteca, etc. desde hace años desarrollan una campaña contra los profesores de educación básica que resisten la reforma educativa neoliberal y privatizante. Los Ciro Gómez Leyva (El Universal)   Loret de Mola (XEW), López Dóriga (Televisa) , Luis Cardenas (MVS), Lolita Ayala (Televisa) Javier Alatorre (TV Azteca)  y demás cabezas parlantes los llaman vándalos, delincuentes, perezosos, etc. A los estudiantes y obreros que se manifiestan exigiendo democracia sindical, aumento de salarios o mejor educación los catalogan de seudoestudiantes, perezosos, irresponsables.

 

Periódicos como La Prensa, La Razón, Reforma, Milenio, etc., a todo el que defiende los intereses populares  y recursos naturales frente a las grandes corporaciones capitalistas extranjeras o “mexicanas” se les  acusa de  desestabilizadores, terroristas, y demás términos que los convierten a  ojos de los lectores, escuchas y televidentes en terribles criminales.

 

A los banqueros parásitos y ladrones,  capitalistas explotadores y políticos corruptos, los llaman la clase dirigente, emprendedores, y los pintan como verdaderos héroes y benefactores de la humanidad. Nos dan una visión falsa, invertida,  de la realidad  para confundir y manipular al pueblo a su antojo.

 

Y cuando desde una de esas radiodifusoras o periódicos  alguien se atreve a informar de los robos que cometen contra el erario público los gobernantes, del derroche y lujo en que viven mientras la mayoría de los mexicanos padece de miseria, de inmediato la pandilla que gobierna al país busca suprimirlo. Ejemplo de esto son las decenas de periodistas asesinados en los años  recientes, porque se atrevieron a denunciar la corrupción de gobernadores, el contubernio de policías y delincuentes, etc.

 

Los crímenes de lesa humanidad cometidos por el Estado, como la desaparición forzada de 43 normalistas de Ayotzinapa, aparecen en  la nota roja de  la mayoría de la prensa impresa o de comentarios frívolos en los noticiarios para los cuales los mexicanos tendríamos que acostumbrarnos a estos acontecimientos, a “superarlos” y aceptar  la “verdad histórica” de polizontes corruptos que encabezan la PGR.

 

Este crimen, junto a la masacre cometida por el ejército en Tlatlaya, estado de México, o los  escandalosos asuntos de la Casa Blanca que virtualmente le fue obsequiada a la primera dama por el Grupo Higa a cambio del contrato para construir el ahora frustrado proyecto de un tren bala que iría del DF a Querétaro; o la red de prostitución del jefe del PRI en el DF,  fueron  investigados  y dados a conocer  por la periodista Carmen Aristegui y su equipo  en el noticiero transmitido por MVS, cumpliendo con su deber de informar a los mexicanos de asuntos que nos incumben a todos, poniendo al descubierto la tremenda corrupción y el carácter autoritario del régimen de Enrique Peña Nieto y de todos los partidos que conforman el entramado gubernamental mexicano.

 

Por ello los dueños de MVS, concesionarios de una frecuencia radiofónica que en rigor es propiedad del pueblo mexicano, la han reprimido, despidiéndola de su empleo. Pero tal injusticia ha provocado un amplio repudio y movimiento de solidaridad con Carmen Aristegui, quien sin duda es víctima de una venganza  ordenada desde Los Pinos por atreverse a indagar y sacar a la luz pública algunos de los secretos de las cloacas del régimen.

 

La represión gubernamental a esta valiente reportera está demostrando que el gobierno de Peña Nieto no puede tolerar  el periodismo que simplemente cumple con el deber de informar con veracidad. La clausura del noticiero de Aristegui es un golpe a las pocas libertades democráticas de los mexicanos. Por ello debemos exigir que se le reinstale en su noticiario. Su despido fue injustificado, eso lo sabe cualquier abogado laborista, porque los dueños de MVS actuaron arbitrariamente violando el contrato que mantenían con Aristegui. Llegando al absurdo de elaborar un nuevo reglamento para someter a un control fascistoide la actividad de todos los reporteros de esa empresa.

 

Exijamos respeto a la libertad de expresión ejerciéndola también con nuestros propios medios, sin depender del capricho del gobierno. Para ello debemos ser conscientes de que en la guerra que hoy libra la burguesía y su Estado contra el pueblo mexicano, los trabajadores, campesinos, indígenas y estudiantes, debemos crear nuestros propios medios de comunicación escritos, radiofónicos y en el Internet, para difundir nuestra concepción del mundo, para organizarnos y luchar por un cambio revolucionario en México./ Tomás Oropeza B.

 

 

Tadet Economía

sintesis2008@gmail.com

 

 

 


Chihuahua, reloj de agonías

De Nuestros lectores

 

 

 

Jaime García Chávez

 

 

 

 

 

 

 

" Con frecuencia nos sentimos dominados por fuerzas oscuras; actualmente, sabemos mejor que somos nosotros quienes amenazamos nuestra propia supervivencia, la de nuestros descendientes… 

—Alain Touraine (Un nuevo paradigma para comprender el mundo de hoy, p. 226)

 

 

Como un sismo se padece el homicidio del niño Christopher Raymundo Márquez Mora. Pareciera que el profundo malestar que permea a la sociedad por todos su poros, hace del tiempo de Chihuahua una época sólo medible a través de un reloj de agonías, frase que tomo en préstamo del poeta Ramón López Velarde. El suceso consternó instantáneamente a todos los que aquí vivimos y dio motivo para que proliferaran protagonismos de diversa índole para medrar con el dolor y el luto humanos. No desconozco que se han escuchado voces sinceras, pero el volumen mayor de la tinta lo ha ocupado la hipocresía gubernamental y las vocerías de un catolicismo que retrocede a la demonología medieval para explicar lo que sólo desde otra perspectiva se puede hacer con hondura para hacer un alto en el camino y tomar una senda que nos lleve a un puerto distinto, por humano y porque realmente eleve el espíritu al amparo de nuevos paradigmas.

 

De pronto y casi sin sentir, telúricamente todo se puso en crisis. La famosa y gubernamental recuperación de la paz quedó hecha trizas; el discurso de la pérdida de los valores quedó ubicado en el estante de lo banal; las vocerías del catolicismo se refugiaron en sus propios demonios y la concepción misma de la familia como algo sacrosanto, encontró más de un cuestionamiento de la realidad, a contrapelo del discurso de los tradicionalistas y conservadores. Como por ensalmo, los aparatos de justicia demostraron su inutilidad en cuanto a la confianza que debieran inspirarle a una sociedad tan golpeada como la chihuahuense, y la conciencia de que el Derecho sirve para algo se derrumbó, como si las montañas de expedientes y cerros de papel sirvieran para aplastar a la sociedad. Vimos magistrados convertidos en voceros que piensan que su papel es dar opiniones en vez de dictar sentencias, y una prensa mercenaria que se frota las manos por el productivo amarillismo y que no pierde la oportunidad de hacerse eco de contenidos absolutamente propios de la reacción política, que tendría, en una sana observación, vedado todo lugar para influir y orientar decisiones públicas. De todo, de todo se ha visto.

 

La clase política duartista, por boca de Enrique Serrano, alcalde de Ciudad Juárez, no perdió la oportunidad de aparecer como lo que es: un hombre de las cavernas que en pleno siglo 21 se atreve a recomendar los cintarazos para educar a los hijos y ver en los derechos humanos un obstáculo para el despliegue de su poderío. Bien se ve para qué le sirve el suceso a este señor: hacer de la familia tradicional y autoritaria la base del autoritarismo en las instituciones de un Estado que se supone democrático. Casos como el del niño Christopher cuentan con antecedentes interpretados por la sociología contemporánea, por su similitud y trascendencia. Está el asesinato del niño de dos años James Bulguer, cometido por dos chavales de tan sólo diez años. Provocó indignación moral y, a la vez, desplazó la atención de la ciudadanía hacia los grandes problemas sociales. Divulgar parcialmente el hecho a través de lo captado por un circuito cerrado de un centro comercial, troqueló las conciencias de la opinión pública y se marcó un antes y un después, como lo describe el sociólogo Anthony Giddens. Todos se sintieron más vulnerables al autoestimarse como potenciales amenazados por una nueva violencia de las almas nuevas de los niños y los jóvenes. Y, como aquí, no faltaron los que hablaron de demonios, monstruos y animales bestiales para “explicar” el fenómeno. Pero quienes se conducen así soslayan las causas, las que se pueden demostrar, porque no están en ningún infierno invisible a los ojos humanos.

 

A este respecto cuadra bastante bien el describir la detestable presencia de Laura Bozzo, pieza inequívoca de una cortina de humo, caja china, o como quiera llamarle, por entero parecida a la que se narra en la película La dictadura perfecta, dirigida por Luis Estrada. Cuando un suceso de esta naturaleza se va a describir por investigadores o periodistas serios, se debe tener conciencia de lo que Pierre Bourdieu nos dice en su magistral obra La miseria del mundo: “Ningún contrato está tan cargado de exigencias tácitas como un contrato de confianza”, dicho esto en el contexto de la descripción que de manera espontánea puedan hacer los familiares directos de las víctimas y también de los transgresores. Esta confianza no está en el sórdido trabajo que la Bozzo pueda venir a hacer por estas tierras, así sea que andando el tiempo y en perspectiva, esto se pierda en la nada, como sucedió con el escándalo Gloria Trevi. Todos tenemos la obligación de ir al fondo. En este marco empleo el arsenal de información que se contiene en el informe La infancia cuenta en México 2014 (http://derechosinfancia.org.mx/documentos/ICM_Digital.pdf), elaborado por la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), que abarca periodos de análisis de la situación infantil desde el 2000 –y en él lo que se dice de Chihuahua– con estadísticas nada halagüeñas en varios rubros para ese rango de población que comprende a seres humanos hasta la edad de 17 años. No pretendo resumir la vasta información, pero aquí van algunos números:

 

Precisamente dentro de la línea argumentativa que enmarca el crimen del niño Chistopher, el documento mencionado revela que en 2012, en pleno auge duartista, el estado de Chihuahua ocupó el lugar 31 de 33 entidades de la república en la estadística de homicidios padecidos por la población adolescente de entre 15 y 17 años, mientras que en la población infantil que va de 0 a 4 años, nuestro estado registró una tasa de 4.1 por ciento, es decir, tres veces más que la media nacional ese mismo año. En otro orden, en el mismo informe se indica que Chihuahua ocupa el lugar 15 en la población infantil y juvenil carente de servicios de salud, el lugar 21 en desnutrición, el sitio 24 para los que no estudian ni trabajan, el 25 por carecer de alguna computadora, la tasa del 2.4 en maternidad infantil y el 7.6 por ciento de las mujeres tiene jornadas laborales de más de 48 horas sin remuneración y el 1.1 por ciento por lo que se refiere a los varones. El documento también coloca al Chihuahua actual con el 3.4 por ciento por la calidad de sus leyes en materia de derechos de infancia. Informes diversos nos presentan cifras dramáticas en materia de adicciones, reclutamiento para comercialización de narcóticos y sicariato, suicidios juveniles, entre otros problemas.

 

Esto sería una fotografía de la realidad donde aconteció el hecho conmocionante. Pero hay un mal con mayor hondura y es precisamente que los que amenazan la propia supervivencia son, ni más ni menos, quienes han impuesto paradigmas depredadores de la humanidad misma; los que han elevado la jerarquía del dinero a niveles sagrados y han hecho del éxito económico el pasaporte a las buenas costumbres y a la buena moral, y de la cual dan cuenta los mirreyes que describe Ricardo Raphael en su reciente libro; la precarización del trabajo, la falta de urbanismo que caracteriza el desorden de las ciudades, la ejemplaridad que recobran los capos y los delincuentes para convertirse en las estrellas a imitar; los sacerdotes, particularmente del catolicismo, que dicen una cosa y hacen la contraria, que viven al margen de los valores que están en su retórica, que no tienen compromiso con nadie, salvo con sus intereses; y los políticos y gobernantes, que pueden tener todo el poder pero carecen del esencial sentido de la autoridad, es más, ni siquiera saben qué es autoridad. Quién puede creer a estas alturas en las palabras huecas de un César Duarte, una Bertha Gómez, que tienen las manos metidas hasta los codos en la corrupción; o en Javier Garfio, que recomienda ver telenovelas en lugar de estar informado; o de Enrique Serrano, que no ve más remedio que los cintarazos que él dice lo corrigieron, allá en el pasado, pero que no son suficientes para aclararle a la sociedad por qué Leyzaola acusa a su jefe de Seguridad Pública de haberlo mandado matar; o para finalizar, tener un presidente del Supremo Tribunal de Justicia, como Miguel Salcido, impuesto contra toda razón para que encabece el Estado de Derecho.

 

Es fácil decir bla, bla, bla hasta el infinito sobre la familia, los valores, la buena conciencia; pero qué difícil es enrutar hacia una nueva cultura en una carrera de obstáculos que parece condenada al fracaso por los enormes diques que se le oponen a todos. Pero eso sí, para muchos es el momento de desgarrarse las vestiduras, de decir que están dispuestos a cortarse las venas para aportar sangre a la solución, y después, nada. Hoy fue un niño, unos jóvenes, una realidad que está atrás y lo determina todo, pero no hace ni dos años que una anciana murió en la soledad y el abandono en la colonia Aeropuerto de Chihuahua, la devoraron sus perros y nadie dijo nada. Quizá porque en la estrecha mentalidad de no pocos asombra que un percance como el del niño Christopher suceda, pero tratándose de una vieja, qué más da si va de salida.

 

No quiero ser pesimista, pero estamos ante una circunstancia en la que una horrorosa sociedad se duele de un horroroso crimen y, con todo y horror, parece que no se decide a poner remedio. Qué horror, más terrible que el cáncer es la indolencia.

 

 

http://jaimegarciachavez.mx/?p=2964

 

 


“ANDI GUARJOL, CHICO,
O ‘UNA COLA ES UNA COLA’

De Nuestros lectores

 
 

Luis Villegas Montes

 


No pienso agobiarlo, gentil lector, amable lectora, con mis pinitos en este asunto de la escribidera pero le cuento, con muchísimo gusto, que por primera vez en mi vida incursioné en un Taller de Escritura. Resulta que el Adolfo no solo agarró el gustito por la lectura, ahora también quiere empezar a escribir; y como no hay manera de aprender a nadar sin remojarse, pues ahí nos tienen ustedes que fuimos y nos metimos a uno. El tema del escrito, se nos pide ser breves a fin de estar en posibilidades de analizar lo que los demás compañeros escriben, se centró en la exposición de Andy Warhol que actualmente exhibe el Museo Casa Redonda. No se preocupen ustedes ni se agobien, no los voy a atosigar con mi producción semanal, es solo que quise compartir mi primer esfuerzo y aquí está (sean benignos):

 

ANDI GUARJOL, CHICO, O ‘UNA COLA ES UNA COLA’.

 

No podía evitarlo, el trabajo de Andy Warhol en general -en lo individual la visión de las latas de sopa Campbell’s y de Marilyn Monroe-, le recordaba a Cuba.

 

A Cuba podía traerla a la memoria sin ayuda del artista (de la mano febril del recuerdo de una piel ajena, con la consistencia y el sabor de la carne de coco y un tufillo de ron); pero no ocurría lo mismo tratándose de Warhol, cuya obra pictórica le recordaba sin remedio el depauperado entorno de La Habana y sus alrededores, las playas de Santa María y poco más allá. Particularmente esta exposición: Las latas de la famosa marca, la actriz, la multitud de flores idénticas excepto por su colorido y, al centro del conjunto, la teatral serie dedicada a Mao, el sanguinario dictador comunista (“maldita sea su estampa”, nunca mejor empleada la manida frase, pensó el espectador y sonrió para sí).

 

De pie, frente a las litografías, se le venía a la cabeza un alud de información; la retórica usual, pretensiosa y contradictoria, explicativa de la obra de cualquier creador. Sin embargo, había un conjunto de “datos duros” innegables: Su primera exposición individual, inaugurada el 9 de julio de 1962, en la galería Ferusel, marcó sin duda el debut del Pop Art en la Costa Oeste norteamericana y consolidó el movimiento a nivel mundial. Ese recuerdo le hizo reparar en el hecho de que la muestra carecía de algunas imágenes emblemáticas -e icónicas casi- del Mundo de Andy Warhol, entre ellas, los grabados dedicados a las botellas de Coca-Cola, a los billetes de un dólar o a la silla eléctrica. Sacó una hoja doblada de la bolsa interior del saco, con información extraída de Wikipedia, y leyó:

 

Lo que es genial de este país es que Estados Unidos ha iniciado una tradición en la que los consumidores más ricos compran esencialmente las mismas cosas que los más pobres. Puedes estar viendo la tele, ver un anuncio de Coca-Cola y sabes que el Presidente bebe Coca-Cola, Liz Taylor bebe Coca-Cola y piensas que tú también puedes beber Coca-Cola. Una cola es una cola, y ningún dinero del mundo puede hacer que encuentres una cola mejor que la que está bebiéndose el mendigo de la esquina. Todas las colas son la misma y todas las colas son buenas. Liz Taylor lo sabe, el Presidente lo sabe, el mendigo lo sabe, y tú lo sabes”.

 

          Terminó de leer, plegó el trozo de papel de nuevo y pensó, mirando fijo las imágenes de las latas de sopa: “No, no, no, señor Warhol, me perdona usted, pero no. Si hay algo que no han hecho los Estados Unidos ha sido igualar los gustos de los consumidores ricos y pobres. Si hay algo que distancia a unos y otros es, precisamente, el poder que da el dinero. Y para muestra su obra. Esa sopa asquerosa, hecha para los atrofiados paladares gringos, que se ha vendido por millones a lo largo y ancho del planeta, es la misma sopa que ni en mil años podrían comer los cubanitos de a pie, si tomamos en cuenta que el ingreso promedio de un médico, los profesionistas mejor pagados de la isla, varía entre los 25 y los 30 dólares… al mes. O consideremos el caso de una estrella de Hollywood –el visitante se situó frente a la serie dedicada al rostro de la actriz-, cuajada de piedras preciosas de la cabeza a los pies, sex simbol de toda una generación de adolescentes, amante de ex–presidentes (¿recuerda Bahía de Cochinos, señor Warhol?), mujer de millonarios astros de cine o del deporte, cuyo glamur era suficiente para hacer palidecer una ciudad entera -de brillo apagado, sucia y triste-, luego de ese bloqueo infame que dura ya demasiados años; y trastocó su magnificencia, su encanto, su otrora hermosura, su alegría contagiosa, en un muladar insepulto que sobrevive, apenas, de glorias pasadas, símbolos caducos, herencias inútiles, retorcida belleza e ideas trasnochadas,… un poco como usted, señor Warhol”.

 

Tras un último vistazo, Cabrera suspiró y se fue, cantando por lo bajito: ‘Guantanamera, guajira Guantanamera…’; con rumbo a la Bodeguita del Medio, retazo de su Cuba natal, instalado en el corazón de la también bullanguera Ciudad de México.

 

 

 

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Luis Villegas Montes.

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Gotera

    Nada la raza en ríos de sangre.
    No muy atrás Aguas Blancas, Acteal y Atenco.
    Por estos días Ayotzinapa, Tlatlaya, Apatzingan y Ecuandureo -de lo que se llega a conocer-.
    Piedra de sacrificio en turno, el sur es altar de carnicería y desapariciones masivas, como sangrientas ofrendas de exterminio, despojo y terror.
    ¿Será acaso que los emperadores aztecas siguen inmersos en el sueño de la nobleza y la plebe -ahora ya de fino taparrabo en seda y casimir, de copete en vez de penacho, pero aún de inconfundible rostro y tamañito indígena-;
    O quizá (para afectos lo mismo) oficien en el dogma de los sacrificios al inhumano dios del neoliberalismo?
    A saber, además de balas, a la masa le siguen metiendo en dedo, en la boca...con aquello del cucuynarco.


Más Gotera


México:
año nuevo,
gobierno viejo

Juan Carlos Martínez Prado

Palabra Mayor

POLITICAS Y AMBIENTE PUERICIDAS

Víctor M. Quintana Silveyra

 

Puericidio, es el término que encontré para hablar del asesinato de niño Christopher Márquez Mora,  en Aquiles Serdán el pasado 14 de mayo, perpetrado por dos  niñas y tres niños de edades que oscilan entre los 12 y los 15 años.  El crimen  del menor de seis años, llevado a cabo con extrema crueldad sólo puede comprenderse si se considera que para llegar a ello hubo un proceso que fue matando la humanidad de sus victimarios-víctimas. Los niños y niñas  que “jugaron al secuestro” con él y luego lo mataron a golpes y a puñaladas ya estaban muertos al agredirlo mortalmente.



Más Palabra

La Nota Nostra

LOS CALDOS

 

Ramón Quintana Woodstock

 

Pocas personas leen esto en el DF. Hace años Jaime Camil revisaba esta columna. No se si lo siga haciendo pero debo de contarle a él y a los que por accidente se vieron inmersos en este émulo de panfleto. (-es un émulo de panfleto pero no es guerrillero, aunque que si está armado, pero con fulminantes letras, que no matan, pero si atarantan-) Bueno, decía que lo que aquí se relata lleva el intento de ser muy real, sexualmente educativo y a veces hasta lascivo, cual amantillo de tercera.

En Ciudad Juárez el mercado Cuauhtémoc es el más tradicional y tal vez el más del vetusto, en sus ayeres se cuecen historias urbanas llenas de sabor citadino. Dos veces se ha incendiado, o lo han incendiado, nadie sabe. De la primera catástrofe se dice que una pareja salió librada del incendio más no de la debacle económica, se quedaron sin nada y hasta hoy en día deambulan por las calles enlutadas de mi ciudad, vestidos elegantemente con harapos que hacen juego con el asfalto, los dos quedaron con serias secuelas en la psique, parecieran fantasmas emergidos del pavimento, su testa llena de rastas les  cubre el rostro y su andar lento, permite que el televidente de la pelicula de la vida real, los vea con parsimonia y en cámara lenta.
 

 

Más nota

Mediometro

Son casi 28 mil millones, entre la deuda que dejó el anterior gobernador y el actual ¿Dónde quedaron?
Ya fueron convertidos en ranchos y edificios
Mienten José Reyes Baeza y la SHCP
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DesdeJuárez

¿Por qué la tarea de mi hijo es ver la tele? SEP, TV y redondeo

 

Juan Hernán III Ortíz Quintana

Juan Hernán: Papá, tenemos que llegar rápido a la casa para hacer mi tarea.

Yo: ¿Pues qué te dejaron de tarea?

JH: Ver la tele.

Yo: ¿Ver la tele?¿Por qué? Ni tele tenemos.

JH: Si tenemos, papá, es donde pones las películas, los videojuegos y mi hermano ve caricaturas.

Yo: Muy bien. ¿Qué tienes que hacer?

JH: Ver un programa de televisión y tomar notas al respecto.

Yo: Pero nunca ponen nada bueno en la TV. Hasta los canales interesantes se han vuelto aburridos. El de historia habla de extraterrestres, el de animales de mascotas, el de música pasa cualquier cosa menos música y los de películas te restringen mucho el horario, por eso vemos películas y videos por internet. ¿No puedes hacer tu trabajo de Netflix o Youtube?


Mas Juárez

chileKNqueso

Presidente fuerte

 

Francisco Flores Legarda


"Otorga a cada palabra raíces en el corazón"
Jodorowsky


Rumbo a las elecciones intermedias del 7 de junio de 2015, Enrique Peña Nieto llega como un presidente fuerte, así lo parece. Tiene a las tres principales fuerzas políticas comiendo de su mano. Ha conseguido las reformas “estructurales” que no consiguieron tres de sus antecesores, también ha recentralizado los sistemas educativo y electoral. Para completar, el sistema nacional anticorrupción deja intacto el fuero presidencial, entre otros.

Esto no quiere decir todo ha salido a pedir de boca. Tlatlaya, Ayotzinapa y Apatzingán son el rostro de una presidencia fuerte en el sentido autoritario, en el perfil de tiempos sangrientos que se creían superados.


Mas chileKNqueso

 

 

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