cabezal
 
Ciudad Juárez | Dólar: COMPRA:VENTA:Suscribase
Suscribase

Trasfondo

DDHH en Ciudad Juárez, sólo discurso

 

Carlos Murillo González

Ciudad Juárez es tierra paradigmática de violaciones a los derechos humanos (DDHH) por lo menos desde finales del siglo XX a la fecha con sus feminicidios, desapariciones forzadas, masacres, abusos policiacos, torturas militares, gobiernos corruptos presumiblemente ligados al narcotráfico y ejecuciones extrajudiciales por policías encubiertos en tiendas de conveniencia.


Más Trasfondo

 

Juego de Ojos

Rumbo a Macondo


Miguel Ángel Sánchez de Armas


El jueves santo a media tarde se apagó la vida de García Márquez y comenzó el lento proceso de su canonización literaria. Eterno periodista, Gabo tuvo el gesto de morir a una hora apropiada para las ediciones del día siguiente, como lo hicieran Marcel Proust y Walt Whitman, aunque supongo que hubiera preferido evaporarse y transformarse en una neblina amnésica para no transitar el camino de Cortázar, de quien escribió que “si los muertos se mueren, debe estarse muriendo otra vez de vergüenza por la consternación mundial que ha causado su muerte. Nadie le temía más que él, ni en la vida real ni en los libros, a los honores póstumos y a los fastos funerarios”. Creo que al escribir esto sobre el Cronopio García Márquez pensaba en sí mismo.

Pero como nadie tiene control de lo que pasa cuando ya no está, el viernes santo aparecieron los diarios con extensas crónicas –algunas bastante buenas- en reseña de la vida y obra del macondense mientras que en la radio y la tevé los críticos y analistas se disputaban el espacio para compartir experiencias,  anécdotas y vivencias al lado de quien ya no podía defenderse. Desde luego se anunció con la prontitud del caso el indispensable homenaje en Bellas Artes que, imagino, su familia no tuvo más remedio que aceptar. Hasta mi casa medio derruida por el temblor llegaron los rumores de los declarantes profesionales pergeñando la sentencia que se convertirá en el encabezado o el bite más recordado. Vaya, hasta yo mismo, que desde enero no doy golpe por motivos existenciales, estoy aquí para reclamar mi cachito de Gabo, como si se tratase de un muro de Berlín literario.


Más Juego de Ojos

Por los caminos de Sancho

México, Sancho y yo


Renward García Medrano


Yo tuve un amigo y maestro, viejo periodista, que no sólo me indujo al oficio, sino que iluminaba con su inteligencia aguda y heterodoxa, los laberintos de la vida del país y del mundo en los dos decenios que nos frecuentamos. Cada semana me reunía a desayunar con don Horacio Quiñones y a veces, con algún invitado. Coincidíamos en mucho, pero teníamos diferencias. Para él era claro que todos los títeres, incluyendo al grueso de los políticos, estudiantes y soldados, eran movidos por las pugnas precoces de la sucesión presidencial, y no por el choque de generaciones y mucho menos de ideologías.

En la huelga estudiantil de 1968, como profesor de la Escuela Nacional de Economía pasaba las noches que podía en la UNAM, al igual que otros y más meritorios amigos, como Lalo y Pablo Pascual, Eliezer Morales o Rolando y Fallo Cordera (Yo no conocía a Woldenberg). Don Horacio no cedía en sus opiniones sobre la marcha de los acontecimientos. La sociedad estaba dividida. Los mayores criticaban a los jóvenes y éstos llegábamos a veces al extremo de la ruptura. La incomunicación inició la debacle de la institución familiar.


Más por los caminos

 

Enlace

EL POR QUIÉN DEL VOTO


Edna Lorena Fuerte


Esta semana es la última previa a las elecciones del 7 de julio en nuestra ciudad, quienes hemos seguido el curso de las campañas, y más aún, nos hemos acercado al sentir de los ciudadanos respecto a las propuestas de los diferentes aspirantes, llegamos a esa semana con una constante pregunta ¿por quién votar?, para algunos preguntarse esto es mera retórica, pues argumentan que entre las opciones que se presentan  no hay una sola que verdaderamente despierte su interés, otros lo preguntan con la sinceridad de quien no encuentra la diferencia sustancial entre las diferentes propuestas, otros lo dicen con el hartazgo de quienes viven a decepción del régimen de partidos, y algunos más lo preguntan con la sinceridad de saber si haría alguna diferencia su voto en medio de un panorama que muchos quieren dar por ya definido.

La experiencia electoral nos muestra que generalmente las reflexiones que entraña esta pregunta, a estas alturas del proceso electoral, culminarán en el abstencionismo, o en aquellos casos de quienes consideran que tienen  la obligación de hacer saber que quieren participar en la elección, pero que no hay ninguna opción que los represente, quizá tiendan a anular su voto.


Más Enlace

 

desde
España


¿Censura en Rebelion.org?

Germán Gorraiz Lopez

La persistencia de la actividad censora en Rebelión.org, una web que sé que en su carta de presentación afirma que “pretende ser un medio de información alternativa que publique las noticias que no son consideradas importantes por los medios de comunicación tradicionales” al tiempo que proclama su voluntad de “contar con la participación y colaboración de todos vosotros para que Rebelión sea un espacio serio, riguroso y actualizado en la difusión de noticias”, me obliga a constatar que sus actuales directores se han adelantado a las medidas regresivas del Gobierno de Rajoy , actuando de facto como meros “ comisarios políticos”.

Supongo que el encefalograma plano de su hipotálamo ideológico les impedirá llevar a acabo una autocrítica sobre su deriva involucionista que se ha traducido en la implementación de la censura en un medio digital fundado en 1996 y convertido en “referente de los movimientos sociales de izquierdas” al ser uno de los portales más consultados en la red en aquella época (4 millones de visitas anuales según alexa.com) pero que adolece de un paulatino descenso hasta los actuales 3,5 millones de visitas anuales según urlm.es.


Más desde España


 

 

 

 

  Cartas al Director
Cartas

Envíale una carta al director:

 
Nombre : 
Apellido : 
Email :
Teléfono : 

Su carta al Director

o Comentario:

 
   

García Márquez y Neruda, nuestra inspiración

De Nuestros lectores

 

 

 

García Márquez y Neruda, nuestra inspiración

 

 

Por: Gustavo De la Rosa

 

 

 

 A Gabriel García Márquez muchos lo encontraron y admiraron como escritor, su dimensión ubicua, pero quienes éramos jóvenes en los sesentas lo conocimos en la lucha por la libertad y contra las dictaduras de la época.

 

 La primera vez que leí su nombre fue en un folletón periodístico, “Relato de un Náufrago”; más tarde en una película impresionante, “En este pueblo no hay ladrones”, una obra con gran cantidad de mensajes cifrados, dirigidos a quienes buscábamos una salida justa a la vida en nuestra patria pero, al reconocer que la corrupción y la injusticia en México son sistémicas, veíamos la necesidad (aún presente) de una revolución.

 

 Atentos a cualquier frase o palabra que albergará esperanzas de algún cambio profundo, leímos sus artículos periodísticos de cuando trabajó en Colombia, durante la década de los cincuentas. Después aparecieron algunos cuentos, como “Ojos de Perro Azul”, que realmente eran incomprensibles para los que buscábamos mensajes cifrados de la revolución social. 

 

En esos casos Pablo Neruda fue más directo, con su monumental obra “Canto General”, publicada en 1950. Así fue cómo descubrimos que Neruda y García Márquez tenían las frases mágicas que abrían las puertas a otra realidad.

 

 Neruda, sin embargo, era contemporáneo de nuestros padres ya viejos, y la guerra generacional se negaba a reconocer excepciones, en cambio a García Márquez lo imaginamos como una especie de hermano mayor, sólo dos décadas más grande. Sus artículos en Prensa Latina (ya atrasados), circulaban en México de mano en mano, revelando a la Cuba prometedora y la Colombia colonizada en momentos que éramos acérrimos enemigos de los dictadores y por otro lado, admiradores de la revolución cubana. 

 

Debido a esto, cuando aparece Cien Años de Soledad en el 67 y llega a Chihuahua en los primeros meses del 68, su nombre ya era conocido y lo identificábamos como una especie de cómplice mayor o casi compañero de lucha.

 

 Cien años de Soledad estremeció al mundo intelectual, el nombre de Gabo hizo eco miles de veces y se consagró en México entre los estudiantes, casi como Los Beatles. Todo mundo tenía que haberlo leído, y ahí fue cuando sentimos que nos lo empezaban a robar, antes García Márquez sólo pertenecía a los activistas por un México más justo pero ahora era de todo el mundo, incluso de los “snobs”, diletantes de la postmodernidad.

 

 Debo reconocer que cuando leí Cien años de soledad, junto con las noticias de la ofensiva del Tet en Vietnam, me pareció demasiado mágico y muy poco realista. Aunque realizamos un gran esfuerzo para encontrar las claves del mensaje y poder encuadrarlo en el materialismo histórico, resultaba imposible porque no había buenos ni malos, ni proletarios ni burgueses, simplemente seres irreales, demasiado humanos.

 

 Tal vez entonces tuvimos el insight: la revolución es tarea de seres humanos tocados por la magia de la justicia social y la necesidad de los vulnerables. Después, todo el país se estremeció en el verano del 68 y entramos en una especie de frenesí político del cual sólo bajábamos para leer a Neruda y traducciones viejas de Faulkner, mencionado por el mismo García Márquez. Conocimos “El Ruido y la Furia”, el condado de Yoknapatawpha, la bonanza y decadencia de los Compson, tal vez como Macondo y los Buendía, pero en inglés y pintados de blanco y negro. En el 71 concedieron el premio Nobel a Neruda y nosotros, aún maniqueos, nos atrevimos a atacar a Borges, acusándolo de reaccionario aunque en el fondo nos conquistara su prosa y sus puntos de vista cultos, interesantes e inteligentes. Pero no era nuestro compañero de lucha, como García Márquez. También expulsamos del paraíso de la revolución a Vargas Llosa y más tarde a Octavio Paz, cuando empezó a dictar consejos de hermano sabihondo desde Televisa. Neruda murió y nos quedamos huérfanos aunque la figura de García Márquez creció, particularmente todo en la cotidianidad de sus artículos de Proceso, donde escribió sobre palabras, aviones, viajes a Europa, o a Colombia. Sobre el ballenato y la cumbia, sobre su mujer, los escritores, los periodistas.

 

 Así nos reencontramos y convivimos con nuestro hermano mayor, disfrutando cada semana de su escritura exacta, ni “fuera de la vanguardia ni evidente panfleto”, como dice Silvio Rodríguez.

 

 Luego vino el Nobel en los primeros ochentas, diez años después de Neruda. Volvimos a discutir y luchar contra Vargas Llosa y Paz. Eso debe sonarles surrealista a ustedes capitalinos y puntos circunvecinos: gente perdida en el desierto desde la expedición de Alvar Núñez peleando casi a golpes por los méritos de García Márquez para el Nobel.

 

 Vino entonces la duda de cómo vestiría en la ceremonia; cuando prefirió la guayabera y escribió un artículo explicándolo, lanzamos un hurra contra el perfumado de Octavio Paz. Recibir el Nobel vistiendo una guayabera era tener sangre latina, compartir nuestra emoción, vivir la irreverencia. Fuimos dignamente representados.

 

 La siguiente discusión nunca anunciada fue ¿cómo sería el discurso? Mientras los intelectuales esperaban el cuento estrella del realismo mágico, nosotros deseamos una crónica de la revolución latinoamericana. Otra vez ganamos cuando resultó ser una obra de arte periodística sobre la difícil vida de Latino américa y un grito de auxilio para la vida que surge y avanza a pesar de todas las dificultades con millones de nuevos latinos que nacen para construir un nuevo futuro; no habló de revolución pero sí de la necesaria transformación hacia la democracia y el desarrollo progresivo. Les dijo envejecidos en su cara a los europeos, y sólo pidió que voltearan su vista con ánimos de comprensión hacia esta gran potencia llamada América Latina.

 

 Ese discurso debería ser honrado por nosotros como el sueño de Luther King, pero no lo hacemos porque los negros norteamericanos reconocieron que eran esclavos y se propusieron remontar la cuesta racial mientras los latinos seguimos creyendo que el pobre es más feliz que el rico. Y así nosotros somos inmensamente felices con un dólar por hora trabajada. 

 

García Márquez siguió siendo centro de la polémica por su naturaleza de hombre libre, siguió representándonos mientras envejecíamos, polemizó con la gramática, bailó ballenato en la casa blanca.

 

 Pero él también envejecía, y lo advertimos en su novela, “Memoria de mis putas tristes” donde da tantos detalles de la ancianidad que realmente se confiesa viejo y, como todos nosotros, nostálgico y enamorado de la juventud representada por una adolescente virginal. Por andar diciendo lo que sentimos y soñamos los ancianos, se le lanzaron al cuello quienes fueron incapaces de aceptar la magia de sus imágenes literarias. Pienso que lo lastimaron innecesariamente.

 

 Ese es el García Márquez que murió para nosotros, a lo mejor el plural no me viene bien pero espero que más de uno que haya leído esto hasta el final sintiera nostalgia al leer mis líneas. Con Neruda se fue nuestro padre, con García Márquez nuestro hermano mayor y ahora nosotros no tenemos salvación.
-
Este contenido ha sido publicado originalmente por 
SINEMBARGO.MX en la siguiente dirección: http://www.sinembargo.mx/opinion/22-04-2014/23323. Si está pensando en usarlo, debe considerar que está protegido por la Ley. Si lo cita, diga la fuente y haga un enlace hacia la nota original de donde usted ha tomado este contenido. SINEMBARGO.MX
 


GABRIEL GARCIA MARQUEZ

De Nuestros lectores

 

 

PUNTUALIZANDO

 

GABRIEL GARCIA MARQUEZ

 

 

Abelardo Valenzuela Holguín

 

 

En este comentario semanal resulta imprescindible hablar de un extraordinario ser humano, un hombre brillante que se convirtió a nivel internacional en un referente indiscutido del realismo mágico latinoamericano y maestro del periodismo, el escritor colombiano y Premio Nobel de literatura Gabriel García Márquez, que murió este pasado jueves santo a los 87 años de edad en Ciudad de México.

 

El buen Gabo como se le conocía nació en Aracataca (Colombia), el 6 de marzo de 1927. Cursó estudios secundarios en San José Colombia a partir de 1940 y finalizó su bachillerato en el Colegio Liceo de Zipaquirá, el 12 de diciembre de 1946. Se graduó en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Cartagena el 25 de febrero de 1947.

 

Gabriel García Márquez a pesar de que estudio derecho no ejerció su carrera universitaria, desde muy joven y gracias a sus amistades con escritores, poetas y periodistas, opto por desarrollarse en este medio comenzado su carrera profesional en esa área trabajando desde muy joven para periódicos locales de Colombia; más tarde residiría en Francia, México, Italia y España.

 

Por eso creo que fue su primera vocación, porque al revisar su biografía nos damos cuenta que antes de dedicarse por entero a la literatura, García Márquez vivió varios años entregado al periodismo. Fue el reportero preferido y enviado especial en Europa del diario El Espectador de Bogotá y corresponsal en Nueva York de Prensa Latina y en la agencia de noticias cubana.

 

Ciertamente a la hora de desmenuzar su legado literario, el relato se detiene invariablemente en 1967 para dar paso a la historia de "Cien años de soledad", la obra que sin duda transformó su vida y la de toda una generación de escritores como Julio Cortázar, Carlos Fuentes y Mario Vargas Llosa lograron posicionar la literatura latinoamericana del otro lado del Atlántico.

 

La amplia bibliografía literaria de García Márquez se completó con títulos como "El amor en los tiempos del cólera", "El coronel no tiene quien le escriba", "Ojos de perro azul", "La hojarasca", "Los funerales de Mamá Grande", "Doce cuentos peregrinos", "Del amor y otros demonios", "Notas de prensa, 1980-1984", "Noticia de un secuestro", "Vivir para contarla" y "Memoria de mis putas tristes".

 

De todas esas obras literarias la que particularmente me apasionó fue la que escribió en 1961 que se denomina “El coronel no tiene quien le escriba”, la historia comienza una mañana de octubre en la que en el coronel se prepara para asistir a un funeral y dar el pésame a la familia, el coronel abandonado a una soledad devastadora, apenas si compartida por su mujer, un gallo, el recuerdo de un hijo muerto, la añoranza de batallas pasadas y la pobreza, en fin es una obra literaria muy recomendable.

 

Por último debo puntualizar que el homenaje póstumo a García Márquez es justo y merecido, me da gusto que los presidentes de México y de Colombia encabezaran el acto en el Palacio de Bellas Artes para rendir tributo al buen Gabo. Fue despedido en un acto solemne y entrañable con muchas flores amarillas, sus favoritas, y con las mariposas de papel del mismo color que poblaron su obra cumbre, "Cien años de soledad".

 

En el homenaje la música clásica le dio solemnidad al momento se mezcló con compases del vallenato de un conjunto de música colombiana que se hizo presente en el palacio para dejar constancia de la pasión que el escritor tenía por ese género del Caribe colombiano y por el baile.

 

Hasta el último minuto se demuestra el gran reconocimiento que tiene el Colombiano a México, al hacer de esta patria chica, la capital de la patria grande y escogerla como el lugar donde terminar sus días, confirma ese realismo el surrealismo con la presencia de los dos jefes de estado, esto hay que Puntualizarlo…

 

ABELARDO VAENZUELA HOLGUIN

abelardovalenzuelah@gmail.com

 

 


GABRIEL GARCIA MÁRQUEZ. GRACIAS POR TODO

De Nuestros lectores

 

 

GABRIEL GARCIA MÁRQUEZ. GRACIAS POR TODO.

 

 

Luis Villegas Montes.

 

 

Esbozados ya los párrafos de esta semana a partir de una consigna equívoca que terminó por no serlo -una reiteración pública e inútil de la certeza que me habita desde hace una semana-, vino a definirlos el cataclismo: Murió Gabriel García Márquez. Escapar del lugar común parece imposible. Intentaré unas líneas que, si no desde la originalidad, pretenden abrirse paso desde lo más profundo de mi corazón.

 

Habituado a leer a algunos autores clásicos del panteón mexicano, Alfonso Reyes, Martín Luis Guzmán, José Rubén Romero, Agustín Yáñez, Juan Rulfo y otros, muy temprano en mi vida renuncié a leer a los latinoamericanos (herejía, Carlos Fuentes nunca me gustó). Erróneamente, a todos los corté por la misma tijera. Para reconciliarme con ellos, tendría que esperar a Jorge Ibargüengoitia, por ejemplo o, al final, a Héctor Aguilar Camín o a Jorge Volpi -con sus altibajos-. Sin embargo, confundido, perdido en ese páramo de juventud, para suplir a los mexicanos llegaron Mario Benedetti, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Isabel Allende, Mario Vargas Llosa y, en la cúspide, en la cima, en el punto exacto de la entraña conmovida, Gabriel García Márquez (la auténtica literatura golpea en las tripas o convoca a las lágrimas, no hay más).

 

La primera vez que lo leí no sabía que lo había leído. Decía un libro de primaria (de 3º, 4º o 5º, no recuerdo de qué año):

 

“Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre lo llevó a conocer el hielo. Macondo era entonces una aldea de veinte casas de barro y cañabrava construidas a la orilla de un río de aguas diáfanas que se precipitaban por un lecho de piedras pulidas, blancas y enormes como huevos prehistóricos […]”.1

 

No me enamoré de la literatura porque enamorado ya estaba. Me enamoré de las palabras -de su ritmo, de su son, y aprendí a no temerlas, que es más mejor-. Luego, vendría otro estremecimiento; otra sorpresa, un espasmo de júbilo en plena efervescencia (contaba yo escasos 19 años), que no me abandonaría ya más:

 

“Era inevitable: el olor de las almendras amargas le recordaba siempre el destino de los amores contrariados. El doctor Juvenal Urbino lo percibió desde que entró en la casa todavía en penumbras, adonde había acudido de urgencia a ocuparse de un caso que para él había dejado de ser urgente desde hacía muchos años. El refugiado antillano Jeremiah de Saint-Amour, inválido de guerra, fotógrafo de niños y su adversario de ajedrez más compasivo, se había puesto a salvo de los tormentos de la memoria con un sahumerio de cianuro de oro”.2

 

Dice el primer párrafo de la novela de amor más entrañable que he podido leer desde que el Mundo es Mundo y nació para mí. Y no, ese amor no guarda ninguna relación con los dos personajes que cita; no se trata ni del doctor Juvenal Urbino ni de del refugiado antillano Jeremiah de Saint-Amour; el amor trata de los dos ausentes en ese párrafo y auténticos protagonistas de la historia que tejen sus páginas: Fermina Daza y Florentino Ariza. ¿Cómo nace el amor? Pregúntenselo -y tendrá que coincidir conmigo-, el amor nace de idealizar a la persona amada; de atribuirle virtudes improbables; de albergar sentimientos imaginarios; o de, al cabo de un tiempo, ya no pensar más que en ella; ¿o no?:

 

“Florentino Ariza las veía pasar de ida y regreso cuatro veces al día, y una vez los domingos a la salida de la misa mayor, y con ver a la niña le bastaba. Poco a poco fue idealizándola, atribuyéndole virtudes improbables, sentimientos imaginarios, y al cabo de dos semanas ya no pensaba más que en ella”.3

 

Nunca me he desecho de ese libro y, junto con “La Tregua”, de Benedetti, y “La Guerra de Galio”, de Héctor Aguilar Camín, es el libro que he regalado más veces.

 

Como sea, el vívido recuerdo de Gabriel García Márquez en mis noches y mis días no pasa en mí -y sobre mí- como la tersa memoria de sus libros (“El Coronel no tiene quien le escriba”, “El Otoño del Patriarca”, “Crónica de una muerte anunciada”, “El General en su laberinto” o “Memoria de mis putas tristes” entre muchos más), no; Gabriel García Márquez pesa en mí por la revolución que inauguró en mi pecho; por el incendio; por la revuelta que no ha cesado y mezcla, inclemente, el fervor y el odio; el amor y el cólera (y la cólera); el heroísmo y la insurgencia; la cruda realidad y el realismo mágico; la contradicción sempiterna entre el ser y la aspiración.

 

Me despido de él con los párrafos que alguna vez escribí en trance similar, tras la partida de Facundo Cabral (otro ilustre inmortal):

 

“Había quedado con Adolfo de ir hoy a jugar “básquebol” -así lo pronunciaría, Cabral- y a echarnos en el césped a ver el sol de la tarde a trasvés del follaje de los árboles; habíamos quedado de ir a comer papitas con Valentina y a beber cocacolas -es decir, habíamos quedado en envenenarnos lenta y felizmente-.

 

Ahora creo con mayor ahínco que no puedo faltar a ese compromiso; creo que eso es precisamente lo que llamamos ‘vida’ y creo que no existe mejor modo de celebrar la muerte.

 

…Que después sea lo que Dios quiera, porque él sabe lo que hace”.4

 

Que me encuentre la muerte con un libro en las manos y el corazón en su sitio. Descanse en Paz por siempre; y gracias por todo, Gabo.

 

Luis Villegas Montes.

luvimo6608@gmail.com, luvimo6614@hotmail.com

 

1 GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. Cien Años de Soledad. Nueva edición. Diana. 2010. México.

1 GARCÍA MÁRQUEZ, Gabriel. El Amor en los Tiempos del Cólera. Penguin Books. 2010. EUA. Pág. 11.

2 Ibid. Pág. 82.

4 09.07.11. Adiós, Cabral.

 

 


SEMANA SANTA

De Nuestros lectores

 

 

PUNTUALIZANDO

 

SEMANA SANTA

 

 

Abelardo  Valenzuela Holguín

 

 

Los que profesamos la religión desde el catolicismo sabemos la importancia que representa los tiempos de cuaresma como lo señalaba en mi anterior comentario semanal, sin embargo, a partir de este domingo pasado se dio inicio a la semana santa, que es la celebración anual donde los cristianos conmemoramos la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Es un período de intensa actividad litúrgica dentro de la comunidad católica.

 

Tratare desde mi particular punto de vista explicar la importancia y el significado de la semana mayor. Por ejemplo; el domingo de ramos se celebra la entrada triunfal de Jesús a la ciudad de Jerusalén en la que todo el pueblo lo alaba como rey con cantos y palmas. Por esto, es que existe la costumbre de llevar las palmas a la Iglesia para que las bendigan.

 

El Jueves Santo se recuerda la última cena de Jesús con sus apóstoles en la que les lavó los pies. En la última cena, Jesús entrega de forma simbólica el pan y el vino que representan su cuerpo y su sangre. Es el jueves santo cuando instituyó la eucaristía. Al terminar la última cena, Jesús se fue a orar, al huerto de Getsemaní. Ahí pasó toda la noche y después de mucho tiempo de oración, llegaron a aprehenderlo.

 

Luego viene uno de los días más significativos que es el Viernes Santo, este día se recuerda la Pasión y Muerte de Jesucristo: Su encarcelamiento, los interrogatorios de Herodes y Pilatos; la flagelación, la coronación de espinas, el camino al calvario y la crucifixión. Todo esto nuestra iglesia lo conmemora con un viacrucis solemne y con la ceremonia de la adoración de la cruz, que es la base de nuestra fe, porque fuimos salvados por medio de la cruz de Jesucristo.

 

El Sábado Santo, es el día que pasó entre la muerte y la resurrección de Jesús. Es un día de luto y tristeza pues se recuerda y se conmemora la ausencia de Jesús entre nosotros. Las imágenes se cubren y los sagrarios están abiertos. Por la noche se lleva a cabo una vigilia pascual para celebrar la resurrección de Jesús. Vigilia quiere decir - la tarde y noche anteriores a una fiesta-. En esta celebración se acostumbra bendecir el agua y encender las velas en señal de la resurrección de Cristo, la gran fiesta de los católicos.

 

Posteriormente tenemos el domingo de Resurrección o Domingo de Pascua. Este día representa una enorme alegría y satisfacción para todos los católicos, porque Jesús venció a la muerte y entregó su vida por nosotros. Pascua se debe sintetizar como el paso de la muerte a la vida.

 

Por último y por lo profundo del comentario, quiero puntualizar lo que me dijo mi hijo platicando sobre la importancia de la semana santa. Me comenta: “Estos días no es una simple celebración que se da cada año, ni es una simple convivencia familiar del día de la coneja. Pascua, es tiempo de reflexión, de ubicar donde estamos en el sendero de la salvación, es un tiempo personal entre cada uno de nosotros y nuestra relación con Dios, es encontrar lo bello que es el amor del Padre hacia nosotros, es comprender que estamos llamados a honrar el sacrificio de Jesús por nosotros, en nuestras acciones, palabras, y pensamientos”: Así concluyó mi amado hijo: Luis Valenzuela,  Esto hay que puntualizarlo…

 

 

ABELARDO VAENZUELA HOLGUIN

abelardovalenzuelah@gmail.com

  


Tiempos de arrogancia

De Nuestros lectores

 

 

Tiempos de arrogancia

 

 

Jaime García Chávez

 

 

Pocos casos han jugado el rol de una gran pedagogía social para mostrar el autoritarismo actual en Chihuahua, como el del escándalo ICHITAIP. Aquí encontramos que la arrogancia alcanza el nivel de la soberbia, ese pecado capital que a todos nos afecta cuando se convierte en nota esencial para caracterizar el ejercicio del poder. Si algo tenemos que agradecer a Rodolfo Leyva, quejoso triunfador en un juicio de amparo que obligó al Congreso local a transitar de nuevo por un camino luego de morder el polvo de sus propios desatinos, es haber involucrado a la sociedad en este uso pedagógico mediante el cual sólo confirmamos que en Chihuahua se viven tiempos de profunda arrogancia, que aquí cuando el que manda se equivoca vuelve a mandar para que no quede duda de que su poder es para poder y no para no poder, aunque el empeño que enmascara esa divisa sea únicamente un ejercicio fosilizado de caprichos y ostentación de un simple mandamás.

 

Aunque ya es añeja la carencia de una genuina división de poderes, ahora esta ausencia se ve magnificada porque a los ojos de todos queda la evidencia de que no es sólo una equivocación, sino que se vuelve a ordenar que la equivocación –defraudando a la ley y a una sentencia– se pretende paliar repitiendo los actos que dieron origen al exitoso juicio de garantías del señor Leyva. No reparan ante nada: convierten por consigna al Congreso en un simple órgano de validación que, a falta de argumentos, simula que trabaja con el garlito de aparentar acatar un fallo federal para dejar las cosas exactamente como estaban cuando se impugnaron mediante un litigio de calidad. El mensaje es obvio: los ciudadanos, hagan lo que hagan, están condenados a perder. La vía de luchar y obtener en los tribunales, es temida por los autoritarios y la desalientan porque saben que es un camino que puede dar frutos en su detrimento; por eso huyen de los fallos federales de esta naturaleza, como las ardillas en un bosque que se incendia.

 

Tiempos de arrogancia. Tiempos de arrogancia que se convierten en soberbia. Pero no se trata de una falta que sólo se padezca al seno de la familia o del círculo de amigos, es grave porque el gobierno quiere que todos comamos de esta sopa porque es la única sopa. Una tiranía así debe ser combatida por los ciudadanos, si en algo estiman sus propias libertades. No hablamos de memoria ni se trata de falacias por el desafecto a la pandilla que dice gobernar Chihuahua. Lo vimos cuando de manera improvisada se defenestró de la presidencia al magistrado José Alberto Vázquez Quintero en el Supremo Tribunal de Justicia, para imponer de manera sumaria, unánime, aberrante y vergonzosa a José Miguel Salcido Romero; lo vemos ahora con la imposición de María Nancy Martínez Cuevas y Alma Rosa Armendáriz Sigala como consejeras del ICHITAIP, a contrapelo de un elemental arte de hacer política con afán correctivo; y lo veremos con la reelección anunciada de José Luis Armendáriz González en la presidencia de la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Y es que el jefe sagrado no se equivoca, es infalible, como el Papa. Si usted se pregunta si esto es democracia, ya tiene la respuesta a flor de labios: es una tiranía cargada de ropajes que todo lo simula para dar la apariencia en la forma, pero todo lo deturpan para corromperlo y autoproteger intereses y pagar compromisos. La transparencia que se convirtió en ley bajo buenos auspicios, no se quiere, al igual que la división de poderes y la genuina defensa de los derechos humanos.

 

Las críticas tienen sustento, lo que se necesita es músculo ciudadano para encarar esta tiranía. Moral y políticamente, César Duarte Jáquez y toda su nomenklatura no tienen derecho a estar aparentando que nos representan. Se deben ir y la palabra la tienen los ciudadanos. En un complejo proceso de lucha se tendrá que abrir paso a esta idea, y así como Leyva nos demostró que acudir a los tribunales no tan sólo es legítimo sino necesario para corregir los entuertos, con el resultado de que todo sigue igual hasta ahora, así, de la misma manera, hay que continuar defendiendo los derechos jurisdiccionalmente, pero sin olvidar que para los autoritarios eso no significa nada y que sólo el peso opositor de la sociedad organizada puede obligar aquí en Chihuahua a hacer un alto en el camino, deponer a quienes hoy ocupan el poder para que nunca más se reproduzca un ejercicio despótico del gobierno. Demostremos que hay ciudadanía y no siervos, que hay hombres y mujeres libres, no esclavos.

 

Obviamente que cuando un poder se ejerce de la manera que se hace en Chihuahua, es porque la corrupción que da la posición de gobernante es tan pródiga en beneficios económicos que se defiende a veinte uñas. Tanto Martínez Cuevas como Armendáriz Sigala y eventualmente Armendáriz González, ocuparán sus sitiales para servir de tapaderas o peldaños para el gobierno corrupto y corruptor. Justo como ya lo hace Salcido Romero en el cargo que le obsequió Duarte y avalaron, unánimes, las y los magistrados.

 

El espectáculo que se montó en el Congreso con motivo del escándalo del ICHITAIP, bien lo describe la escena registrada por el periodista César Luis Ibarra (El Heraldo, edición 11/04/2014), toda una conducta inveterada de los priístas y sus cómplices:

 

—¿Y cómo vamos a votar? –se preguntaban diputados priístas entre sí durante la sesión.

—Pa’ qué les damos chanza de hacer tanto show, si en la votación nos los vamos a fregar –respondían unos.

—Vamos a hacer las cosas como nos las ordenó el señor gobernador y que nos explicó Mario Trevizo –sugirió la diputada priísta Águeda Torres Barrera.

—Diputada, ¡cuidado!, tienes a la prensa atrás de tí… –le advirtió Enrique Licón, diputado del Partido Verde.

—¡Háblenle a seguridad para que saquen a todos los que no son diputados! –ordenaba Águeda Torres, al percatarse de la presencia de los reporteros.

 

Esto es más que un botón de muestra. Es la radiografía del poder que tenemos. La “izquierda”, por boca de la diputada Hortensia Aragón, cree salvarse de su reconocido carácter satelital haciendo un voto diferenciado pero que en esencia no hay duda que la deja acuerpada a la consigna que imperó para repetir lo que se reclamó en el juicio de amparo. Ni siquiera vemos que la argumentación tenga el más elemental sustento cuando la escuchamos decir: “…no encontramos los agravios suficientes en contra del quejoso, ni de las leyes, ni de la institucionalidad, ni del derecho de todos y de todas…”, y no se hace cargo de que esos agravios los dio por demostrados un juez federal y ordenó restañarlos. No hay ignorancia, hay doblez, varios discursos con un único propósito: cerrar filas con quien le dio el cargo. Cuánta falta hace una izquierda auténtica en el Congreso.

 

Durante el siglo XIX el liberalismo político triunfó precisamente porque México se había convertido en un gran almacén de agravios, del tipo que nos ocupa y que ya son muchos y alarmantes. Por eso surgió el juicio de amparo con matices de gran aporte a la construcción del Derecho, pero eso aquí no se entiende, o simple y llanamente se pasa por alto. Sin más talento que el suficiente para ser cacique y que por cierto no se requiere mucho, en Chihuahua se hacen así las cosas porque quieren que el tiempo de arrogancia se convierta en toda una eternidad. El gran escritor Francisco De Quevedo, puede que en Chihuahua, llegue a darnos la razón: “La soberbia nunca baja de donde sube, pero siempre cae de donde subió”. Démosle el empujón. Se puede.

 

 

 


BÚSQUEDA PERPETUA QUE ES LA VIDA

De Nuestros lectores

 

 

 

BÚSQUEDA PERPETUA QUE ES LA VIDA.

 

 

Luis Villegas Montes.

 

 

Para Luis Abraham, María y Adolfo, con todo el amor del Mundo.

Para Luisita, con el mismo amor, cerca de su 5º Cumpleaños.

 

 

 

 

Conmigo está el consejo y el ser; yo soy la inteligencia; mía es la fortaleza”.

 

Proverbios, 8,14.

 

Este morir a gotas me sabe a miel”.

 

José Gorostiza.1

 

 

 

 

 

Los veo estar; y es como decir que los veo ser.

 

Se sientan frente al televisor, se escudan detrás de la computadora, se aíslan en los Iphone, se ensimisman en el Ipad o se pierden en el abismo de vivir su propia vida agotándose en la cotidianidad intrascendente de bañarse, de lavarse los dientes, de comer, de dormir, de divertirse; y por lo general, ahí se quedan, impertérritos, estáticos, absortos, recogidos en sí mismos; con el alma enjuta de no usarla.

 

Hablo de mis hijos. Huelga decir que me gustan en mucho como son; que los amo; y quisiera creer que el medio siglo de vida, al que rápidamente me acerco, me sirve para comprenderlos, pero no. Al fin de cuentas no. Siento que se están perdiendo de algo y no sé qué.

 

Porque, contra lo que se podría pensar, la vida no está para vivirse así nada más, a secas, no; la Vida -escrita así con mayúscula y como titula Paco Ignacio Tabo II a alguno de sus libros-, la Vida está en otra parte.

 

La vida no es solo respirar -ni el crepitar del pecho, ni el crujir de huesos, ni el gruñir de tripas-. La vida es un ansia, un anhelo, un apetito, una aspiración, una inspiración sin nombre que se muere por vivirla. La vida es una búsqueda perpetua; una insatisfacción permanente que nos cerca, que nos acosa, que nos invita… que nos provoca. Una pregunta constante que es, aun tiempo, terrón y cometa; timón e impulso; temor y sueño; motor y vela; y a la que, a veces y para nuestra mala suerte, buena parte de nuestra existencia (entendida como el “estar”, no como el “ser”), tratamos de someter, de sofocar.

 

Volcados hacia el exterior, ahítos del Mundo, aparentemente más al alcance de nuestras manos que nunca, empezamos a perdernos a nosotros mismos. Nos negamos una pausa -la necesaria, la indispensable, la imprescindible- para pensar en nosotros, en lo que realmente somos, en lo que nos alienta, en lo que nos habita, en lo que nos impulsa y, al fin de cuenta, nos define porque nos posee o nos manda.

 

El viaje más maravilloso que podamos emprender es aquel que visita y se detiene a observar -y a comprender- nuestros miedos, nuestros odios, nuestras aflicciones, nuestros vicios, nuestras derrotas, nuestros fracasos (situados en seguidita de nuestros éxitos), nuestras obsesiones, nuestras manías, nuestras esperanzas, nuestros gustos, nuestros afectos, nuestros quereres.

 

Existen riesgos, por supuesto. A no dudarlo, en ocasiones, en esa búsqueda perpetua solemos extraviarnos. Ir detrás de sí parece tan absurdo como procurar alcanzar la propia sombra; sin embargo, no es cuestión de “perseguiros”; es asunto de encontrarnos en el páramo solitario de nosotros mismos (dice el poeta: “¡Oh inteligencia, soledad en llamas, que todo lo concibe sin crearlo!”.2); de detenernos para apropiarnos de nuestros sueños, de nuestros anhelos, de nuestros deseos más recónditos y, por ende, de nuestras debilidades más lastimosas, menos evidentes.

 

Escribe el poeta, respecto de la búsqueda perpetua:

 

“¡Tan, tan! ¿Quién es? Es el Diablo,

ay, una ciega alegría,

un hambre de consumir

el aire que se respira,

la boca, el ojo, la mano;

estas pungentes cosquillas

de disfrutarnos enteros

en un solo golpe de risa,

ay, esta muerte insultante,

procaz, que nos asesina

a distancia, desde el gusto

que tomamos en morirla,

por una taza de té,

por una apenas caricia”.3

 

 

Luis Villegas Montes.

luvimo6608@gmail.com, luvimo6614@hotmail.com

 

 

1 GOROSTIZA, José. Muerte sin Fin y otros poemas. Lecturas Mexicanas 13. Secretaría de Educación Pública y Fondo de Cultura Económica. México. 1983. Pág 122.

2 Ibid. Pág. 119.

3 Ibid. Pág. 142.

 

 


Estas leyendo de la carta 1 a la 6 de un total de 336

 

Gotera

    De muertito, Armendáriz nada como pocos, lo demostró cuando la epidemia de balas '08-'11, aquella de hasta 30 muertos por día.
    Se frunce con destreza, como cuando la municipal cazó por tres años a miles de juarenses, jóvenes y pobres los preferidos.
    Es además ducho en el arte de callar, apenas anda con que no le busquen porque se encabrita, y amenaza con denunciar por el caso Aeroshow; pero para víctimas sin defensa en sus derechos humanos pues ahí esta también Blueberry.
    Con ese cúmulo de apreciados vicios, natural que el gobernador posara sus reelectores ojos en tan fino espécimen...ya lo otro fue, como se sabe, cuestión de jalar hilos y las marionetas elevaron manitas.


Más Gotera


México:
año nuevo,
gobierno viejo

Juan Carlos Martínez Prado

Palabra Mayor

“¡AL DIABLO CON SUS INSTITUCIONES¡”: LA MAYORIA EN EL CONGRESO

Víctor M. Quintana Silveyra

 

López Obrador lo dijo, se lo sacaron de contexto y fue uno de los obuses que más utilizaron para atacarlo en 2006. La mayoría del PRI y de sus satélites –pues ni siquiera vale la pena consignar sus siglas- no lo dicen, lo hacen: con sus votos abyectos están mandando al diablo lo que restaba de institucionalidad en Chihuahua.

Lo que acaban de consumar con la Comisión Estatal de los Derechos Humanos es contradictorio en la realidad y en los términos. Reeligen al presidente de la comisión “no autónoma”, es decir, de la supuestamente anterior, pero la garantía básica de su autonomía –junto con la presupuestal- que es la de elegir a alguien realmente independiente del Ejecutivo, sin compromisos con el gobierno, la desecharon en cinco minutos. Además, el mandato que tenían desde la Reforma Constitucional de 2011 que introdujo a la Carta Magna el concepto de Derechos Humanos era que a las comisiones estatales les dieran autonomía, no que hicieran nuevas pero con los mismos moldes viciados.



Más Palabra

La Nota Nostra

¿Qué es el progreso?

 

Ramón Quintana Woodstock

 

Sucedió en la sierra de Oaxaca. Entre vegetación, montañas verdes y pastizales. Un tarde de noviembre Raúl decidió su curso en la vida. Mientras ladraban los perros y las gallinas cantaban su hambre, aquel hombre decidió que necesitaba ganar dinero, tener un trabajo estable. Lo comentó a sus padres y le dieron su apoyo. De un calcetín su mamá sacó doscientos pesos y se los alargó. Su padre lo tomó del hombro, lo sacó del jacal y le mostró la bicicleta. Véndela con eso completas para llegar a la ciudad. Al cabo de varios días la bicicleta se convirtió en trescientos pesos. Se la vendió a Esteban que frecuentemente acudía al pueblo. Raúl compro un boleto de camión, cogió un paliacate hizo un rollo y por la noche dejaba atrás toda una lista de cosas miserables, dos semanas más tarde estaba enlistado en el ejército.

 

Más nota

Mediometro

Son 22 mil millones, entre la versión de gobierno (19 mil) y la de la oposición (41 mil) ¿Quien tiene razón respecto a la deuda estatal?
Cifra oficial absolutamente correcta
Injurias de 'enemigos políticos'
Los opositores tienen razón
Nunca se sabrá el monto real
Dinero oculto con destino inconfesable
Sólo es un malentendido
Los críticos quieren su parte
Es un vil robo descarado
     Resultados

DesdeJuárez

Dos crímenes en el
2014, que nos deberían
recordar el 2004

 

Juan Hernán III Ortíz Quintana

Platica con tus compas, yo platico con los míos y luego intercambiamos opiniones. Me dijo Leobardo. Comentábamos respecto a algunos crímenes que han puesto en evidencia que las cosas no van funcionando bien y que están muy, pero muy, pero muy lejos de ir mejorando.

Me llega como bofetón la imagen del ex presidente municipal Héctor Murguía diciendo y repitiendo “rescatamos Juárez” y resulta que las cosas no muestran haber mejorado.

Los dos delitos que hacen evidente esta situación son. Por un lado la muerte (¿suicidio?) de Jhoselin Nohemí Álvarez Quillay. Que en algunas notas, el segundo apellido se cambia por Bárcena y en otras por Astorga. Total que no sabemos ni cómo se llamaba la finadita.


Mas Juárez

chileKNqueso

Las redes sociales ¿Un peligro a la seguridad?

 

Francisco Flores Legarda


“Porque temen ser libres, sólo buscan que les
den la ilusión de ser libres.”

Jodorowsky


Una vez que se realizaron las reformas constitucionales, la segunda fase: relacionada con la elaboración, dictaminación y promulgación de leyes secundarias ya no tiene el mismo acompañamiento: el Pacto por México. El camino no es fácil, aunque numéricamente lo parezca en cuanto al número de votos requerido por parte de los legisladores.

El caso es que algunos tramos de las reformas tratan de enmendar reformas que en su momento se consideraron “estructurales”, sobre todo en lo referido a la descentralización (en materia educativa, electoral) y las encaminadas a promover la apertura económica. Por ambas vías se llegó a un mismo resultado: el debilitamiento de la institución presidencial, que es el centro de las preocupaciones operativas de Enrique Peña Nieto.


Mas chileKNqueso

 

 

© Copyright 2014, Arrobajuarez.com.
direccion@arrobajuarez.com