Flash Informativo... Desde que tomó las riendas del Ejecutivo en Chihuahua, el corralismo operó para tomar el control de los demás poderes en el estado, empezando por el Judicial. (...) / Francisco Flores Legarda (Cartas al director)
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Trasfondo

Los signos del fin del mundo/Los sismos de otoño

 

Carlos Murillo González

“…Todo poder emana del pueblo…el pueblo tiene en todo momento, el inalienable derecho de alterar o modificar su forma de gobierno.”
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos


Los signos del fin del mundo

Tantas cosas pasando en tan corto tiempo: huracanes, terremotos, tsunamis, el retorno de la Guerra Fría, crisis económicas, escasez de agua, todo pareciera indicar la próxima destrucción del mundo como lo conocemos. ¿Estos fenómenos son cíclicos o naturales?, ¿los ha provocado la misma especie humana?, ¿estamos viviendo el fin de los tiempos, la extinción del homo sapiens y otras especies?


Más Trasfondo

Juego de Ojos

Elogio del periodismo


Miguel Ángel Sánchez de Armas


Cuentan que a Riszard Kapuscinsky sólo lo pudieron separar de su máquina de escribir cuando lo llevaron al quirófano, y que despertó de la anestesia para despedirse y morir. Tenía 74 años. Pienso que más que de enfermedad, murió de tristeza al saber que su carrera se extinguía.

Hay hombres que forjan sus propias leyendas y Kapuscinsky fue uno de estos privilegiados. Estudió historia y abrazó el oficio de reportero en un pequeño diario de su natal Polonia. Por confesión propia llegó a los 25 años de edad sin haber leído una obra “verdaderamente importante”, pero no aceptó la suerte de tantos colegas que languidecen sin pena ni gloria en el oficio, o que entran en un proceso de degeneración, sin ideales, sin fe, “pero eso sí –Manuel Buendía dixit-, con un gran apetito de rápidas ganancias”.


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LAS ELECCIONES EN MÉXICO EN MEDIO DE UNA GUERRA CULTURAL


Leobardo Alvarado


Las campañas electorales para elegir presidente de la república inician, junto con también las campañas para elegir los próximos gobiernos locales. Asimismo, para elegir la cámara de diputados y el congreso federal. El próximo domingo en Juárez comienza su campaña Andrés Manuel López Obrador[1], en un gesto simbólico con la historia pasada; aunque parece hasta ahora ha olvidado pronunciarse por la historia reciente. Es decir, temas como el feminicidio o la violencia homicida que ahora en marzo estaría cumpliendo diez años desde que en 2008 impactó de manera brutal la ciudad; se supone, deberían estar presentes de manera clara en su discurso.

El problema Cambridge analytics y la utilización de los datos de los usuarios de Facebook, vino a revelarnos que estamos en una guerra mundial que se libra en campos de batalla que la mayoría de la gente no registramos. Es una guerra sorda en que nos encontramos inmersos sin saber cuáles son sus efectos, tanto en lo colectivo como lo individual. Es una guerra cultural, según lo definió Christopher Wylie, en el NYTIMES, dando seguimiento a la manipulación de la información de los usuarios de Facebook[2]. Esta guerra en Estados Unidos logró influir para poner al presidente Donald Trump. En ese sentido debemos preguntarnos cómo aterriza esa guerra en nuestra vida cotidiana, y cómo, pronto esa guerra se intensificará conforme se acerque el día de la elección en México.


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desde
España


¿Anticipan Venezuela y Argentina una ciclogénesis económica en América Latina?

Germán Gorraiz Lopez

La conjunción de una nueva crisis del petróleo que podría elevar los precios hasta los 100 $ el barril para finales del 2018 con la excesiva fortaleza del Dólar podría provocar una ciclogénesis económica en América Latina y el Caribe.

La tormenta perfecta: Petróleo y Dólar

Los principales países desarrollados cuentan con reservas estratégicas de petróleo que destinan exclusivamente para uso en situaciones críticas para garantizar el consumo interno durante un par de meses, inventarios que habrían sufrido una caída por debajo de la media de los últimos cinco años. Ello, aunado con un aumento de la demanda energética mundial cercana a 1,5 millones de barriles al año, el recorte de producción pactado entre Rusia y la OPEP y una peligrosa caída de la producción en países como Venezuela (600 mil barriles menos al día), Angola (300 mil barriles menos al día), posibles disrupciones en el bombeo de países inestables como Nigeria y Libia y el incremento de sanciones de EEUU a Irán podría desembocar en un recorte de 1,5 millones barriles, lo que conllevará un peligroso incremento de los precios del crudo hasta niveles de los 100 $ barril para finales del 2018.


Más desde España


Por los caminos de Sancho

México, Sancho y yo


Renward García Medrano


Yo tuve un amigo y maestro, viejo periodista, que no sólo me indujo al oficio, sino que iluminaba con su inteligencia aguda y heterodoxa, los laberintos de la vida del país y del mundo en los dos decenios que nos frecuentamos. Cada semana me reunía a desayunar con don Horacio Quiñones y a veces, con algún invitado. Coincidíamos en mucho, pero teníamos diferencias. Para él era claro que todos los títeres, incluyendo al grueso de los políticos, estudiantes y soldados, eran movidos por las pugnas precoces de la sucesión presidencial, y no por el choque de generaciones y mucho menos de ideologías.

En la huelga estudiantil de 1968, como profesor de la Escuela Nacional de Economía pasaba las noches que podía en la UNAM, al igual que otros y más meritorios amigos, como Lalo y Pablo Pascual, Eliezer Morales o Rolando y Fallo Cordera (Yo no conocía a Woldenberg). Don Horacio no cedía en sus opiniones sobre la marcha de los acontecimientos. La sociedad estaba dividida. Los mayores criticaban a los jóvenes y éstos llegábamos a veces al extremo de la ruptura. La incomunicación inició la debacle de la institución familiar.


Más por los caminos

 

 

 

 

 

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Carta del abogado Gustavo de la Rosa Hickerson al Gobernador, Javier Corral, respecto a Hugo Almada

De Nuestros lectores





C. GOBERNADOR CONSTITUCIONAL DEL ESTADO DE CHIHUAHUA
     JAVIER CORRAL JURADO
     P r e s e n t e .


Le escribo esta carta para manifestarle mi gran preocupación por la violación a los derechos humanos del doctor Hugo Almada Mireles.
 
Durante muchos años Hugo ha desarrollado una gran actividad en favor de las mejores causas en Ciudad Juárez; por eso consideré un acierto el que lo haya designado Subsecretario de Desarrollo Social en esta ciudad.

He tenido oportunidad de revisar el expediente administrativo iniciado en su contra por supuestos actos de discriminación y violencia laboral. Y le soy sincero, la resolución es una aberración jurídica, no existen elementos que inculpen a Hugo Almada y no se cumple con los mínimos indispensables para responsabilizar a una persona.

Además, es absurdo imponer una sanción administrativa "llamándole la atención". ¿Cómo puede tener supuestamente comprobado un acto de discriminación y resolverlo con una llamada de atención? Si fuera el caso, que no lo es, en todo caso debieran ser congruentes con la gravedad de la imputación.

Y cómo aplicar la sanción a alguien que ya es un simple ciudadano por decisión adelantada del superior de Hugo. ¿Quién es la autoridad para llamarle la atención a los ciudadanos?

Ciertamente que podía haber un desencuentro entre el doctor Víctor Quintana y el doctor Hugo Almada, pero resolverlo mediante una infamia en contra de alguien con quien hemos convivido buena parte de nuestra vida, es una acción perversa. Por eso concedimos el beneficio de la duda en favor de Víctor y estuvimos atentos al procedimiento administrativo contra Hugo, para confirmar si había verdaderas evidencias dentro de los altos estándares probatorios que requería el asunto. Resulta que no las hubo y aún así, la Secretaría de la Función Pública emitió una resolución aberrante, contraria a la lógica y al Derecho.

La acusación calumniosa en contra de Hugo Almada le ha causado un daño moral importante. Afecta su historial. Y no es una historia de meses sino que es una historia de vida. Es similar a que alguien lo denunciara a usted de proteger a los priistas corruptos, porque usted ha dedicado toda una actividad para combatirlos. En ambos casos exigiríamos que una resolución adversa fuera comprobada con evidencias que demostraran "fuera de toda duda" su culpabilidad. Pero en este caso, no sólo no hubo evidencia, sino que se muestra parcialidad durante todo el desarrollo del proceso administrativo. La violación sistemática a los derechos procesales y la fabricación de pruebas para inculparlo son hechos alarmantes, que usted no puede soslayar.
 
Usted era un joven luchador por la democracia cuando Hugo ya era un activista contra la discriminación y por los derechos humanos. Es decir no nos conocemos de ayer. Además el superior Jerárquico de Hugo, el doctor Víctor Quintana Silveyra, también tiene años de conocerlo y sabe cuáles son las causas que ellos dos juntos defendieron por mucho tiempo.

Con esos antecedentes el doctor Quintana debió desarrollar la suficiente habilidad y acciones pertinentes para evitar un conflicto que pudiera tener el impacto tan grave en la persona de alguien estimado por su activismo.
 
En verdad Ciudadano Gobernador, ese tipo de actos de autoridad acordados por sus funcionarios deterioran profundamente a su gobierno; en cambio muchos amigos de Hugo nos encargaremos de limpiar su nombre.



EN CIUDAD JUÁREZ, CHIHUAHUA, A 26 DE ABRIL DE 2018
A T E N T A M E N T E


_________________________________
GUSTAVO DE LA ROSA HICKERSON



 


Las nuevas dictaduras latinoamericanas

De Nuestros lectores

 

 

 

 

Las nuevas dictaduras latinoamericanas.

   

 

Jorge Beinstein

 

 

 

El ascenso autoritario

 

La radicalización reaccionaria de los gobiernos de países como Paraguay, Argentina, Brasil, México u Honduras comienza a generar la polémica en torno de su caracterización. 

 

Ninguno de esos regímenes ha sido el resultado de golpes de estado militares, en los casos de Brasil, Honduras o Paraguay la destitución de los presidentes fue realizada (parodia constitucional mediante) por el poder legislativo en combinación más o menos fuerte con los poderes judicial y mediático. En Brasil la Presidencia pasó a ser ejercida por el vicepresidente Temer (ungido por un golpe parlamentario) cuyo nivel de aceptación popular según diversas encuestas rondaría apenas el 3 % de los ciudadanos. En Paraguay ocurrió lo mismo, y el presidente destituido fue remplazado por el vicepresidente a través de un procedimiento parlamentario express y luego fueron realizada elecciones presidenciales que consagraron a Horacio Cartes un personaje de ultraderecha claramente vinculado al narcotráfico.

 

En Honduras se realizaron elecciones presidenciales en noviembre 2017[1], la  Alianza de Oposición contra la Dictadura” había ganado claramente pero el gobierno haciendo honor al calificativo con que lo había marcado la oposición consumó un fraude escandaloso afirmando así la continuidad del dictador Juan Orlando Hernandez.

 

Un caso por demás curioso es el de Argentina donde se realizaron en 2015 elecciones presidenciales en medio de una avalancha mediática, económica y judicial sin precedentes contra el gobierno y favorable al candidato derechista Maurizio Macrì. El resultado fue la victoria de Macrì por escaso margen quien apenas asumió la presidencia avanzó sobre los otros poderes del estado logrando al poco tiempo de hecho la suma del poder público. Si a esa concentración de poder le agregamos el control de los medios de comunicación y del poder económico nos encontramos ante una pequeña camarilla con una capacidad de control propia de una dictadura. Completa el panorama el comportamiento cada vez más represivo del gobierno que por primera vez desde el fin de la dictadura militar en 1983 ha decidido la intervención de las Fuerzas Armadas en conflictos internos mediante la constitución de una “fuerza militar de despliegue rápido” integrada por efectivos del Ejército, la Marina y la Aeronáutica y la conformación de una fuerza operativa conjunta con la DEA utilizando la excusa de la “lucha contra el narcotráfico y el terrorismo[2]. De ese modo Argentina se incorpora a una tendencia regional impuesta por los Estados Unidos de reconversión convergente de las Fuerzas Armadas convencionales, las policías y otras estructuras de seguridad en policias-militares capaces de “controlar” a las poblaciones de esos países. No siguiendo el viejo estilo conservador-cuartelario inspirado en la “doctrina de seguridad nacional” sino estableciendo espacios sociales caóticos inmersos en el desastre, precisamente atravesados por el narcotráfico (promovido, manipulado desde arriba) y otras formas de criminalidad disociadora siguiendo la doctrina de la Guerra de Cuarta Generación.

 

En México como sabemos se suceden los gobiernos fraudulentos inmersos en una creciente ola de barbarie y en Colombia la abstención electoral tradicionalmente mayoritaria llegó recientemente a cerca de dos tercios del padrón electoral[3] adornada por un muy publicitado “proceso de paz” que logró la rendición de las FARC asegurando al mismo tiempo la preservación de la dinámica de saqueos, asesinatos y concentración de ingresos que caracteriza tradicionalmente a ese sistema. En estos dos casos no nos encontramos ante algo “nuevo” sino frente a regímenes relativamente viejos que fueron evolucionando hasta llegar hoy a constituir verdaderos ejemplos exitosos de aplicación de las técnicas más avanzadas de desintegración social. La tragedia de esos países muestra el futuro que aguarda a los recién llegados al infierno.

 

El panorama queda completado con las tentativas de restauración reaccionaria en Bolivia y Venezuela. En el caso venezolano la intervención directa de Estados Unidos busca recuperar (recolonizar) la mayor reserva petrolera del mundo en momentos en que el reinado del petro-dolar (fundamento de la hegemonía financiera global del Imperio) entra en declinación rápida ante el ascenso de China (el mayor comprador internacional de petróleo) que busca imponer su propia moneda respaldada por oro (el petro-yuan-oro) en alianza presisamente con Venezuela y otros gigantes del sector energético como Rusia e Irán.

 

En Bolivia el aparato de inteligencia imperial realiza una de sus manipulaciones de manual inspirada en la doctrina de la Guerra de Cuarta Generación. Pone en acción sus apéndices mediáticos locales y globales intentando desplegar la histeria (en este caso racista) de franjas importantes de las clases medias blancas y mestizas contra el presidente indio. Aquí no solo se trata de barrer a un gobierno progresista sino de apropiarse de las reservas de litio, las mayores del mundo (según distintas prospecciones Bolivia contaría con aproximadamente el 50 % de las reservas de litio del planeta), pieza clave en la futura reconversión energética global.  

 

 

Principales características

 

Las actuales dictaduras tienen todas las características de presentar una imagen civil con apariencia de respeto a los preceptos constitucionales, manteniendo un calendario electoral con pluralidad de partidos y demás rasgos de un régimen democrático de acuerdo a las reglas occidentales. Por otra parte, no nos encontramos ante mecanismos explícitos de censura y aunque marginales o en posiciones muy secundarias se escuchan algunas voces divergentes. Los prisioneros políticos pasan casi siempre por los juzgados donde los jueces los condenan de manera arbitraria, pero aparentando apoyarse en las normas legales vigentes. Los asesinatos de opositores son minimizados u ocultados por los medios de comunicación y quedan por lo general envueltos por mantos de confusión que diluyen las culpas estatales amalgamando de manera sistemática los crímenes políticos con las violencias policiales contra pobres y pequeños delincuentes sociales y represiones a las protestas populares.

 

Esa máscara democrática, prolijamente desprolija, resulta ser lo que es: una máscara, cuando constatamos que los medios de comunicación convertidos en un instrumento de manipulación total de la población están controlados por monopolios como el grupo Clarín en Argentina, O Globo en Brasil o Televisa en México cuyos propietarios forman parte del estrecho círculo del Poder. O cuando llegamos a la conclusión de que el sistema judicial está completamente controlado por ese círculo del que participan los principales intereses económicos (transnacionalizados) manejando a discreción al aparato policial-militar. Y que en consecuencia los partidos políticos significativos, los medios de comunicación, las grandes estructuras sindicales y otros espacios de potencial expresión de la sociedad civil están estratégicamente controlados (más allá de ciertos descontroles tácticos) mediante una embrollada maraña de represiones, chantajes, crímenes selectivos, abusos judiciales, bombardeos mediáticos apabullantes disociadores o disciplinadores y fraude  electoral más o menos descarado según el problema concreto a resolver.  

 

El nuevo panorama ha provocado una notable crisis de percepción donde la realidad choca con principios ideológicos, conceptualizaciones y otras componentes de un “sentido común” heredado del pasado. No somos víctimas de un rígido encuadramiento de la población con pretensiones totalitarias explícitas anulando toda posibilidad de disenso, buscando integrar al conjunto de la sociedad a un simple esquema militar, sino ante sistemas flexibles, en realidad embrollados, que no intentan disciplinar a todos sino más bien desarticular, degradar a la sociedad civil convirtiéndola en una víctima inofensiva, apabullada por la tragedia.

 

No se presentan proyectos nacionales desmesurados, propios de los militares “salvadores de la patria” de otros tiempos o imágenes siniestras como la de Pinochet, ni siquiera discursos hiper optimistas como el de los globalistas neoliberales de los años 1990 o personajes cómicos como Carlos Menem, sino presidentes sin carisma, por lo general torpes, aburridos repetidores de frases banales preparadas por los asesores de imagen que conforman una red regional globalizada de “formadores de opinión” made in USA.

 

En suma, las dictaduras blindadas y triunfalistas del pasado parecen haber sido reemplazadas por dictaduras o protodictaduras grises que ofrecen poco y nada montadas sobre aplanadoras mediáticas embrutecedoras. Siempre por detrás (en realidad por encima) de estos fenómenos se encuentran el aparato de inteligencia de los Estados Unidos y los de algunos de sus aliados. La CIA, la DEA, el MOSSAD, el M16 según los casos manipulan los ministerios de seguridad o de defensa, los de relaciones exteriores, las grandes estructuras policiales de esos regímenes vasallos y diseñan estrategias electorales fraudulentas y represiones puntuales.

 

 

Capitalismo de desintegración

 

Se forjan así articulaciones complejas, sistemas de dominación donde convergen élites locales (mediáticas, políticas, empresarias, policial-militares, etc.) con aparatos externos integrantes del sistema de poder de los Estados Unidos.

 

Estas fuerzas dominan sociedades marcadas por lo que podría ser calificado como  capitalismo de desintegración” basado en el saqueo de recursos naturales y la especulación financiera, y la creciente marginación de población, radicalmente diferente de los viejos capitalismos subdesarrollados estructurados en torno de actividades productivas (agrarias, mineras, industriales). No es que en los viejos sistemas no existiera el saqueo de recursos ni el bandidaje financiero, en algunos momentos y países ocupaban el centro de la escena pero en el largo plazo y en la mayor parte de los casos quedaban en un segundo plano. La superexplotación de la mano de obra y el acaparamiento de las ganancias productivas aparecían como los principales objetivos económicos directos de aquellas dictaduras.

 

Tampoco es cierto que ahora las élites dominantes se desinteresen de los salarios o de la propiedad de la tierra, por el contrario desarrollan una amplio abanico de estratagemas destinadas a reducir los salarios reales y adueñarse de territorios, ya que si en los viejos capitalismos no existía solamente producción sino también especulación y saqueo, en los actuales la base productiva, en retracción a causa del pillaje desmesurado, sigue siendo una fuente importantisima de beneficios. Sin embargo su preservación, su reproducción en el largo plazo no está en el centro de las preocupaciones cotidianas de las élites atrapadas psicológicamente por la dinámica parasitaria de la especulación financiera y su entorno de negocios turbios.

 

Entre otras cosas porque en el actual imaginario burgués ha desaparecido el largo plazo, sus operaciones más importantes están regidos por el corto plazo lumpecapitalista. En el saqueo de recursos naturales a través de la megaminería a cielo abierto, de la extracción de gas y petróleo de esquisto o de la agricultura basada en transgénicos, se utilizan tecnologías orientadas por la velocidad del ritmo financiero al servicio de gente que no tiene tiempo ni interés para dedicarse a temas tales como la salud de la población afectada, el equilibrio ambiental y otras áreas impactadas por los “daños colaterales” del éxito empresario (financierización del cambio tecnológico, la cultura técnica dominante como auxiliar del saqueo).

 

Estos capitalismos de desintegración son conducidos por élites que pueden ser caracterizadas como lumpenburguesías, burguesías principalmente parasitarias, transnacionalizadas, financierizadas, oscilando entre lo legal y lo ilegal, crecientemente alejadas de la producción. Son inestables no por accidentes de la coyuntura sino por su esencia decadente. Por encima de ellas se encuentran las grandes potencias y sus élites embarcadas desde hace tiempo en el camino de la degradación, en un planeta donde los productos financieros derivados representaban a fines de 2017 unas siete veces el Producto Bruto Global, donde la deuda global total (pública más privada) era de casi tres veces el Producto Bruto Global, donde solo cinco grandes bancos estadounidenses disponían de “activos financieros derivados” por unos 250 billones de dólares (13 veces el Producto Bruto Interno de los Estados Unidos), donde sumadas las ocho personas más ricas del mundo disponen de una riqueza equivalente al 50 % de la población mundial (los más pobres).

 

La formación y encumbramiento de esas élites latinoamericanas son el resultado de prolongados procesos de decadencia estructural y cultural, de un subdesarrollo que incluyó hace ya varias décadas componentes parasitarias que se fueron adueñando del sistema, lo fueron carcomiendo, envenenando, pudriendo, siguiendo la lógica sobredeterminante del capitalismo global, no de manera mecánica sino imponiendo especificidades nacionales propias de cada degeneración social.

 

Por debajo de esas élites aparecen poblaciones fragmentadas, con trabajadores integrados desde el punto de vista de las normas laborales vigentes separados de los trabajadores informales, precarios. Con masas crecientes de marginales urbanos, de pobres e indigentes estigmatizados por los medios de comunicación, despreciados por buena parte de las clases integradas que se van achicando en la medida en que avanzan los procesos de concentración económica y pillaje de riquezas.

 

No se trata entonces de espacios sociales estancados, segmentados de manera estable sino de sociedades sometidas a la reproducción ampliada de la rapiña elitista transnacionalizada, a la sucesión interminable de transferencias de ingresos de abajo hacia arriba y hacia el exterior, a la degradación ascendente de la calidad de vida de las clases bajas pero también de porciones crecientes de las capas medias. 

 

Algunos autores se refieren al fenómeno calificándolo de “neoliberalismo tardío[4], algo así como un regreso a los paradigmas ideológicos neoliberales que tuvieron su auge en los años 1990 pero en un contexto global desfavorable a ese retorno (ascenso del proteccionismo comercial, declinación de la unipolaridad en torno de los Estados Unidos, etc.). Nos encontraríamos entonces frente a una aberración histórica, un contrasentido económico y geopolítico protagonizado por círculos dirigentes empecinados en su subordinación al Imperio norteamericano, interrumpiendo la marcha normal, racional, progresista y despolarizante que predominaba en América Latina. Las derechas latinoamericanas se encontrarían embarcadas en un proyecto a contramano de la evolución del mundo.

 

Pero ocurre que el mundo no se encamina hacia una nueva armonía, un nuevo ciclo productivo, sino hacia la profundización de una crisis de larga duración, iniciada hace casi medio siglo. La misma se caracteriza entre otras cosas por la declinación tendencial de las tasas de crecimiento de las economías capitalistas centrales tradicionales y la hipertrofia financiera (financierización de la economía global) impulsando el quiebre de normas, legitimidades institucionales y equilibrios socioculturales que aseguraban la reproducción de la civilización burguesa más allá de las turbulencias políticas o económicas. La mutación parasitaria-depredadora del capitalismo tiene como centro a Occidente articulado en torno del Imperio norteamericano pero envuelve al conjunto de la periferia y también afecta a potencias emergentes como China o Rusia muy dependientes de sus exportaciones donde los mercados de Europa, Estados Unidos y Japón cumplen un papel decisivo. Así es como la tasas de crecimiento del Producto Bruto Interno de China se vienen desacelerando y la economía rusa oscila entre la recesión, el estancamiento y el crecimiento anémico.

 

Un aspecto esencial de la nueva situación global es el carácter abiertamente devastador de las dinámicas agrarias, mineras e industriales motorizadas tanto por la potencias tradicionales como por las emergentes, cuyos efectos han dejado de ser una borrosa amenaza futura para convertirse en un desastre presente que se va amplificando año tras año.

 

Todo ello nos debería llevar a la conclusión de que los regímenes reaccionarios de América Latina no tienen nada de tardío, de desactualizado, de desubicación histórica sino que son la expresión de la podredumbre radical de sus élites, de su mutación parasitaria enlazada con un fenómeno global que las incluye. Lo que nos permite descubrir no solo la fragilidad histórica, la inestabilidad de esas burguesías, tan prepotentes y voraces como enfermas, sino también las vanas ilusiones progresistas negadoras de la realidad, que al calificar de tardío al lumpencapitalismo dominante lo marcan como anormal, anómalo, a destiempo, alentando la esperanza del retorno a la “normalidad” de un nuevo ciclo de prosperidad en la región, más o menos keynesiano, más o menos productivo, más o menos democrático, más o menos razonable, ni muy derechista ni muy izquierdista, ni tan elitista ni tan populista. El sujeto burgués de ese horizonte burgués fantasioso solo está en su imaginación, la marcha real del mundo lo ha convertido en un habitante fantasmagórico de la memoria. Mientras tanto los grandes “empresarios”, los círculos concretos de poder, participan de cuerpo y alma en la orgía de la devastación, tan desinteresados en el largo plazo y el desastre social y ambiental como en la racionalidad progresista (a la que consideran un estorbo, una traba populista al libre funcionamiento del “mercado”).     

 

 

Reacciones populares y profundización de la crisis

 

La gran incognita es la que se refiere al futuro comportamiento de las grandes mayorías populares que fueron afectadas tanto desde el punto de vista económico como cultural por la decadencia del sistema. Las élites pudieron aprovechar la desestructuración, las irracionalidades sociales generadas por un fenómeno perverso que atravesó tanto las etapas derechistas como las progresistas. Durante los períodos de gobiernos de derecha civiles o militares promoviendo y garantizando privilegios y abusos de todo tipo, afirmando un “sentido común“ egoísta, disociador, subestimador de identidades culturales solidarias. Pero cuando llegaron las experiencias progresistas esas élites utilizaron la degradación social existente, la fragmentación neoliberal heredada (enlazada en algunos casos con tradiciones de marginación muy enraizadas) impulsando irrupciones racistas, neofascistas de las capas medias extendidas a veces hasta espacios medio-bajos donde se mezclan el pequeño comerciante con el asalariado integrado (en consecuencia por encima del marginado, del precario).

 

Vimos así en Brasil, Argentina, Bolivia o Venezuela movilizaciones histéricas de clases medias urbanas neofascistas exigiendo las cabezas de los gobernantes “populistas”, manipuladas por los medios de comunicación y los poderes económicos que el progresismo había respetado como parte de su pertenencia al sistema (admitida abiertamente, silenciada o negada de manera superficial o insuficiente).

 

Ahora las llamadas restauraciones conservadoras o derechistas no están restaurando el pasado neoliberal sino instaurando esquemas de devastación nunca antes vistos. Pudieron triunfar gracias a las limitaciones y desinfles de progresismos acorralados por las crisis de sistemas que ellos pretendían mejorar, reformar o en algunos casos superar de manera indolora, gradual, “civilizada”.

 

Pero las crisis nacionales no se detienen, por el contrario son incentivadas por los comportamientos saqueadores de las derechas gobernantes que siguen practicando sus tácticas disociadoras, de embrutecimiento colectivo, buscando generar odio social hacia los pobres. Los medios de comunicación trabajan a pleno detrás de esos objetivos y como la declinación económica avanza empujada por las políticas oficiales y por la marcha de la crisis global, las manipulaciones mediáticas comienzan a demostrarse impotentes ante la marea ascendente de protestas populares. La virtualidad del marketing neofascista empieza a ser desbordado por la materialidad de las penurias no solo de los pobres sino también de capas medias que se van empobreciendo. Males materiales que al amplificarse les abren la puerta a la rebeldía de quienes nunca fueron engañados y de los que han sido embaucados. Es así como en Brasil el repudio popular al gobierno de Temer es abrumador o en Argentina la imagen edulcorada de Macri se va diluyendo velozmente mientras se extienden las protestas populares.

 

La represión, la militarización de los gobiernos de derecha aparece entonces como alternativa de gobernabilidad, las dinámicas dictatoriales de esos regímenes van engendrando dispositivos policial-militares con la esperanza de controlar a los de abajo, van funcionando con cada vez mayor intensidad los mecanismos de “cooperación hemisférica”: operaciones conjuntas con la DEA, suministro de armamento y capacitación para el control de protestas sociales, multiplicación de estructuras represivas nacionales y regionales monitoreadas desde los Estados Unidos.

 

Se trata de un combate con final abierto entre fuerzas sociales que buscan sobrevivir y que al hacerlo pueden llegar a engendrar vastos movimientos de regeneración nacional, radicalmente antisistémicos y élites degradadas e inestables, dependientes del amo imperial (que se reserva el derecho a la intervención directa, si las circunstancias lo requieren y permiten), animadas por un nihilismo portador de pulsiones tanáticas.



[1]    Hugo Noé Pino, “Cronología del fraude electoral en Honduras”, Criterio.hn. Diciembre 8 de 2017,  https://criterio.hn/2017/12/08/cronologia-del-fraude-electoral-honduras/

[2]    Manuel Gaggero,  “Argentina. La historia se repite… como tragedia”, http://www.resumenlatinoamericano.org/2018/02/11/argentina-la-historia-se-repitecomo-tragedia/

[3]    Ana Patricia Torres Espinosa, “Abstención electoral en Colombia. Desafección política, violencia política y conflicto armado”, Cuadernos de Investigación, Universidad Complutense de Madrid, Facultad de Ciencias Políticas y Sociología, http://politicasysociologia.ucm.es/data/cont/docs/21-2016-12-21-CI12_W_Ana%20Patricia%20Torres.pdf

      Miguel García Sanchez, “Sobre la baja participación electoral en Colombia”, Semana, 2016-10-18, http://www.semana.com/opinion/articulo/miguel-garcia-sanchez-sobre-la-baja-participacion-electoral-de-colombia/499388

[4]    “El neoliberalismo tardío. Teoría y praxis. Documento de Trabajo nº 5”, Daniel García Delgado y Agustina Gradin (compiladores), FLACSO, Argentina 2017.

 

 

 


EL DERRUMBE Y LA ESPERANZA

De Nuestros lectores

 



  

Tomás Oropeza Berumen

 

 

La espiral de desgracias que vive el pueblo mexicano parece no tener fin. A la devastación que ha dejado la política económica gubernamental que ha vuelto más pobres y numerosos a los pobres y más ricos a los capitalistas, se han agregado en las semanas recientes las catástrofes naturales que se agravan por la corrupción con que el gobierno y el Estado han actuado desde siempre.

 

Los terremotos del 7 y el 19 de septiembre, (8.2 y 7.1 grados respectivamente) este último a 32 años del sacudón de 1985, sumados a los huracanes Irma, Katia,  José y Max, han producido pérdidas materiales millonarias y la muerte de 324 personas hasta hoy (25.09.17) en Oaxaca, Puebla, Guerrero, Morelos, Michoacán y en la Ciudad de México.

 

Todo esto sin duda habrá de agudizar la crisis económica en que vive México ya que al patético crecimiento económico de 2 por ciento registrado desde hace tres décadas, este año habrá que restarle las pérdidas por el derrumbe de puentes, carreteras, instalaciones hidráulicas, escuelas, edificios gubernamentales, etc., construidos por empresas como las que hicieron el tristemente célebre Paso Express en Cuernavaca, Morelos.

 

Y al desastre económico del peñato, con una inflación mayor al 6 por ciento que el re etiquetado posterior al sismo incrementará, más el desempleo por el cierre de empresas y caída de la demanda habría que sumarle la descarada corrupción con que se están manejando por el gobierno los apoyos a los damnificados. El gobernador de Morelos  Graco Ramírez y su esposa Elena Zepeda, que se robaron las despensas reunidas  por una organización civil para ponerle los logotipos de su gobierno perredista, son un botón de muestra. Pero hay decenas.

 

Y aunque se dice que no hay que politizar la desgracia, la verdad es que no deja de hacerse política en ningún lado. Las apariciones de Peña Nieto, en medio de las ruinas, besuqueando a ancianitas, acompañado por su primo Alfredo del Mazo, el impuesto por el fraude como gobernador en el Estado de México, han servido para que la gente le grite a quemarropa que ya se deje de discursos y “agarre la pala”. Hechos, no palabras, pues.

 

Y a regañadientes, pero viendo la oportunidad para hacerse los grandes benefactores, y ganar votos,  los partidos PRI, PAN, PRD, MC y Morena están compitiendo por quien renuncia a un mayor porcentaje de sus multimillonarias prerrogativas, luego de que el último  anunció que donaría 50 %  el PRI y PAN respondieron que lo harían con el 25 %, dinero que no les costó ni un minuto de trabajo, que pertenece al pueblo.

 

Los terremotos han derrumbado ya a la clase política. Y de las ruinas ha emergido un movimiento que ha rebasado al Estado paralizado y en manos de un gobierno que no le sirve ni al pueblo ni a los empresarios a los que siempre ha complacido.

 

Decenas de miles de jóvenes, principalmente estudiantes clase medieros y proletarios, desde los primeros minutos post sismo se lanzaron al rescate de los enterrados bajo los escombros, con las puras manos al principio. Mientras los gobernadores y el Ejecutivo estaban paralizados. Luego llegaron la Marina, el Ejército, la Policía Federal, las policías municipales, las compañías constructoras como ICA,  la Policía de Investigación, y burócratas de elevado rango a entorpecer el rescate, como ocurrió con los derrumbes ubicados en el cruce de Gabriel Mancera y Escocia o en Petén y División del Norte, en la delegación Benito Juárez de la  CDMX,  donde interrumpieron las labores más de 24 horas mientras deliberaban sobre la conveniencia de utilizar o no gigantescas y pesadas grúas. En tanto  cientos de chavos y chavas esperaban, detrás de la raya,  que les dieran chance de ayudar a rescatar a quienes tal vez aún podían estar vivos. Más o menos igual que como sucedió en 1985.

 

Ahora también ha surgido una situación donde ha quedado evidenciado que los partidos políticos existentes ya no le sirven a nadie, y menos al pueblo. Y donde el proyecto de reconstrucción será disputado por los empresarios que ya se han agrupado en el Fideicomiso Fuerza México, a convocatoria del Consejo Coordinador Empresarial (CCE)  con el respaldo de Peña Nieto a través  de la Secretaría de Hacienda,  para que los capitalistas evadan impuestos mediante apoyos a la reconstrucción que ellos mismos administrarán. Para reconstruir edificios e infraestructura que se caigan al primer temblor. Negocio redondo.

También y en ese sentido Miguel Ángel Mancera, otro aspirante presidencial, anunció que ya hay un “equipo de expertos”  para diseñar la reconstrucción de la colapsada capital del país. Más de lo mismo.

 

En medio de tanta tragedia y dolor hoy vemos que de entre las ruinas del México neoliberal y capitalista está surgiendo otro proyecto, en el cuyo diseño deberían participar  quienes producen la riqueza de la nación: los obreros y el pueblo. Pero los sindicatos brillan por su ausencia, hasta en las discusiones en torno a los salarios.

 

Por ahora los estudiantes de la UNAM acordaron en las asambleas de  varias facultades, como Economía,  Filosofía y Letras, Derecho, Ciencias Políticas y otras sumarse a las brigadas de rescate y apoyo a los damnificados de la capital del país, Morelos, Puebla y Oaxaca. Realizando un paro activo hasta el 2 de Octubre, cuando se cumplirán 49 años de la masacre de Tlatelolco en 1968. Rechazando el llamado del rector Luis Graue, a regresar a clases y darle la espalda a la realidad. En el Instituto Politécnico Nacional (IPN) el paro y apoyo solidario a las víctimas del movimiento telúrico será por tiempo indefinido. Todo ello a menos de un año de la próxima farsa electoral y a tres de que 43 estudiantes de la normal rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, Guerrero fueron víctimas de desaparición forzada por el Estado mexicano.

 

Tadet Economía

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ABADÓN

De Nuestros lectores

 

 

 

Como es público y notorio, Ticho se rajó como los merititos machos; ni todo su dinero, ni toda su caradura, ni toda su amistad con gobernadores y exgobernadores, le sirvió para fajarse y contender. Me imagino que hay que ir a dar gracias a Dios nuestro Señor.

 

En ese tenor, me quedé sin artículos, tenía escritos como nueve, sobre la base del famoso Juicio Político presentado en su contra por el suscrito junto con otros ciudadanos y que, por cierto, el ahora flamante precandidato al Senado, José Reyes Baeza, le perdonó.

 

Así las cosas, les comento que en la 38.ª clase de “El Ágora”, Víctor nos retó a escribir una historia fantástica que no fuera necesariamente onírica ni “imaginada”; era necesario que los hechos ocurrieran “realmente” aún y cuando carecieran de una explicación “lógica”. La otra condición fue que, además de quimérica, la historia debía ser coherente y tener un final, aunque éste no fuera sorpresivo.

 

Me quedó esto:

 

 

 

ABADÓN

 

 

 

Luis Villegas Montes

 

 

 

Lo despertó la barahúnda de un trombón acercándose: bromb, bromb, bromb.

 

Saltó del lecho y miró por la ventana.

 

Ni la nube de calamares voladores, avistada en la bahía días atrás, ni la rana peluda, que había admirado en el estanque la noche anterior, podían competir con aquello.

 

El hombre caminaba por en medio de la calle totalmente desnudo. No se trataba en lo absoluto de una farsa, de la fábula de “El traje nuevo del emperador” ni de una parodia de la misma; era real: el hombre marchaba desnudo, por en medio de la calle, tocando el trombón.

 

Delgado, alto, desgarbado, parsimonioso adelantaba un paso y luego otro; de haber sabido cómo, habría hecho el “paso de ganso” de los nazis. Sus piernas largas, fuertes, blanquísimas, de corredor profesional, parecían chorros de leche derramándose en el pavimento: chissst, chissst, chissst. Uno esperaría verlo avanzar en un mar de blanca espuma pero no, sus pies descalzos, de uñas retorcidas plagadas de hongos —los pies de un político cualquiera—, estaban muy sucios, con lodo y estiércol entre los dedos y costras secas de mugre más allá de los tobillos inclusive.

 

Al hombre lo seguía un riachuelo de gente, él se imaginaba un torrente, y en las aceras los curiosos formaban largas filas para mirar, atónitos, el improvisado desfile.

 

Cuando llegó a Hamelín, nadie lo conocía o recordaba; ni nombre tenía; a él le desagradaba, por vulgar, el de “tuerto”; “Rey”, pensaba, habrían estado mejor, pero…; “amigo” le parecía frívolo e irrespetuoso, además no tenía ningún conocido digno de ese trato; y “señor”, demasiado servil; como no podía continuar sin tener un apelativo, alguien lo llamó —porque le pareció bonito, fuerte, viril—: “Abadón”; y en “Abadón” se quedó. A pocos importó que ése fuera el nombre que el libro sagrado le da a El Ángel Exterminador.

 

Abadón avanzaba por las calles de Hamelín, entre vítores, seguido por una muchedumbre que lo aplaudía a rabiar. ¿Hacia dónde iban? A ras de suelo nadie podía saberlo, ni los espectadores más escépticos, ni los de visión más aguda.

 

El hombre de la ventana sí. Unos trescientos metros más allá, el camino terminaba de manera abrupta; un precipicio espantoso se extendía, infinito, sin poder verse desde el desfiladero la sima del abismo, así de profunda era la garganta del despeñadero.

 

A una docena de pasos del inmenso foso, sin dejar de soplar su instrumento —bromb, bromb, bromb—, sin pestañear siquiera, Abadón se hizo a un lado y vio cómo sus fieles caían en cascada desde la cima del barranco; por unos instantes, con toda seriedad confió en verlos emerger desde el caliginoso fondo de la bruma, Ícaros redivivos, con sus alas majestuosas henchidas de viento, en dirección al sol; fue en vano. Ninguno sobrevivió.

 

Decepcionado de su horda, defraudadas sus expectativas, Abadón extendió unas alitas ridículas —como de Cupido— y alzó el vuelo sin mirar atrás ni decir adiós.

 

 

Contácteme a través de mi correo electrónico o síganme en los medios que gentilmente me publican, en Facebook (Luis Villegas) o también en mi blog: http://unareflexionpersonal.wordpress.com/

 

 

 

Luis Villegas Montes.

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RUMBO AL VII CONGRESO NACIONAL EXTRAORDINARIO DEL SNTE

De Nuestros lectores



 
Dicen que en política, el paradigma sociológico que logró establecer Giuseppe Tomasi Di Lampedusa con su magnífica obra literaria intitulada “El gatopardo” fue muy bien entendido por todos aquellos que quieren un cambio para que nada cambie, dicho paradigma es conocido como “gatopardismo”.

La cúpula que tiene secuestrado al SNTE, lo ha entendido a la perfección,  y aplicado de mejor manera. Adaptarse y no oponer resistencia a los enormes golpes propinados en contra de los trabajadores de la educación ha permitido que sus privilegios sean intocables, en detrimento de los derechos laborales de los que dicen representar.

Arropando un discurso de transparencia y rendición de cuentas, preocupados por la “calidad” de la educación e intentando vender la idea a los agremiados de la organización sindical de que con el cambio de “espejitos” (Reforma Educativa) por “cuentas de oro” (privatización de la educación pública y derechos laborales) ¡Todos salimos ganando!, así enfrentamos el VII CONGRESO NACIONAL EXTRAORDINARIO DEL SNTE, en el cual se intentará darle una “nueva” dirigencia al sindicato más grande de América Latina.

Ante un panorama como el descrito anteriormente, ¿los maestros de banquillo tenemos algo qué decir? ¡CLARO!, simplemente se mencionarán algunos puntos, de los muchos temas que hay en el tintero.

La agresiva "Reforma Educativa" que aceptaron y promovieron los “dirigentes” del SNTE -por órdenes de sus amos del PRI- ha traído como consecuencias: la inestabilidad laboral, el despido de cientos de compañeros que se han opuesto a esa imposición; estrés laboral; perdida de la bilateralidad; cancelación de derechos laborales entre otros agravios.

Las traiciones por parte de la cúpula sindical hacia el magisterio son innumerables, basta recordar el desacato por parte del Comité Ejecutivo Seccional de la 8 a los Resolutivos del último congreso Seccional efectuado en julio de 2016, dentro de los cuales, en la mesa 8,  se le mandataba a convocar al PARO INDEFINIDO en contra de la Reforma Educativa, así como emitir un pronunciamiento contundente en contra de dicha reforma por atentar en contra de la escuela pública, entre otros ordenamientos de igual calado. Seguimos esperando…
 
A los “dirigentes” nacionales y seccionales, se les olvida, convenencieramente,  que existe una gran base que no cuenta con espacios de discusión para buscar soluciones viables a las problemáticas que enfrenta de manera cotidiana, en pocas palabras, ¡NO HAY VIDA SINDICAL EN EL SNTE!. Ellos, se acuerdan de nosotros cuando necesitan cumplir las formalidades que por ley se le exigen a cualquier organización sindical cuando quiere nombrar “nueva” dirigencia y lanzan sus convocatorias amañadas y extemporáneas para la realización de las asambleas delegacionales o congresos de diversa índole.
 
Es necesario y urgente, calendarizar las asambleas delegacionales, tal y como lo marcan los estatutos que rigen la vida de nuestra organización sindical, o… ¿serán letra muerta?
 
Dentro de los mil y un reclamos que se podrían hacer, el más enérgico, tal vez por su gravedad, es el de seguir utilizando a la estructura sindical y a no poca estructura oficial para hacerle la “talacha” política al PRI, a través de ese engendro al que  han llamado PANAL, alianza perversa a costa de nuestras cuotas sindicales. ¡No hay peor esclavo que aquel que besa sus cadenas!. El PRI, es el principal  promotor de todos los males que le aquejan al magisterio, impulsor de la Reforma Educativa y responsable de la crisis -total- en la que se encuentra nuestro país, y así, a pesar de ello, el SNTE-PANAL va de la mano  –¿o a la cola?-  con este ente. ¡DESVERGÜENZA TOTAL!

 
¡CAMBIAR PARA QUE NADA CAMBIE!, “gatopardismo” vil. No. No lo podemos seguir permitiendo.

 
Los maestros de “banquillo” tenemos una enorme tarea: democratizar nuestro sindicato, la educación y el país.

 
¡Adiós del SNTE Juan Díaz de la Torre, la base te saluda!

 
MOVIMIENTO MAGISTERIAL RESISSSTE-CNTE

Ciudad Juárez, Chihuahua. ENERO 2018



MOVIMIENTO RESISSSTE
CD. JUÁREZ, CHIHUAHUA
http://resissste.jimdo.com

[email protected]

 


Argentina: la instalación de la dictadura mafiosa

De Nuestros lectores


  

 

 

Jorge Beinstein

 

 

 

Solo faltan algunos pequeños ajustes para que el motor dictatorial funcione a pleno. Una reducida camarilla mafiosa a cuya cabeza se encuentra Mauricio Macri, dispone de la suma del poder público a lo que se agregan los poderes mediático y económico.

 

Quedan unos pocos residuos fácilmente controlables que tal vez sobrevivan algo más y que servirán mientras existan para que el súper poder muestre la existencia de pluralismo. Algunos diputados y senadores exhibirán sus figuras opositoras aunque ambas cámaras ya estaban bajo control en los temas fundamentales y lo estarán mucho más en el futuro. Aún queda alguno que otro juez marginal relativamente independiente pero altamente vulnerable ante una reprimenda del Poder.

 

Podemos distinguir una suerte de “primera etapa” de la tragedia donde la manipulación mediática-judicial ocupa todavía el centro de la escena, fue la que impuso una original forma de golpe blando en 2015 permitiendo el encumbramiento de la mafia bajo un disfraz democrático, apabullando a dirigentes sindicales y políticos opositores y oficialistas y encandilando a un amplio espectro social cuyo núcleo duro neofascista fue mantenido en permanente estado de excitación reaccionaria. Pero esa etapa, con sus periodistas mercenarios y las caras sonrientes del presidente y sus ministros irá perdiendo eficacia en el futuro a medida que la concentración de ingresos avance un poco más y que los saqueos tarifarios y otros resulten insoportables para grandes masas de la población. Es por eso que antes de que dicha etapa cumpla su ciclo va despuntando la segunda fase con gendarmes convertidos en policía militar y fraude electoral (voto electrónico manipulado mediante). Dentro de no mucho tiempo presenciaremos el despliegue total: mediático, represivo e institucional de un régimen novedoso para los argentinos en cuya memoria se encuentra una siniestra serie de dictaduras militares sin la presencia de dictadura civiles y mucho menos de despotismos mafiosos.

 

Para entender lo que está pasando tendríamos que observar en primer lugar la mutación (la degradación profunda) de nuestra élite dirigente convertida en lumpenburguesía. No se trata de un fenómeno reciente, local e inesperado. El mismo se viene desarrollando de manera visible desde la última dictadura militar, cuando los Macri, por ejemplo (y no solo ellos), dieron un enorme salto en sus negocios y se convirtieron en un clan miembro del reducido club de los súper-ricos. Siguió avanzando durante la postdictadura aprovechando las limitaciones, debilidades y corrupciones de una democracia funcional a sus intereses.

 

En segundo término es necesario constatar que no nos encontramos ante un hecho raro del panorama global sino de la expresión argentina, subdesarrollada, de un proceso de financierización generalizada del sistema mundial, forma dominante de un espacio donde pululan políticos y tecnócratas corruptos y elitistas, militares y mercenarios nihilistas y demás protagonistas de una civilización decadente.

 

Menem representó la adaptación de Argentina a la victoria de los Estados Unidos contra la URSS, entonces emergía una superpotencia que prometía un dominio total y prolongado del planeta y cuyo discurso neoliberal aseguraba prosperidad para todos gracias al libre mercado. Como sabemos eso no fue más que una ilusión que poco tiempo después demostró su falsedad, las emergencias de China y Rusia señalaron la irrupción de la multipolaridad y en América Latina quienes no se doblegaban ante el Imperio sobrevivieron (como Cuba) y generaron un ciclo progresista. La apuesta menemista era infame y cipaya pero expresaba un cierto realismo oportunista por supuesto muy primitivo.

 

La aventura macrista no se apoya en un mito global medianamente creíble, tampoco promete prosperidad ni libertad. Su ascenso reúne odios clasistas combinados con brotes de racismo y empecinamiento conservador, sus referentes globales-occidentales, los Estados Unidos y la Unión Europea, muestran cotidianamente su declinación económica y sus deterioros institucionales. Pero al igual que en el caso del menemismo exhibe la extrema fragilidad de su trayectoria económica, el festival de deudas públicas, el agigantamiento del déficit comercial y la reducción del mercado interno (golpeado por ajustes, sobreprecios internos, despidos y retrasos salariales) señalan la ruta hacia una segura crisis mucho más demoledora que la de 2001.

 

Pero lo peor que podríamos hacer sería caer en el reduccionismo económico y creer que el desastre financiero futuro marcará el fin de la dictadura. Sus jefes en los dos últimos años sin dejar de hacer muy buenos negocios manejaron las cosas priorizando sus objetivos políticos más allá de una que otra desprolijidad, avanzando paso a paso en la instalación del régimen dictatorial. Ahora ya asegurados del control completo del Estado apretarán el acelerador económico, introducirán diversas formas de superexplotación laboral, desatarán saqueos y ajustes desplegando junto a sus aparatos mediático y judicial una densa estructura represiva buscando así aplastar protestas en curso y potenciales puebladas cuando la crisis económica se haga presente.

 

Claro que la crisis económica y social golpeará a la mafia, la desestabilizará, y que las bases populares serán impulsadas hacia la protesta a gran escala (incluidos los sectores clasmedieros y bajos actualmente drogados por el chupete electrónico) y que ello debería colocarlas frente a frente. Pero con esas reflexiones ya estamos ingresando en el mundo de los escenarios futuros posibles, para poder construirlos deberíamos prepararnos desde ahora. Es lo que están haciendo Macrì y su banda, saben que su éxito se apoya en la degradación integral de la sociedad argentina, en su fragmentación económica extrema asociada a la extinción de identidades populares solidarias, al predominio de la estupidez mediática, proceso de embrutecimiento que bloquearía toda posibilidad de insubordinación masiva. Tal vez eso no sea más que una utopía fascista, el abuelo de Mauricio: Giorgio Macri, fue un notorio mafioso calabrés beneficiario y colaborador del régimen de Benito Mussolini, su carrera italiana concluyó mal y terminada la Segunda Guerra Mundial tuvo que emigrar, desgraciadamente hacia la Argentina. Su nieto ahora embarcado en una aventura tanática puede llegar a tener (si el pueblo argentino lo decide) un destino parecido... o algo peor.

 

Buenos Aires, 30 de Octubre de 2017

 

 

- Jorge Beinstein es economista argentino, docente de la Universidad de Buenos Aires.

 

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Gotera

    'Haiga sido como haiga sido'.
    Los mexicanos podrán votar como les de su muy rechindaga gana, pero la únicas cifras que contarán son las que ya ha decidido Lorenzo Córdova: empate técnico ¿con posterior fallo arbitral?
    Lo que a buen entender en la cultura nacional, significa que no habrá --como en '88, '06 y '12-- un ganador el 01 de julio por la noche.
    Esto es, que la suma ganadora resultará una vez hecho el enjuague por la madrugada.
    Ya al amanecer, como en esos otros procesos presidenciales, la perrada comprobará de boca abierta que los momios ¡chan chan chanchan! sí, correcto, aparecerán al revés.
    Con el dictamen anticipado de una votación "muy cerrada", lo que hace el gerente del casino electoral, no es otra cosa que mantener en la cabeza del ciudadano la idea de que no importa, como no ha importado, lo que arrojen las urnas, sino lo que su ejército de croupiers hagan en la mesa.
    Se adelanta Córdova, apoyado en la encuesta a modo de GEA/ISA que pone diferencia de 4 puntos en la punta, porque sabe lo importante que es, ya desde ahora, internalizar, naturalizar en el imaginario popular lo que el mismo funcionario ofrece como la polémica decisión que ha de venir.
    Pues como se sabe, 'la casa nunca pierde'. Bueno, hasta ahora.
    Para AMLO portador de clara ventaja, al parecer no hay otro remedio que ese del cloroformo puro, el aplicado por Juan Manuel Márquez contra Manny Pacquiao, después de dos muy descarados robos...ganar por knockout.


Más Gotera

Contexto


México:
año nuevo,
gobierno viejo

flecha

Leviatán

Gerardo el tarotero


Ramón Quintana Woodstock

 

Se trata de un personaje que hizo historia sin quererlo. Vivió en la década de los noventas en Ciudad Juárez, un tío de mediana edad con tintes de mago pero en realidad se asomaba más a lo ritualístico. El tipo pedía que se quitaran los zapatos al entrar a su casa que también servía de consultorio. Me cuentan que la alfombra que los descalzos pisaban era color roña y que no se sentía nada bonito caminar encima de ella.

Varias guarapetas transcurrieron y el Walter Mercado local cuando ya estaba bajo la influencia de las caguamas gritaba “ahora si, vamos a encuerarnos todos” a lo cual nadie respondía por obvias razones de compostura social. Además nadie estaba tan buenote como para enseñar el torso, la gente lo ignoraba pensando que hablaba en broma sin embargo aseguran que su lépera propuesta llevaba dardos contaminados de morbosidad. 



Más Leviatán

La Nota Nostra

Chambitas

 

Ramón Quintana Woodstock

 

Por ejemplo Colombia nos ha regalado a Shakira, Maluma, García Márquez, James Rodríguez. También recuerdo al Líbano, este pequeño territorio en eterno conflicto nos dio a Carlos Slim y el queridísimo Jaime Cámil. Por su parte España nos ha regalado personajes como Camilo Sesto o Cervantes, es más, nos regaló a Enrique Bumbury. Inglaterra no es muy productiva nos ha dado puros movimientos asquerosos de rock que casi a nadie agrada: Deep Purple, Black Sabbath o Led Zeppelin. ¿De los chinos pues que podemos decir? En los días de la virgen nos proveen de efigies o en la celebración de la independencia nos surten de banderitas baratas. Si no puedes comprar un I-phone original lo compras chino y asunto arreglado. Nos han aportado mucho…se me olvidaba: nos mandan chinos a poner restaurantes de comida china que es muy abundante y grasosa y aparentemente barata.

 

Mediometro

La desatada cacería de agentes ministeriales a manos de sicarios ¿se debe a?
Represalia al buen desempeño policiaco
Disputa entre grupos internos
Ataques casuales, inconexos
'Acalambramiento' al gobernador
Por favorecer a uno de los cárteles
Al 'cobro' de pérdidas por acciones policiacas
Respuesta a las advertencias oficiales
Acción de predominio narco en la entidad
Generar desgobierno con objetivo electoral
     Resultados

DesdeJuárez

Los de Afuera

 

Juan Hernán III Ortíz Quintana

Hay realidades que nos negamos a ver. El gobierno municipal no es capaz de cumplir y hacer cumplir la ley; el departamento de limpia no quita pendones para no afectar a Don Boletón; tenemos una ciudad sucia, desordenada y peligrosa. Es un hecho. Como un hecho es que su gasto en publicidad le ha dejado frutos pues la gente se enajena con comerciales y deja de ver su entorno.

¿Por qué no lo vemos?

Hace unos meses, un ingeniero de nombre Alan Posada me llamó para que nos tomáramos un café, quería platicar algo de un proyecto. Me dio mucha curiosidad pues creo que me conoce lo suficiente para saber que no tengo dinero, así que seguramente no buscaba financiamiento.


Mas Juárez

A la Cabeza

Hartazgo de 18 años de régimen

 

Francisco Flores Legarda


"Un minuto es una joya maravillosa
donde está el universo entero."

Jodorowsky


El debate es entre la cúpula empresarial y Andrés Manuel López Obrador. Se han puesto los reflectores sobre estos actores, sin caer en la consigna tremendista de una confrontación, tal como ha aparecido en los medios impresos.

El diferendo tiene historia y la coyuntura es insuficiente para comprenderlo. La mirada diacrónica invoca.

En otro tiempo y sus tiempos, cuando el entonces presidente Luis Echeverría reactivó el reparto agrario, junto con el impulso al sector paraestatal de la economía, llevó a una discusión ríspida entre las cúpulas empresariales y el poder político. De ahí el origen del Consejo Coordinador Empresarial en 1976; llegó el relevo presidencial, José López Portillo siguió fortaleciendo al sector paraestatal, al extremo de “nacionalizar” la banca privada en los últimos días de su mandato. Esa sí fue una confrontación con el sector privado.


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