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Trasfondo

Fronteras
por la paz

 

Carlos Murillo González

 ¡Yo no le voy, le voy a la guerra!

¡Yo si le voy, le voy a la paz!

Consigna de Fronteras por la paz

 

En el 2003 el mundo experimentó una ola de protestas en multitud de países contra lo que sería la inminente e injustificada invasión a Irak por parte de los EEUU, Gran Bretaña y otros aliados menores. Era la primera gran protesta mundial, convocada por Internet como su principal medio de difusión en cientos de ciudades alrededor del globo. Ciudad Juárez escenificó localmente el rechazo a la guerra a través del movimiento Fronteras por la paz.


Más Trasfondo

 

Juego de Ojos

Escribir en las tinieblas


Miguel Ángel Sánchez de Armas


En mayo de 2007, cuando las cenizas de otro conflicto en el Medio Oriente humeaban, dediqué una entrega de JdO al dolor insondable de un padre a quien le fue arrebatado un trozo de alma. Yo, que no soy antisemita, ni antipalestino, ni antiárabe, ni antiyanqui, ni antiruso, y que sólo poseo una minúscula voz, pienso que ya es tiempo de prestar oídos a quienes como Oz, como Avnery o como Grossman, creen que en ese rincón del mundo al que muchos vemos como la Tierra Santa y en el que muchos creemos, hay lugar para más de una morada. Pero es la clase política –la que azuza los disparos y la que patrocina a los bandos-, la que impide que los pueblos se den la mano y caminen juntos.

Aquí la columna publicada hace siete años. Cambiándole algunas fechas y nombres pareciera escrita con motivo de los más recientes acontecimientos.

David Grossman perdió un hijo en la guerra el año pasado. Grossman es judío y vive en Israel. Hace unas semanas dio fe de la tristeza a la que se enfrenta un escritor -el oficiante más solitario del mundo- cuando el dolor puede ser más grande que la vida. La ausencia de su amado Ari es una espina clavada en el costado, pero las razones por las que el joven fue arrebatado de este mundo son otros tantos cardos en el alma del escritor.


Más Juego de Ojos

Por los caminos de Sancho

México, Sancho y yo


Renward García Medrano


Yo tuve un amigo y maestro, viejo periodista, que no sólo me indujo al oficio, sino que iluminaba con su inteligencia aguda y heterodoxa, los laberintos de la vida del país y del mundo en los dos decenios que nos frecuentamos. Cada semana me reunía a desayunar con don Horacio Quiñones y a veces, con algún invitado. Coincidíamos en mucho, pero teníamos diferencias. Para él era claro que todos los títeres, incluyendo al grueso de los políticos, estudiantes y soldados, eran movidos por las pugnas precoces de la sucesión presidencial, y no por el choque de generaciones y mucho menos de ideologías.

En la huelga estudiantil de 1968, como profesor de la Escuela Nacional de Economía pasaba las noches que podía en la UNAM, al igual que otros y más meritorios amigos, como Lalo y Pablo Pascual, Eliezer Morales o Rolando y Fallo Cordera (Yo no conocía a Woldenberg). Don Horacio no cedía en sus opiniones sobre la marcha de los acontecimientos. La sociedad estaba dividida. Los mayores criticaban a los jóvenes y éstos llegábamos a veces al extremo de la ruptura. La incomunicación inició la debacle de la institución familiar.


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EL POR QUIÉN DEL VOTO


Edna Lorena Fuerte


Esta semana es la última previa a las elecciones del 7 de julio en nuestra ciudad, quienes hemos seguido el curso de las campañas, y más aún, nos hemos acercado al sentir de los ciudadanos respecto a las propuestas de los diferentes aspirantes, llegamos a esa semana con una constante pregunta ¿por quién votar?, para algunos preguntarse esto es mera retórica, pues argumentan que entre las opciones que se presentan  no hay una sola que verdaderamente despierte su interés, otros lo preguntan con la sinceridad de quien no encuentra la diferencia sustancial entre las diferentes propuestas, otros lo dicen con el hartazgo de quienes viven a decepción del régimen de partidos, y algunos más lo preguntan con la sinceridad de saber si haría alguna diferencia su voto en medio de un panorama que muchos quieren dar por ya definido.

La experiencia electoral nos muestra que generalmente las reflexiones que entraña esta pregunta, a estas alturas del proceso electoral, culminarán en el abstencionismo, o en aquellos casos de quienes consideran que tienen  la obligación de hacer saber que quieren participar en la elección, pero que no hay ninguna opción que los represente, quizá tiendan a anular su voto.


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¿Una República Islámica en Europa?

Germán Gorraiz Lopez

Hasta ahora Turquía ha vivido polarizada entre un nacionalismo laico, propio de los sectores urbanos más desarrollados, y un islamismo tradicional en el que se ha refugiado la población rural más desfavorecida y con el afán de refundar la Turquía moderna, Erdogan, nuevo “padre de la patria” (Atatürk), trata de unir islamismo , nacionalismo y europeismo con su entrada en la UE.

El Partido de la Justicia y el Desarrollo (Adalet ve Kalkınma Partisi o AKP); a menudo denominado en Turquía Ak Parti”, ya que sus seguidores emplean el vocablo en turco Ak, (que significa blanco, limpio, o intachable) para identificar a su partido) , sería en sus inicios un partido conservador moderado, de tendencia demócrata-musulmán, a la imagen y semejanza de los partidos demócrata-cristianos europeos, (no en vano es miembro observador del PPE desde 2005), pero tras el desapego afectivo de Erdogan respecto a Occidente, habría evolucionado hacia un partido de corte islamista moderado.


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El deterioro de la legitimidad

De Nuestros lectores

 

 

 

El deterioro de la legitimidad

 

 

Jaime García Chávez

 

 

 

 

En las sociedades democráticas contemporáneas, la legitimidad de los gobernantes está a prueba de manera permanente. Todos los días hay que demostrarlo. Ya no basta con aferrarse a un resultado electoral que de manera primaria permite abordar la conducción de Estado y gobierno, además, el hacerlo a través de una ideología supuestamente adoptada por los más, ha caído en descrédito y no es indicativa de nada que produzca confianza. Estas sociedades pueden ser desiguales en cuanto a la calidad democrática que se les asigna, con lo que quiero decir que no es suficiente pertenecer al club para dar por sobreentendido que se tienen todas las características para formar parte de él. Con este antecedente se fortalece la importancia que han ganado las encuestas, para medir la influencia, la opinión sobre el manejo de la economía y el desempeño general de las instituciones (Congreso, Corte, Ejército, gendarmerías, medios, vigencia de los derechos humanos y la lista puede crecer de acuerdo al sondeo y la metodología que se apliquen). En términos de Federico Reyes Heroles (Sondear a México, 1995) hay que dejar atrás las visiones basadas en el feeling para dar paso al nous, es decir, a la inteligencia y a las herramientas que proporcionan los nuevos enfoques de las ciencias sociales. En tal sentido, ya están fuera de lugar las frases de los políticos que dicen: siento que…, advierto que una parte de la comunidad…, se nota que me apoyan…, y todas las que la picaresca mexicana registra. Por eso vivimos el tiempo de las encuestas, que dicho sea de paso, no son una herramienta sagrada a través de la cual habla el pueblo, sino instrumentos de conocimiento, y en tal sentido las hay excelentes y también perversas. Serias por su compromiso con la veracidad, y falsas porque se convierten en una palanca para la persuasión y el engaño. Sirven a quienes practican un escepticismo metódico.

 

Hace unos días, Pew Research Center (www.pewglobal.org) dio a conocer en Estados Unidos las conclusiones de una encuesta realizada en México entre abril y mayo de este año y en consulta a mil adultos. Esta agencia que se ostenta como independiente, exhibe datos y conclusiones que debieran preocupar grandemente a los mexicanos sobre la circunstancia que tiene el país bajo el gobierno de Enrique Peña Nieto, más porque se da durante el primer tercio del sexenio. No resisto la tentación de reseñar las cifras: alrededor del 70% está insatisfecho, en la mayoría de las regiones, con la situación del país. En el sur aumenta al 73%, en la Ciudad de México al 78%, y hasta el 55% de personas identificadas como priístas se mostraron insatisfechas (dissatisfied).

 

Pero veamos más de cerca la encuesta en sus rubros más importantes: Enrique Peña Nieto tiene una influencia catalogada de “buena” en un 51% y en tan solo un año trae una caída de 6 puntos porcentuales. Sólo un 37% aprueba la conducción de la economía, con una caída de 9 puntos en tan solo un año (la mitad de su ejercicio hasta este momento); la influencia del gobierno federal alcanza 57 puntos de positividad, y en tan solo un año eso significa que ha perdido 11 puntos porcentuales; el Congreso de la Unión anda con un nivel de aceptación de un 33% y perdió, en el periodo de las llamadas reformas estructurales, el 12% de los puntos, para tener una percepción adversa en un 56%. Esto significa –no en virtud de feeling alguno– que las cosas van bastante mal en el gobierno peñanietista. El significado último, dicho en términos sencillos, es que está reprobado, y en conceptos más complejos, que su legitimidad demostrable en el día a día, se ha deteriorado grandemente, lo que significa la falta de confianza en la conducción del país. No es inexplicable, entonces, que en las cercanías del segundo informe de gobierno Peña Nieto haya montado todo un dispositivo propagandístico, con aderezo de culto a su personalidad, para subir su influencia con artificio que la encuesta demuestra muy por abajo de los estándares internacionales.

 

Pero el problema no se detiene ahí, en evaluar el papel de lo que a falta de mejor concepto llamaríamos liderazgo. La encuesta nos dice que el 79% tiene al crimen como el problema más importante del país, seguido de la corrupción política, que 72% de los encuestados colocan casi al mismo nivel que la actuación de las bandas criminales, en el mismo rango que al tráfico de drogas y la violencia, seguido muy de cerca por la contaminación (69%); la corrupción de los mandos policiacos (63%); la seguridad alimentaria (58%); cuidados de la salud (54%); calidad educativa (52%), trabajadores migrantes (38%); movilidad (33%) y hasta el servicio eléctrico, con un 31%. Aquí encontramos un catálogo más que aleccionador de lo que le preocupa a la sociedad y que también nos dice claramente en qué grado de desatención están estos problemas en la agenda propia que el gobierno se ha trazado. Pongamos un ejemplo: se nos dice que el problema del crimen se va resolviendo, que “vamos en la ruta correcta”, y esta demagogia crece exponencialmente en boca de los gobernadores. Pero la encuesta dice que al catalogar como primer problema del país precisamente el del crimen, la percepción es que esa ruta no es justamente la que está rindiendo frutos, y miles y miles de muertos por ejecución lo confirmarían.

 

El actual gobierno federal se regodea por su prestigio internacional. La moneda para comprarlo es la realización de las reformas llamadas estructurales (energética, centralmente), que trazan una evidente pérdida de soberanía y la creación de un mundo de oportunidades para las grandes empresas corporativas globales que se soban las manos luego de las reformas constitucionales, que abren al país para que entregue sus recursos, despojando a la nación de sus derechos a disfrutar de esa riqueza para beneficio y satisfacción de los grandes problemas del país.

 

Son, a mi juicio, las que le dan ese “prestigio” y lo colocan en la portada del Time. Esto nos permite decir que la reputación que se ha ganado Enrique Peña Nieto es producto de la gran piñata a la que ha convocado a los más poderosos del planeta para que vengan a hacer del país su paraíso, al altísimo costo del despojo y la depredación. Pero no todo es miel sobre hojuelas para Peña Nieto: allende nuestras fronteras se tiene muy claro que pueden ir y venir reformas como las que recientemente se votaron de espaldas a los intereses nacionales. Pero hay dos temas que preocupan afuera y debieran preocupar más aquí adentro: es la corrupción política y su hermana que la solapa: la impunidad.

 

Mientras esto no cambie, la senda del país estará cargada de acechanzas por una clase política en descomposición, que sólo mira por sus intereses, por reproducirse en el poder, por sus negocios. Para ellos, los grandes intereses del país no son prioridad, y la mejor muestra es que muchos diputados y senadores –sin importar partido– levantaron la mano para aprobar todas las iniciativas presentadas por el Ejecutivo, y algunas elaboradas en agencias informales (los intereses de fuera que diseñaron las pautas legislativas), a cambio de unos milloncitos, o de plano pensando en la oportunidad de negocios que se abrían para ellos, al formar parte de futuras sociedades que pueden llegar a enriquecerse de manera astronómica con el saqueo de México. Por eso la Consulta que se promueve, la real consulta que tiene como materia la reforma energética, ha de ser la oportunidad para una lucha histórica que pueda marcar el porvenir del país. Perderla sería gravísimo y ganarla puede significar la orden de que los que están ahora al frente del Estado deben irse. En este sentido, las consultas propuestas por el PRI y por el PAN buscan bajar los términos de la participación hacia temas que no son los primordiales, y quiero decir que en lo particular podría coincidir con un rediseño del Congreso y absolutamente de acuerdo con que los salarios se aumenten, a contrapelo de que los panistas empresarios jamás han querido que éstos tengan un nivel realmente remunerador.

 

La encuesta que comento tiene un aspecto que llama la atención porque nos estaría diciendo, a través de la evaluación de prominentes políticos mexicanos, cómo andan las tendencias. Las tendencias para reemplazar, eventualmente, la conducción actual. En ese marco, la opinión desfavorable hacia López Obrador se cae al 61 por ciento y Ebrard le va a la zaga con un 57%; o dicho de otra manera, el primero tendría una opinión favorable en un 36% y el segundo un 23%. No lo dice así la encuesta, pero la derecha se habría caído con Peña Nieto a un 48% desfavorable, con un panzazo de 51% de aprobación, y Josefina Vázquez Mota (PAN) se desbarranca a un 68%. No deja de ser aleccionador que sólo un 47% tenga opinión desfavorable a un líder corrupto como Romero Deschamps y, por estar presa, el 81% condena a la abeja reina del Panal, Elba Esther Gordillo.

 

Somos una nación dividida. En el plano partidario la derecha vive en dos casas y les basta cruzar la calle para ponerse de acuerdo. PRI y PAN, sin ser lo mismo como propalan algunos, tienen más coincidencias que discrepancias. Me preocupa que la izquierda no repunte en aspectos esenciales: no acaba de tener en sus manos una alternativa que defina el rumbo del país, las batallas que hay que librar para llegar al destino deseado: desde luego un país altamente democrático, que sea palanca de un Estado que se aboque a brindar alternativas de igualdad y equidad en todos los órdenes. Sigue siendo válida aquella idea de Ignacio Ramírez, El Nigromante, que nos dice que el Estado tiene compromisos con los menesterosos, y estos, en México, son millones y millones, y mientras no haya para ellos opciones reales, no las va a haber para nadie. Quiero decir que si bien el discurso democrático está ligado indisolublemente a las vías pacíficas –para mí, imprescindibles– no son, a los ojos de muchos que nada tienen que perder, las que dan satisfacción a su impaciencia e impulsividad.

 

Se necesita un nuevo discurso en boca de la izquierda, y aunque aparentemente me estoy desviando de la parte medular de este texto, lo que pretendo decir es que no basta con que comprendamos la situación en la que nos encontramos, sino que hay que dar pasos para cambiarla, transformar esta realidad deplorable. En este sentido, es más que lamentable que con tal de replicar a Enrique Peña Nieto en materia de lo que es la corrupción, el importante líder Andrés Manuel López Obrador, nos diga que la corrupción política no es un gran problema cultural. Como si los 300 años de la Colonia y toda su herencia patrimonialista de los Habsburgo, que se hizo presente en el porfiriato, que se reprodujo con los primeros setenta años de PRI y los doce de panismo, no hubieran existido. Es no entender el abecé del por qué el 72% de los encuestados por Pew Research Center contestan que la corrupción de los líderes políticos encabeza, junto con el crimen, la lista de los principales problemas de México.

 

 


LA VALIDACION DEL IVA AL 16% EN LA FRONTERA

De Nuestros lectores

 

 

 

PUNTUALIZANDO

 

LA VALIDACION DEL IVA AL 16% EN LA FRONTERA

 

 

Abelardo Valenzuela  Holguín

 

 

Realmente es preocupante el estado de indefensión en el que nos tienen a todos los juarenses, las decisiones unilaterales del gobierno federal; la SCJN acaba de dar el fallo a la última esperanza que  albergábamos muchos fronterizos por las consecuencias que trae el aumento al IVA en nuestra comunidad.

 

Hace más de un año el gobierno de Enrique Peña Nieto propuso en la reforma hacendaria subir el impuesto para igualarlo con el resto del país, lo que provocó una serie de acciones promovidas por ciudadanía, iniciativa privada y partidos políticos, como la presentación de amparos y acciones de inconstitucionalidad ante el Poder Judicial de la Federación.

 

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se contradice al expresar en la acción de inconstitucionalidad que “como las zonas fronterizas compiten con los países vecinos, su población tiene la posibilidad real de cruzar la frontera para consumir los bienes y servicios que necesitan en el extranjero, modificando los patrones de consumo. Por lo tanto, la situación de los contribuyentes de frontera y del interior del país no son iguales”.

 

Sin embargo, a pesar de este análisis, el pleno resolvió a favor de la homologación, en una primera votación diferenciada de 9 votos a favor y uno en contra, de 8 a dos en la segunda ronda y unánime en la tercera ronda, para que finalmente los magistrados aprobaran esta disposición fiscal aumentando el IVA en la zona fronteriza.

 

Como juarense tengo la plena convicción que esta disposición viola el principio de igualdad tributaria y coloca a los juarenses en una situación difícil de competir. A continuación transcribiré parte de un estudio que realizo el Colegio de la Frontera Norte (COLEF) con algunos impactos de la homologación del IVA en la frontera:

 

1.      Incremento de la inflaciónEste efecto es el que se presentó más rápido. En la primera quincena de enero, la inflación a tasa anual a 4.63%, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Un análisis de Bank of América Merrill Lynch señala que la homologación del IVA fronterizo fue uno de los principales factores que impulsaron la inflación. 

 

2. Menos competitividad en las empresas.  En los estados fronterizos, por ejemplo, los bienes y servicios se encarecerán un 25 % relativamente por la diferencia de impuestos, según el estudio realizado.

 

 3. Fuga de consumidores.  Con la homologación del IVA al 16 % en la franja fronteriza, los juarenses van a preferir realizar sus compras en la vecina ciudad del Paso Tx.  Esto provocaría una fuga de consumidores hacia Estados Unidos de manera gradual y permanente, ocasionando pérdidas millonarias.

 

4. Menos poder adquisitivo para los más pobresEl efecto de la homologación del IVA lo resentirá la población con menos capacidad de ingreso. En virtud de que la gente con menos poder adquisitivo no tienen visa para pasar a EU, entonces a ellos se les viene recargando el efecto del incremento, y a los que tienen visa de alguna manera algo evaden al irse a comprar a EU.

 

 5. Caída en la economía regional. Los estados de Chihuahua, Nuevo León, Tamaulipas, Baja California, Coahuila y Sonora aportan el 25% del PIB nacional en las actividades secundarias, es decir, en sector industrial, según datos del (Inegi). La tendencia hacia las compras externas provocadas por el IVA podrá destruir sistemáticamente los efectos multiplicadores de la actividad económica

 

Por último debo puntualizar que en cuanto la iniciativa de reforma hacendaria fue enviada por el Ejecutivo federal al Congreso de la Unión, empresarios fronterizos, legisladores y en el caso de los partidos políticos, solo el Partido Acción Nacional (PAN) han argumentado la inconveniencia e inconstitucionalidad de la medida promovida por el gobierno federal.

Lamentablemente hace unos días la SCJN avaló la propuesta del Presidente de la República, desdeñando la inquietud de miles de fronterizos y algunos legisladores que promovieron todo tipo de recursos legales y ocasionando que con ese aval, un duro golpe a los bolsillos de todos los juarenses, esto hay que Puntualizarlo

 

ABELARDO VAENZUELA HOLGUIN

abelardovalenzuelah@gmail.com

 

 


MARÍA Y EL SALARIO MÍNIMO

De Nuestros lectores

 

 

 

MARÍA Y EL SALARIO MÍNIMO.

 

 

Luis Villegas Montes.

 

 

El primer acto jurídico de María -mi María, esa mujer en ciernes que ayer se negó rotunda a darme un beso quesque porque andaba yo “muy sudado”-, ya en su calidad de joven adulta con clave de elector y toda la cosa, fue firmar la solicitud del PAN en apoyo al incremento del salario mínimo. Conste que la afirmación anterior está plagada de dobles intenciones, porque lo cierto es que actos jurídicos María ha celebrado alguno que otro; la credencial para votar con fotografía le ha sido muy útil en su agitada vida social de fin de semana; y, posiblemente, el asunto del salario mínimo le empiece a atañer en lo personal. En esa indefinición de qué va a estudiar dijo: “Papá, quiero trabajar” y en esas andamos. Me imagino que en este Edén en el que habitamos (Adán y Eva siguen escondidos), donde la prosperidad se palpa a diario con las yemas de los dedos y las oportunidades de trabajo sobran; donde por fin hemos erradicado el desempleo y los jóvenes profesionistas recién egresados a granel de las instituciones educativas, públicas y privadas, pueden desarrollar sus habilidades en los cientos de empresas que, por doquier, como hongos (gracias, Señor, por estas lluvias), brotan todos los días, mi querida hija no habrá de tardar en conseguir un empleo digo, dado que sus aspiraciones son más bien modestas. Digo, si existen oportunidades para los miles de graduados en ingeniería, derecho, psicología, contabilidad, administración, etc., pensar en algo así como ser empleada de mostrador no debe representar ninguna dificultad.

 

Como sea, previo a estampar su firma, me preguntó: “¿Para qué?”. No está tonta, me dijo que había escuchado que el incremento al salario iba a aumentar la inflación y que iba a perjudicar la economía. Luis Abraham, su hermano, quien más a fuerzas que con ganas anda levantando firmas en nombre y representación mía, formuló las mismas objeciones. Conste que “lo de más a fuerzas que con ganas” no es producto de las dudas que le genera la medida, la avala, lo que pasa es que está metido hasta el cuello en sus asuntos y así que Usted diga que es el epítome de la diligencia, pues no; salió a mí en eso de tenerle un amor al ocio y a la pereza que raya en la indolencia.

 

Yo les expliqué. Quien diga que el aumento al salario de los más desprotegidos es, per se, factor inflacionario, miente. Lo que causa inflación es la corrupción y los malos manejos. Basta un doloroso atisbo a la historia de México para constatarlo. México, a partir de 1970 había empezado a pedir prestado a un ritmo exorbitante; el Presidente Luis Echeverría había recibido al país con una deuda de 4 mil 263 millones de dólares y lo entregó con un adeudo de 25 mil 900 millones;1 es decir, un incremento 600% superior. A partir de entonces, cuando más próspero debió ser este país a partir de los hallazgos petroleros, es cuando más ha sufrido. El sistema que rige en el ámbito internacional, que ha generado montos exorbitantes de deuda de la nada, es la que equivale al 35% del PIB nacional mexicano2 y la que el país debe pagar religiosamente año tras año. Atinadamente, Krauze nos recuerda lo ocurrido durante el sexenio lopezportillista, uno de los que más fuertemente impactó en el futuro de la Nación: “‘La ira apenas contenida con la que López Portillo reveló las cifras de la fuga de capitales, no podía estar más justificada: 14 mil millones de dólares en cuentas al extranjero; 30 mil millones en propiedades inmuebles de los cuales 8.500 son por concepto de enganches. Si a esas sumas se adicionan 1 mil millones de mex-dólares se alcanzan las 2/3 parte de la deuda pública. […] Lo que México vivió en este sexenio no fue un saqueo: fue una deserción nacional”.3

 

Deserción de los más ricos, sí; entre ellos, los cientos de políticos priístas que en un sexenio amasaron fortunas multimillonarias a costa del Erario, con los dirigentes de PEMEX a la cabeza y se fueron del país a gozar de la buena vida. Ese ciclo crítico, iniciado a partir de 1970, desembocó en la crisis financiera de finales de 1994 y principios de 1995 y en el plan de salvamento proveniente del FMI y del gobierno estadounidense (50 mil millones de dólares) que rompió de tajo con el mito de la buena administración del Gobierno de Carlos Salinas de Gortari y el del “Nuevo Milagro Económico Mexicano” basado en el neoliberalismo.4 Por cierto, ese PEMEX, el de 1970 u 80, es el mismo PEMEX del actual Senador priísta, Carlos Romero Deschamps, líder sindical del mismo, quien en los últimos 16 años, ha recibido más de 2 mil 231 millones de pesos5 –y cuya hija se pasea alrededor del mundo como si fuera heredera de un jeque árabe-,6 cuyo salvamento le va a costar a los mexicanos miles de millones de pesos.7 A su vez, el sindicalismo charro que se alinea detrás del PRI para atacar esta medida del aumento al salario mínimo, es el mismo cuyo máximo líder en la cima de la CTM, Joaquín Gamboa Pascoe, ostenta un reloj de pulsera que cuesta, aproximadamente, un millón de pesos.8

 

Como se ha dicho: “A pesar de que el salario mínimo nominal en México incrementó de 1970 al 2010, los altos niveles inflacionarios registrados durante los periodos de crisis en las décadas de 1980 y 1990 dañaron el poder adquisitivo del mismo. Lo anterior puede verse en que en términos reales, éste ha perdido cerca del 66% de su poder de compra durante las últimas tres décadas”.8Por otra parte, la gráfica que encabeza estos párrafos, da cuenta de que la estabilidad macroeconómica de los dos últimos sexenios, pese a la crisis internacional, es la única razón de que el salario no haya terminado por irse hasta el fondo.

 

Ya es tiempo de los más desprotegidos; María ya firmó, Luis Abraham ya firmó, yo ya firmé. ¿Y Usted? Firme. Solidarícese con los que menos tienen y con mi María, por cierto, quien no tarda nadita en conseguir trabajo, hasta matando víboras o cuidando del “Árbol de la Sabiduría”.

 

Contácteme a través de mi correo electrónico o síganme en los medios que gentilmente me publican, en Facebook (Luis Villegas) o también en mi blog: http://unareflexionpersonal.wordpress.com/

 

 

Luis Villegas Montes.

luvimo6608@gmail.com, luvimo6614@hotmail.com

 

 

[1] GARCÍA FONSECA, Cándido. Las crisis recurrentes del peso mexicano: causas, efectos y posibles soluciones. Tesis Doctoral. Universidad Veracruzana y Universitat De Barcelona. España. 2003. Pág. 63.

2 Nota suscrita por Miguel Mancera Aguayo, con el título “Crisis económicas en México, 1976-2008”, publicada en la revista Este País, número 214, enero de 2009. México. Pág. 25.

3 KRAUZE, Enrique. Por una Democracia sin Adjetivos. Joaquín Mortiz y Planeta. México. 1986. Pág. 19.

4 NIETO, Nubia. “Political Corruption and Narcotraffcking in Mexico” in Transcience, vol. 3, Issue 2, 2012. Gemarny. Pp. 24-36. Pág. 28.

5 Nota publicada el 24 de octubre de 2012, con el título: “Calderón dio a líder petrolero 1,351 millones en 6 años”, visible en el sitio: http://www.laopinion.com/Calderon-dio-1351-millones-lider-petrolero-seis-anos#.US7THjBFUWI

6 Nota de la redacción publicada con el título: “Hija del líder petrolero Carlos Romero Deschamps se da vida de jeque”, publicada el 19 de mayo de 2012, por la revista Proceso.

7 Nota suscrita por Luciano Franco, con el título “Pasivos laborales de Pemex y CFE serán deuda pública”, publicada el 26 de julio de 2014, por el periódico La Crónica.

8 Nota suscrita por Denise Dresser publicada 2 de julio de 2012, con el título: “País de masoquistas”, visible en el sitio: http://www.vanguardia.com.mx/paisdemasoquistas-1322825-columna.html

9 Nota publicada por Consultores Internacionales, S.C. (CISC); visible en el sitio: http://www.consultoresinternacionales.com/publicaciones/ciscomentario/511/CISComentarioNo511.html

 

 


México resiste: ¡la defensa de los territorios ha comenzado!

De Nuestros lectores

 

Victor Toledo/La Jornada

 

“Que ni se acerquen…” Esa fue la frase que resonó con enorme fuerza durante el inicio del encuentro nacional en defensa de la tierra, el agua y la vida, celebrado este fin de semana en Atenco, que reunió a 70 organizaciones de todo el país. Y no es para menos: al día de hoy el panorama ecopolítico registra cerca de 300 conflictos socioambientales en el país, desencadenados por proyectos mineros, hidráulicos, energéticos, turísticos, urbanos y biotecnológicos que impactan la vida de cientos de pueblos y sus entornos naturales. Apenas ha concluido el ciclo de las reformas neoliberales, que han gestado leyes dirigidas a dinamitar los logros sociales, agrarios, ambientales y culturales heredados de la historia reciente y remota de la nación, y ya comienzan a multiplicarse y potenciarse las reacciones para enfrentarlas con decisión y contundencia. Como han señalado varios analistas, literalmente estamos, caprichos de la historia, ante una situación similar a la de mediados del siglo XIX, cuando los gobiernos liberales expropiaron las tierras a la Iglesia y, de paso, a las comunidades indígenas, las mismas que la corona española respetó durante los tres siglos del periodo colonial. La otra coincidencia: en estos meses habrán de celebrarse los 100 años de la Convención de Aguascalientes (que selló la unidad campesina de aquellos tiempos), el histórico encuentro entre Zapata y Villa (Ejército del Sur y División del Norte) y la toma de la ciudad de México por los ejércitos provenientes del campo (6 de diciembre de 1914). Es decir, las respuestas provocadas por la usurpación de las tierras de seis décadas atrás.

 

Ya el mes de julio contempló la realización de sendos foros campesinos e indígenas en Oaxaca, Pachuca, Tlaxcala, las huastecas y otros sitios. Y si la manifestación campesina que tuvo lugar en la ciudad de México el pasado 23 de julio convocada por varias de las principales organizaciones nacionales del campo, pareció un pétalo de rosa, los eventos regionales que se han multiplicado en diferentes puntos del país rebosan enjundia, rabia y ánimos de unidad. La semana pasada durante seis días tuvo lugar en Chiapas un decisivo encuentro entre 312 representantes indígenas de todo el país y mil 500 miembros de las bases zapatistas. Durante el encuentro, los segundos conocieron la cauda de agresiones contra los pueblos originarios, sus territorios, recursos, cultura e historia, y los primeros certificaron de manera directa, voz a voz, los logros de los caracoles zapatistas y sus comunidades en términos de la autogestión y defensa de sus territorios (ver los artículos de Luis Hernández Navarro y Magdalena Gómez en La Jornada, 12/8). Apenas el viernes pasado, mil manifestantes de las comunidades en lucha contra la construcción de la presa La Parota, bloquearon la costera de Acapulco para demandar la liberación de su vocero y de dos comuneros que fueron apresados ilegalmente, y adelantándose a lo que vendrá, en Tlaxcala este domingo comenzaron a organizarse decenas de comités comunitarios para defender sus territorios.

 

La reunión de Atenco, sin embargo, ha impulsado una fuerza que emerge con enorme decisión porque surge de la idea compartida de que se está en un momento histórico; en una suerte de batalla crucial y suprema. Iniciada con una batería de combativas intervenciones provenientes de regiones donde la resistencia ha triunfado y/o donde existen proyectos muy exitosos de autogestión con antigüedades de hasta tres décadas, las mesas de trabajo dejaron claro un panorama de lucha basados en cuatro ejes estratégicos: 1) la defensa de los territorios como objetivo común y final; 2) la emancipación social y ecológica como las dos caras de la misma batalla; 3) el reconocimiento de que la fase de resistencia una vez consolidada debe dar lugar a la generación (desde abajo y en plena alianza con los recursos naturales locales o regionales) de proyectos autogestivos, y 4) la obligada relación, solidaria y recíproca, con los sectores, movimientos y resistencias urbanos (al evento acudió el Sindicato Mexicano de Electricistas, con una antigüedad de cien años).

 

Se trata de blindar los territorios, expulsar a los agentes externos sean los que fueren que operan como las fuerzas de la destrucción social y ecológica (proyectos de muerte), e iniciar mediante la unidad y la organización de los actores locales, proyectos de vida, basados en la autogestión, la democracia comunitaria, la producción agroecológica, el rescate cultural, la creación de bancos populares, prensa, televisión y radios comunitarios y educación alternativa. Todo ello mientras se avanza en la dimensión jurídica, con la promulgación de leyes municipales y comunitarias que impidan la entrada de cualquier proyecto que atente contra la vida de los pueblos y de las regiones. Y, como señaló de manera contundente uno de los participantes, “…aquí no hay nada que negociar; porque el territorio, el agua, la historia, la cultura y la vida misma no son negociables”. Una cruenta batalla se avecina. Una batalla que será política, legal, ideológica y sobre todo territorial.

 

SERRANO, DUARTE Y PEÑA, “REPROBADOS”

De Nuestros lectores

 

 

 

SERRANO, DUARTE Y

PEÑA, “REPROBADOS”

 

 

Luis Ochoa Minjares

 

 

   Agazapados tras el membrete de un organismo fantasma titulado “Plan Estratégico de Ciudad Juárez”,  conocidos epígonos de la derecha extrema se constituyeron, por sí y ante sí, en un gran “jurado” para calificar a nuestros gobernantes en turno por los resultados, según ellos, de la obra de gobierno.

 

   Al alcalde de Juárez lo “reprobaron” con un gigantesco cero, y se dice que al gobernador de Chihuahua con un esmirriado 3 y al jefe de la nación con un miserable 4. Aunque la mayoría lo tomó a chunga, es preocupante la maldad o la ignorancia de quienes cilindrean estas maniobras, dado que muchas almas ingenuas lo toman muy a pecho.

 

   Lo primero que salta a la vista es la ausencia de calidad moral y oficio político de quienes se abrogaron una función que no les corresponde ni nadie les ha otorgado. La mentira política como forma de ejercer los derechos cívicos no es ajena a esa corriente ideológica que sufre una miopía social congénita e incurable.

 

   Es un deber de todos los mexicanos bien nacidos, condenar y desterrar la farsa y la hipocresía de la actividad política y, sobre todo, la mentira política y la diatriba como instrumentos de defensa electoral o de intereses mezquinos.

 

¿MEMBRETES O

 ¿ESCONDRIJOS

 

   El uso de los membretes como espanta-pájaros, petates de muerto o escondrijos, no es nuevo. Que lo diga don Jaime Bermúdez quien como alcalde de Juárez sufrió la embestida del membrete “Comité de lucha por la democracia” (COLUDE), uno de los numerosos organismos fantasma a través de los cuales una facción de la derecha actuaba en política. 

    

   Bermúdez convocó a un concurso para diseñar el monumento en que se erigirá la estatua del Benemérito de las américas, a la entrada sur de la ciudad fronteriza. Con la hipocresía característica, la insidia congénita de esos grupúsculos de renegados y sin mencionar el nombre del monumento al Benemérito, se opusieron a la ejecución de “un monumento que se proyecta realizar”, y se dice que “obra de tal naturaleza” y en “ese lugar específico” no es prioritaria ni obedece a las necesidades del desarrollo económico de la frontera.

 

   Esta agresión de los voceros y amanuenses de la vieja minoría pretendió “sacar la castaña con la mano del gato” utilizando un membrete, COLUDE, y un organismo fantasma que les permitía ocultar su cara, por ciento muy conocida. Esta agresión no quedó sin respuesta de todos los juarenses.  Hoy el monumento a Juárez luce esplendoroso en lo que será el centro histórico de la gran ciudad.

 

 

¿QUIEN CILINDREÓ AL

FRENTE CIUDADANO?

 

    Tiempo después, en 2006, surgió el llamado “Frente Ciudadano por Juárez” que buscó reunir firmas para solicitar a las autoridades electorales un referéndum que echara abajo el acuerdo del Ayuntamiento juarense que autorizó el desarrollo urbano conocido como San Jerónimo-Santa Teresa. No era un simple membrete, sino el tinglado, el instrumento tras el cual estaban agazapados poderosos intereses económicos enseñando la cola.

 

   El despliegue de recursos humanos y financieros no dejaba lugar a dudas. Los regidores y dirigentes panistas como operadores políticos del anti-proyecto San Jerónimo, pronto enseñaron la oreja, la pata y la cola. Su activismo en todos los frentes puso de manifiesto que querían aprovechar la actitud pasiva del Ayuntamiento.

 

   El clero político no fue ajeno a la maniobra. En algunas iglesias de la Ciudad se desarrolló un intenso movimiento promoviendo las firmas aprobatorias de los fieles incautos y ajenos al citado referéndum. Eso compromete seriamente al sector político del clero fronterizo que pugna por detener el desarrollo urbano del municipio.

 

   Hoy el gigantesco y moderno complejo industrial y urbano de San Jerónimo y Santa Teresa, luce también esplendoroso y señal de la transformación y modernización de la frontera norte.

 

FOBIA HACIA LAS

GRANDES OBRAS

 

      Apenas esbozan los fronterizos la necesidad de una moderna, funcional y bien ubicada obra colosal que refleje el anhelo de grandeza colectiva, y la inexplicable fobia irracional hacia las grandes obras públicas no se hace esperar a través de sus estridentes y caracterizados voceros o de sus consabidos y falsos membretes.

 

   Por desdicha es en Ciudad Juárez donde la vocinglería retardataria arma el mayor escándalo frente a los magnos proyectos como el de la Gigantesca Escultura de la X del genio de Sebastián. Son los descendientes de aquellos grupos conservadores y retardatarios que hace 150 años se opusieron a la construcción de la Acequia del Pueblo por puro capricho, así como contra cuanta obra mayor emprende el pueblo en su afán de progreso.

 

   Esos criterios obtusos se opusieron, repetimos, al monumental proyecto de San Jerónimo, hoy realizado y en pleno desarrollo. Después objetaron la construcción del Camino Real, como se opusieron a la construcción del ahora flamante Centro Cívico Cultural de Ciudad Juárez, cuya obra sabotearon y detuvieron durante largos quince años.

 

  No es nueva ni extraña a los juarenses la histórica cerrazón y la irracional oposición de los sectores conservadores al progreso, y en este caso a la terminación de ingentes, grandes y necesarias obras públicas de gran envergadura. Pero no saldrán con la suya.

 

 LA PRENSA IMPRESA

Y LOS ARTICULISTAS   

 

      Hoy más que nunca, y ante los negros nubarrones que amenazan los preparativos del próximo proceso electoral, la misión de los columnistas, articulistas y analistas políticos adquiere toda su grandeza, trascendencia  y responsabilidad. 

 

   Nunca como ahora, repetimos, la función del articulista y editorialista, adquiere su mayor importancia ante el diabólico esfuerzo de distorsionar la realidad y manipular a la opinión del electorado.

 

      Frente a ese desconsolador panorama que nos ofrece el uso libertino de los medios electrónicos y las profanaciones cotidianas de las maravillas de la Internet, solamente nos queda como instrumento orientador confiable, la prensa impresa y sus imprescindibles zonas de opinión editorial, y el sentido común y capacidad de nuestros articulistas, editorialistas y analistas políticos, valladar sólido contra los embates de la diatriba y la maledicencia como instrumentos electorales.

 

   Las señales de una “guerra sucia” apoyada en el libertinaje y mal uso de los medios electrónicos, ya están a la vista si nos atenemos a las sandeces y leperadas políticas que inundan el espectro cibernético, en un afán de desprestigiar y calumniar a los partidos, a sus candidatos y a sus funcionarios, en lugar de proponer soluciones a los problemas actuales de la humanidad.

 

ARTICULISTA DE

VIEJOS TIEMPOS

 

   Recibimos inesperadas y gratas noticias de don Guadalupe Fierro, quien con el seudónimo de “Gargarín” hizo la delicia de los lectores del periódico “Voz de Chihuahua” allá por la década de los 60. Nos saluda con el siguiente e ingenioso epigrama:

 

   CALDERON SE QUEJA POR

    LO QUE PASA EN EL PAN

 

    Tiro la piedra y me escurro

    Ante teiboleras quejas,

    Ahora resulta que el burro

    Viene hablando de orejas.

 

 

 (lom927@hotmail.com)

 

 


El colaboracionismo con los autoritarios

De Nuestros lectores

 

 

 

El colaboracionismo con los autoritarios

 

 

Jaime García Chávez

 

 

 

 

La colaboración con un gobierno dictatorial, tiránico, corrupto, autoritario y deshonrado, es tema que las ciencias sociales, y en particular la política, han tenido en gran aprecio. Es reflexión que viene de lejos. Durante el siglo XX, con la caída de Hitler, Mussolini y del mundo soviético, examinar el colaboracionismo se convirtió en parte inexcusable de una agenda, porque la historia que quedaba atrás con crímenes enormes, heredó un gran manojo de hombres y mujeres que trabajaron con o para los que habían ingresado a la derrota o al derrumbe. De entre ese manojo había que espigar a no pocos criminales, y contra ellos algo se tenía que hacer. El recuerdo de los juicios de Nuremberg es emblemático, para poner un ejemplo de gran resonancia. Quiero decir que el pasado no había transcurrido sin más y que la amnesia que está atrás de toda amnistía –valga la redundancia– nunca fue el camino para desprenderse de la tortura que ejerce el recuerdo del pasado en la mente de los que siguen actuando en la sociedad, en muchos casos en convivencia forzada o pactada con los actores del bochornoso pretérito.

 

Son no pocos los autores que abordaron, por ejemplo, la coexistencia en Alemania de los reconstructores de una nueva república al lado de exnazis connotados y que se desempeñaron prácticamente en todas las áreas estratégicas de la vida: economía, cultura, arte, vida social, en fin, y volvieron a vivir, bajo otro signo, el drama que sobrevino a la unificación alemana que se dio en tiempos de Helmut Kohl y que ahora recogía al seno de la sociedad germana a los antiguos cómplices del comunismo policiaco que se impuso en la república mal llamada Democrática de Alemania. Y no se redujo el problema al ámbito de la política, sino que ahora se tenía que convivir con los torturadores, con los soplones que vivían en la casa de al lado y que habían sido cómplices de la Stasi (policía política) para todo tipo de percances, que van desde los graves hasta los ordinarios, como bien, con disolvencia cinematográfica, lo refleja la estupenda película La vida de los otros, del director y guionista Florian Henckel von Donnersmarck.

 

Las líneas anteriores pretenden, escenográficamente, tender un telón de fondo para lo que luego diré. Empiezo señalando una carencia que ha tenido, y tiene, nuestro país, a pesar de su ya larga y acompasada transición hacia la democracia, y me cuido de no decir consolidación, aunque sé que esto es materia de polémica. La ausencia es que tras un largo estadio de autoritarismo en México (en el discurso yo lo databa para fines prácticos con la fundación del PRI en 1929, y Porfirio Muñoz Ledo me reconvino para indicarme que la fundación data de 1521, cuando Hernán Cortés se apoderó de la gran Tenochtitlan), carecemos de una reserva social o capital humano integrado por hombres y mujeres realmente comprometidos con el ideal del Estado democrático y sobre todo con experiencia para sustituir el pasado que se prolonga con la coexistencia de los cómplices de ese autoritarismo. Así, hemos visto que sendos presidentes de la república surgidos del PAN, echaron mano de detestables próceres del ominoso pasado, e igual con todo ese racimo de gobernadores, muchos de ellos de raigambre priísta. Entiendo que los fenómenos políticos no son químicamente puros, y también que el discurso democrático por principio abandona la destrucción o aniquilamiento de los adversarios, pero no deja de ser complejo que en el país vengan los cambios adosados a la permanencia en el poder de quienes la sociedad abjura. Esa es la realidad que tenemos.

 

Y el mal –para mí lo es– se extiende: por ejemplo, Peña Nieto llamó a José Antonio Meade para convertirlo, vía nombramiento, en el canciller; a Rosario Robles, para situarla al frente de la política social, sin importar el affaire de corrupción en la que se vio envuelta. Los ciudadanos votan y cuando se respeta su voto piensan que habrá cierta coherencia con lo que se postula en las campañas, para luego darse cuenta de lo que tiene tintes de continuismo o de complicidades. Quizá no en la experiencia tan grotesca y dolorosa que hemos visto en muchos países del Este europeo, hegemonizado por la antigua Unión Soviética, y no se diga cuando vemos en lo que resultó de la desaparición de ésta: el regreso del pasado, cuya nada enigmática figura es Vladimir Putin, ni más ni menos que exjefe comunista de los aparatos de inteligencia y represión que sentaron sus reales en la tierra de Tolstoi. Tengo para mí que eso no lo digieren bien las sociedades, en parte por un escepticismo metódico natural o por la certidumbre de que el gatopardismo (que todo cambie para que todo siga igual) es más, mucho más, que un simple drama de novela italiana. Entre nosotros, el costumbrista José Rubén Romero tiene una descripción, simplona, de cómo los viejos caciques de un pueblo cualquiera, durante el porfiriato, volvieron a ocupar uno a uno el palacio municipal, pero ahora convertidos en reconocidos revolucionarios que nos fue heredando el maderismo, el carrancismo, y todos esos ísmos sin doctrina que hemos padecido acá.

 

Sinceramente ya me parece muy largo el rodeo que estoy haciendo, y pido disculpas. Resulta que es inminente el relevo de César Duarte Jáquez (no soy creyente pero a alguna deidad tendré que agradecerle) y ya se empiezan a barajar las cartas de qué hombre o qué mujer será la heredera del desastre. Bien miradas las cosas, y si hubiera autocontención, habría pocos pretendientes; pero la política no da para eso. Pondré ejemplos para preguntar a la sociedad en general, esa que desea un cambio pronto pero trabaja poco para conseguirlo: ¿haría gobernador a un Héctor Murguía Lardizabal, que ya nos dijo sobradamente quién es, como alcalde (en dos ocasiones por Ciudad Juárez); y quién no fue, como senador de la república? ¿Es que la sociedad tiene un corsé que la aprisiona para no decirle “no” a un mafioso de la política (recuérdese a Saulo Reyes)? En la misma dirección, qué decir del invendible por indigerible Enrique Serrano, cómplice del colapso chihuahuense. O de una mujer, subrayo, una mujer, como Graciela Ortiz, que fue cómplice del gobierno feminicida de Patricio Martínez García, también del actual cacique, al que le sirvió como secretaria general, y que en el pasado inmediato atracó la libertad de expresión y votó la traición a México que está atrás de la reforma energética. ¿Es que a estos colaboracionistas todo se les puede perdonar, vía olvido o cualquier otro mecanismo? De políticos menores y también colaboracionistas no me ocupo, por no emborronar cuartillas inúltilmente.

 

Pienso que el ir por el camino de la empresa, el periodismo, la cultura, la política, de la mano de los autoritarios y los corruptos políticos, se debe convertir en un saldo, en un lastre autoimpuesto por quienes decidieron colaborar con la desmesura y los crímenes de hoy, y que la sociedad, en este caso el cuerpo ciudadano, el pueblo, no debe olvidarlo a la hora de tomar sus decisiones. No es fácil remontar esto, como no ha sido fácil desmontar el autoritarismo mexicano (el corporativismo sindical sigue intacto, por poner un ejemplo dramático), pero si no empezamos a hacerlo a través de una ciudadanía siempre activa y siempre presente, no obtendremos una democracia de mediana calidad. Seremos víctimas de los aparatos de poder, de la corrupción y desdibujamiento de los partidos políticos que hoy vemos en Chihuahua, del traslapamiento del Estado y el gobierno en PRI, de medios de comunicación convertidos en persuasores del mantenimiento del establecimiento actual. En otras palabras, que los crímenes del pasado se premian, porque, tomando el título de un libro que dediqué a Patricio Martínez, el crimen sí paga.

 

El tema del colaboracionismo con la mezquindad y el cretinismo actuales debe tener un costo. Ha de manchar a quienes se han comprometido con una realidad que el país detesta, pero no alcanza a cambiar en el mejor de los rumbos y para bien de la inmensa mayoría.

 

 


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Gotera

    O'verás muchacho casi asesino, si me levanto no es dioquis.
    Como en el conocido juego, doña Fiscalía se puso a contar: uno, dos, tres, cuatro cinco, seis y siete.
    Y a los siete días se arrancó, enérgica y decidida, hecha un demonio justiciero fue a buscar a su casa a Fernando golpeador de Laura.
    Además de bufantes ganas, llevaba orden de cateo , guaruras, perrera y todo. Entró con el pecho erguido y los brazos abiertos como alas de gallina, sin duda que lo iba a detener.
    ¡Uta!, le dijeron, desde hace largos días y sus noche que el boxeador universitario se peló, al parecer para el chuco.
    ¡Como rechiflados¡¡ ¿pero que conste que ni una semana nos esperó el muy inocente?...(juar juar juar!!!...ya ni donde descargar todo el bello peso y el hermoso rigor de la ley).


Más Gotera


México:
año nuevo,
gobierno viejo

Juan Carlos Martínez Prado

Palabra Mayor

LA CONSAGRACION DEL NUEVO DESPOJO AL CAMPO

Víctor M. Quintana Silveyra

 

El campo mexicano lleva más de treinta años de despojo no sólo intenso sino también consagrado por las leyes y las instituciones.  La reforma institucional impuesta a sangre y fuego durante los gobiernos de Salinas y de Zedillo cumplió un papel importante: hacer funcionales nuestras leyes y nuestras instituciones al nuevo ciclo de expansión del capitalismo en el campo, ese que Blanca Rubio llama “la nueva fase agroalimentaria global”.  Con ellas se integró nuestro país al manejo global de los alimentos como “commodities”, como importador de cereales, oleaginosas, cárnicos y lácteos a la vez  dejaba de ordenar  el mercado de alimentos.

Los instrumentos salinistas para lograrlo fueron: la contrarreforma agraria, la apertura comercial, principalmente a través del TLCAN, la política bancaria-financiera que llevó a la quiebra a miles de productores –de ahí nació El Barzón- la separación de los programas oficiales en programas para los productores de “potencial” y los de “bajo potencial”,  para hacer más productivos y rentables a los primeros (Procampo) y a los segundos, condenarlos a las políticas de compensación social (Oportunidades).



Más Palabra

La Nota Nostra

Recuento

 

Ramón Quintana Woodstock

 

Para estos días nos preparaba mochilas a base de trapos. No sé de dónde sacó la palabra pero ella les llamaba chimecos. Aún lo conservo. Esta lleno de libros de la primaria. Todavía tienen forros. Ya se me olvidó cómo se compra el plástico y la forma de cortarlo para que quede bien estiradito. El primer año fue monstruoso, había muchos niños que hablaban demasiado y yo era un chavo tímido, deseaba la protección de mamá o mis hermanos todo el tiempo. Aquel era un mundo tan pequeño: escuela a la casa y viceversa. Sólo el primer día me llevaron, en lo consecuente fue llegar solito, sentarme y permanecer silencio como niño con retraso. Era obvio: reprobé.

Pasé siete años en la primaria y de pronto llegué la secu. Un día domingo La Generala me llevó a recorrer las papelerías del centro. La lista ahora sí era seria, mi reciente taller de Dibujo Técnico exigía escuadras, regla T y compás de marca alemana. Me compró todo, también un uniforme color cacahuate marca Gacela –obviamente mexicano-, era execrable, algo parecido a la lona. Ya en tercer año mi cara estaba llena de acné, todo me hacía sentir incómodo, el méndigo uniforme Gacela fracasó y fue cambiado por uno Dickies –por excelencia made in USA-. En medio de la evolución de mi cuerpo y mi mente conocí a los mejores amigos y unos cuantos profes que le dieron ligereza al momento.

 

Más nota

Mediometro

La matanza de hasta 50 juarenses por mes en renovada ola violenta, debe ser vista como:
Bajas cifras en un estado de paz
Pugna entre bandos policiacos
Parametro normal para una frontera
Apenas por encima del índice esperado
Renovada política de terror social
La oficial guerra contra el narco
Lucha mortal entre cárteles
Una átipica situación pasajera
     Resultados

DesdeJuárez

Democracia para ricos, despensas para pobres: San Jerónimo

 

Juan Hernán III Ortíz Quintana

¿Será que se requiere un nivel económico determinado para participar en la democracia? Platón lo plantea así en la República y en la temprana historia de México se necesitaban una renta primero de 100 y luego de 200 pesos anuales para poder tener derecho a participar. Pero ¿de verdad se necesita?

¿Yo vivo al día? Bueno, hasta ayer, se me venció el pago de dos tarjetas así que ya me atrasé. Tiene razón mi madre de que lo más caro en esta vida es el dinero. Como yo, veo a mucha gente que se preocupa por tener un nivel de vida que llega a ser regular y no alcanza para más. Cuando llegan problemas como un accidente o una enfermedad el mundo parece colapsarse. Por eso la gente se cuida de formas alternativas, como las farmacias Similares, pues los honorarios médicos son justos, pero caros y quienes son profesionistas en ocasiones no alcanzan a cubrir un seguro médico particular, ¿Seguro Social? No sé porqué no confían en él.


Pero no quiero hablar sólo de las tantas miserias que nos aquejan, después de todo siempre está la opción de ver a los más miserables y pensar que al menos uno no está tan mal. Grata distracción para poder seguir sin buscar soluciones de raíz.


Mas Juárez

chileKNqueso

Economía dogmatica

 

Francisco Flores Legarda


"Sé digno cuando tienes algo que perder,
y humilde cuando tienes algo que ganar."

Jodorowsky


Para los efectos de la sociedad moderna, se trata del tiempo en el que el civismo ha dejado de funcionar como el valor que nos resguarda en la convivencia social laica y nos aleja de la violencia, reducida a eventos esporádicos. Nada al respecto nos menciona el proceso reformador en acción, que se limita a perorar tres palabras: inversiones, competitividad y productividad. Son palabras suficientes para una sociedad compleja, quién sabe. Es el sino de la globalización que no termina por despejar lo ominoso apocalíptico.

Antes de 1914, la civilización occidental se sentía en un mundo feliz, en el cual la prosperidad era sólo cuestión de desearla (Testimonios de Benjamin, Roth y Sweig consideraban, incluso, que los judíos tenían en Europa su mejor ambiente de asimilación cultural) La primera guerra mundial, la crisis económica de 1929 y el ascenso de fascismo que llevó a una segunda guerra, cimbraron las certidumbres de capitalismo. Lo que vino después fue la formación de dos bloques ordenadores del concierto de las naciones: el pronorteamericano y el prosoviético. Para bien, la guerra fría y el Estado del Bienestar dieron un nuevo impulso a la civilización moderna.


Mas chileKNqueso

 

 

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